OVP cifra en 15 los reclusos fallecidos bajo custodia del Estado entre abril y mayo de 2026

La víctima más reciente es Willian Jonás Colina Delgado, de 59 años, quien falleció en la Comunidad Penitenciaria Fénix

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) elevó este miércoles a 15 el número de personas privadas de libertad que han muerto bajo custodia del Estado venezolano entre el mes de abril y los primeros días de mayo.

La víctima más reciente es Willian Jonás Colina Delgado, de 59 años, quien falleció en la Comunidad Penitenciaria Fénix, estado Lara. Según el OVP, Colina padecía tuberculosis, una enfermedad tratable y curable que, sin embargo, se ha convertido en causa de muerte recurrente en las cárceles del país debido a la falta de atención médica adecuada.

“El Estado venezolano no atiende debidamente a sus privados de libertad, ha fallado sistemáticamente en su obligación de suministrar tratamientos médicos adecuados y oportunos”, señaló la organización en un comunicado difundido en su cuenta de X (@oveprisiones).

Entre los fallecimientos registrados destacan casos como el de Leonel Enrique Rodríguez Ramos, también en Fénix (Lara), quien murió el 10 de mayo tras un paro respiratorio, y el del exconcejal José Manuel Nazareth García Sabino, en los calabozos de la Policía Municipal de Anaco (Anzoátegui). En este último caso, la necropsia determinó asfixia mecánica, por lo que se investiga como homicidio.

El OVP también ha documentado muertes en centros como Uribana, Tocuyito, Rodeo III y IV, El Marite y Yare III, donde cinco reclusos perdieron la vida en un hecho que las autoridades calificaron como “presunto motín”, mientras familiares denunciaron heridas por arma de fuego.

La ONG atribuye estas muertes a problemas crónicos del sistema penitenciario venezolano:

  • Hacinamiento crítico en todos los centros de reclusión, que favorece la propagación de enfermedades infectocontagiosas.
  • Falta de atención médica y traslado irregular de la responsabilidad a los familiares, quienes deben costear medicamentos y tratamientos.
  • Ausencia de protocolos de higiene, aislamiento y saneamiento.
  • Retardo procesal, traslados arbitrarios y falta de garantías para la vida y la integridad personal.

“En la práctica, se ha transferido de manera irregular la responsabilidad asistencial a los familiares”, denunció el OVP.

La organización anunció que documentará estos casos ante instancias internacionales de derechos humanos y exigió investigaciones exhaustivas e imparciales sobre cada una de las muertes.

Este nuevo saldo se suma a las alertas recurrentes de organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la grave situación en las prisiones venezolanas, donde la privación de libertad se ha convertido, según denuncias, en un espacio de vulneración sistemática de derechos fundamentales.