Médica venezolana en Chile: contrarreloj por el coronavirus - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 29 MARZO, 2020 18:00

Médica venezolana en Chile: contrarreloj por el coronavirus

Texto por Maolis Castro

Ver más de

Maolis Castro

“Hay temor porque conocemos la realidad de los hospitales de Latinoamérica.”

¿Cómo valoras esta información?

33
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
1
QUÉ CHIMBO

Rebecca Cordero, una médica cirujana venezolana en Santiago de Chile, y un grupo de doctores habilitaron consultas online para orientar a personas sobre el COVID-19

Mucho antes de que el COVID-19 aterrizara en Sudamérica, la médica cirujana Rebeca Cordero sabía que debía prepararse para una batalla que nunca había experimentado: “Comencé a prepararme desde que el virus solo estaba en China”.

Esta doctora venezolana, hasta el año pasado, solo conocía de pandemias lo aprendido durante sus estudios en la Universidad de Oriente, donde además participó en cursos de epidemiología y salud pública. Ahora, en Chile, país donde reside desde 2015, comenzó una frenética carrera por adquirir conocimientos sobre el coronavirus.

Preparación para la batalla

“Leo, consulto a expertos y vuelvo a leer. Veo los tratamientos que están aplicando y hasta lo que se está improvisando”. Así relata Cordero cómo se prepara. Explica por qué, a los que no son neumólogos o internistas, los están capacitando para manejar tubos endotraqueales, además de lo relacionado con ventilación mecánica. Tareas que, en teoría, son ejecutadas por quienes trabajan en terapia intensiva.

Estas capacitaciones se han realizado por la experiencia que han tenido otros países: los médicos de distintas especialidades están siendo entrenados para intubar, manejar vías aéreas y procedimientos que normalmente hacen los intensivistas. “Hacemos cursos cortos vía online, dictados por varias universidades. No solo de Chile, sino de todas partes del mundo, especialmente de China y España. Eso, de alguna manera, nos prepara a los médicos que no somos intensivistas”.

Trabaja en dos hospitales de Santiago. Además, ella y su esposo, el abogado Daniel Scotto, son socios del consultorio de salud MediPro, fundado en octubre de 2018. Desde ahí iniciaron una campaña para informar por distintas redes sociales sobre el COVID-19. Con frecuencia, Cordero y sus compañeros de la clínica, hacen un live en Facebook o responden inquietudes en Instagram y Whatsapp. Es un servicio que ofrecen gratuitamente, muchas veces ayudados por influencers para llegar a más usuarios.

Además, cuentan que han puesto su centro médico, que es pequeño, a la orden de la municipalidad para que lo use si necesita hacer vacunaciones contra la influenza. Scotto dice que decidieron limitar las consultas presenciales debido al aumento de contagios y solo mantuvieron algunas a distancias. Su misión ahora está destinada a ayudar a evitar un colapso en el sistema de salud chileno, por eso intentan informar a la población. “Hay un juego de responsabilidad ciudadana. Si el paciente tiene los síntomas del coronavirus y no los reporta, entonces se queda en casa y contagia a su núcleo. Sin embargo, eso no se quedó ahí, sino que se fue expandiendo. Así tenemos un crecimiento exponencial de casos. Por eso es clave educar, informar y ahí es donde nos estamos afincando”, explica.

Una comunidad que crece

Los médicos venezolanos en Chile son un grupo en crecimiento. Solo en 2019, más de dos mil profesionales  presentaron un examen para validar su título en esa nación, 459 más que el año anterior. De hecho, constituyen un grupo mayoritario entre de los  médicos  extranjeros en ese país. Muchos se incorporaron al sistema de salud, pero otros siguen sin que sus títulos sean revalidados.

Cordero comenzó a operar en hospitales en Santiago después del nacimiento de su segunda hija, en 2017. De momento, ella no atiende al primer paciente con coronavirus, aunque dice que es “algo inminente”. En Venezuela trabajó en hospitales en precarias condiciones, pero sabe que el nuevo reto será diferente y supone un esfuerzo colectivo. “Hay temor porque conocemos la realidad de los hospitales de Latinoamérica y sabemos que no tenemos mejor capacidad que Italia o España, pero se están haciendo los preparativos como si viniera algo parecido a eso”, señala.

El 28 de marzo, cuando se cumplían 25 días de anunciarse el primer infectado, el número de casos confirmados ascendía a 1.909 y seis fallecidos en Chile. Dos días antes, en la noche, la capital entró parcialmente en cuarentena, en un intento de frenar la exponencial propagación.

Para muchos médicos en Sudamérica el foco está puesto en el aislamiento para prevenir los contagios, así que los mensajes contradictorios de algunos mandatarios de la región pudieran suponer un efecto contraproducente en el combate contra la pandemia.

  

Contactos para venezolanos en Chile

Facebook: Medipro.cl

Instagram: Cirugía educativa

Número de WhatsApp: +56987558114