Industriales enfrentan la falta de gasolina y también del diésel - Efecto Cocuyo

ECONOMÍA · 3 SEPTIEMBRE, 2020 11:05

Industriales enfrentan la falta de gasolina y también del diésel

Texto por Margaret López | @Jamsg

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Primero fue la gasolina y ahora sigue con el diésel. La escasez de los combustibles fue uno de los cinco factores que más limitaron la producción de las industrias venezolanas entre abril y junio pasado, de acuerdo con un reporte de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria).

Los industriales detallaron que algunos conductores de camiones pasan un promedio de cuatro horas en una cola para surtirse de combustibles en las grandes ciudades de Venezuela. La situación es aún más grave en los poblados del interior y algunas empresas evalúan a cuáles poblados llevar sus productos, porque en muchos no encuentran el combustible necesario para regresar los camiones a las plantas de producción.

“Con el poquito combustible existente se ha mantenido la producción, gracias a la poca actividad económica que hay en el país” aseguró Adan Celis, presidente de Conindustria, durante la presentación por YouTube de la “Encuesta Cualitativa de Coyuntura Industrial” del segundo trimestre de este 2020.

Industriales Obstáculos

La escasez de combustibles creció 2% en las menciones de los industriales como un elemento limitante para la producción, si se le compara con el primer trimestre 2020. Esto a pesar de que la movilización de camiones y de vehículos particulares decreció por las medidas de confinamiento en prevención del COVID-19 vigentes desde el 16 de marzo.

La dotación de combustibles es ahora un elemento crucial en Venezuela, en especial si se considera que el diésel sonó como el siguiente punto en el endurecimiento de las sanciones que los Estados Unidos promueven contra Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Este es el tipo de combustible que utiliza la mayoría de los camiones que trasladan los alimentos y llega al país gracias a convenios de intercambios directos de importación con otras petroleras, por ejemplo, de España e India.

Ventas mínimas

El poco diésel y la falta de gasolina tampoco fueron las únicas limitantes para los industriales. La caída en el consumo por parte de los venezolanos, la precariedad de los servicios públicos como la electricidad y el agua y la competencia de los productos importados se unieron como obstáculos para la producción, en especial cuando se trata de la industria automotriz, de textiles y calzado, y también en el sector de madera y papel.

“Solo la gran empresa mostró un incremento en ventas. Eso ocurrió en el sector de alimentos que está concentrado en grandes empresas, pero no podemos decir que ningún sector tuvo un aumentó significativo” explicó Cecilia Castillo, presidenta ejecutiva de Conindustria, durante la presentación.

En concreto, 69% de los industriales reportó una caída en sus ventas entre abril y junio pasados. Esto muestra la reducción de la actividad económica que enfrenta Venezuela mientras se siguen las cuarentenas radicales como mecanismo central de prevención frente al nuevo coronavirus.

Conindustria, no en vano, volvió a repetir que las empresas productoras necesitan un esquema de continuidad operativa que vaya más allá del permiso de una semana de flexibilización. “De un domingo a un lunes no se llama a un proveedor o se llama a los clientes para despacharles. Tenemos que darle continuidad y ser muy estrictos con los protocolos de bioseguridad” subrayó Celis.

Pequeño subsidio

El gobernante Nicolás Maduro y su equipo anunciaron la semana pasada que las empresas nacionales recibirán el complemento de la nómina hasta el próximo 31 de diciembre. Este subsidio se entrega de forma directa a los trabajadores de las industrias, pero se trata de una ayuda básica comparada con los salarios habituales de las compañías privadas.

El subsidio que recibieron los trabajadores industriales el mes pasado fue de 1.020.000 bolívares. Es un subsidio para comprar tres harinas. Mientras que en la industria el salario es de 45 dólares al mes” detalló Luigi Pisella, director tesorero de Conindustria, durante su participación en el evento.

Los salarios privados de las industrias empezaron a ajustarse tras la reconversión monetaria de agosto 2018 y ahora superan por mucho a las tablas salariales en las empresas públicas. Perder estos salarios, los empleos y la continuidad operativa de cerca de 1.000 industrias venezolanas son todos los riesgos de que la producción se mantenga solo en ese esquema de “7+7”.

Por eso, Celis pidió que las industrias puedan volver a operar de forma continua y se sigan tres medidas que ayuden a la producción: la liberación del encaje bancario para facilitar los créditos, la revisión de los impuestos y el regreso de los aranceles para los productos importados.

Foto principal: Gobernación de Carabobo