Empresa internacional negocia rehabilitación de proyectos hidroeléctricos paralizados en Venezuela
Entre las obras podrían reactivar la planta Tocoma, inconclusa desde 2014

La empresa energética Impsa ha avanzado en la renegociación de un contrato para desarrollar y rehabilitar dos proyectos hidroeléctricos clave en Venezuela, que podrían añadir hasta 672 megavatios de capacidad de generación a partir de los próximos meses, dijo a Reuters el presidente de la compañía, Jorge Salcedo.
Un contrato firmado por Impsa —originalmente una empresa estatal argentina, ahora propiedad del consorcio Fondo de Adquisiciones Industriales (IAF), con sede en Estados Unidos— y la estatal eléctrica venezolana Corpoelec hace más de una década no se ha ejecutado debido a problemas de pago y sanciones estadounidenses.
El acuerdo, respaldado por bancos como CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, dejó equipos fabricados por Impsa almacenados en la provincia argentina de Mendoza.
En virtud de una licencia estadounidense otorgada este año, Impsa está tramitando la firma de un anexo con Corpoelec para la exportación e instalación de turbinas y equipos, lo que permitiría inaugurar dos unidades de generación parte del proyecto hidroeléctrico Tocoma y rehabilitar tres unidades separadas del proyecto Macagua, ambas en la región sur.
Los dos proyectos, Central Hidroeléctrica Tocoma (Manuel Piar) y las instalaciones de la Central Hidroeléctrica Macagua, ambas en Bolívar, fueron ideados para aumentar la capacidad hidroeléctrica del país y sufrieron paralizaciones, retrasos y pérdida de operatividad debido a problemas de liquidez, mala administración y desinversión.
Corpoelec acumuló deudas millonarias con las empresas contratistas, civiles y electromecánicas. El caso más notorio fue el colapso financiero de la empresa argentina contratista IMPSA, lo que llevó a la paralización de la obra.
“Estamos buscando llegar a un acuerdo definitivo de fases de entrega de estas unidades y de pagos, etc. Y estamos 90% ya acordada la parte técnica y financiera”, dijo Salcedo en una entrevista.
Dado que los equipos, que fueron inspeccionados recientemente por funcionarios venezolanos, están disponibles, el contrato podría propiciar la primera ampliación de capacidad de la red eléctrica de Venezuela, que actualmente opera con déficit, provocando frecuentes cortes de energía y racionamiento.
Washington impulsa un plan de reconstrucción energética de US$100.000 millones para Venezuela, pero el profundo deterioro de la red eléctrica del país, que opera a una fracción de su capacidad, se considera un obstáculo importante para el progreso. La semana pasada se aprobó en una votación preliminar una reforma de su ley de electricidad.
Con información de Reuters