Experta de la Ucab plantea 5 condiciones mínimas para el retorno a clases tras sismos

Yumildre Castillo dice que escuelas no deben ser escenarios de riesgo

A pocos días del inicio del año escolar 2026-2027, la abogada y docente de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Yumildre Castillo, advirtió que el Estado venezolano tiene la obligación de garantizar que los planteles educativos no se conviertan en nuevos focos de peligro para niños, niñas y adolescentes después del doblete sísmico de junio.

«La escuela debe ser el lugar más seguro después del hogar; si el espacio físico o emocional está comprometido, el retorno a las aulas en lugar de proteger, revictimiza», afirmó Castillo, profesora de la Especialización en Derecho de Familia y del Niño y vinculada a la Clínica Jurídica de la Ucab.

La experta planteó cinco condiciones prioritarias que, a su juicio, deben cumplirse antes de reabrir las aulas:

Certificación estructural formal
Ningún plantel debe abrir sin un dictamen técnico de ingeniería civil que certifique que la estructura es sismorresistente. «No basta con una revisión visual rápida; se requiere un aval formal que evite colapsos ante réplicas o nuevas emergencias», enfatizó.

Desvinculación de las escuelas como refugios temporales
Mientras los planteles sigan albergando a familias damnificadas, no pueden reiniciar clases de manera simultánea. Castillo exigió que se garanticen espacios habitacionales alternativos y dignos para las familias desplazadas antes de reactivar la dinámica escolar.

Servicios públicos básicos garantizados
Agua potable continua, saneamiento adecuado, electricidad y baños funcionales son indispensables. Sin ellos, los centros educativos pueden convertirse en focos de enfermedades y condiciones indignas para estudiantes y docentes.

Atención a la salud mental
Los terremotos dejaron secuelas emocionales en niños, adolescentes y adultos. Castillo demandó programas de apoyo emocional y capacitación del personal docente y administrativo en primeros auxilios físicos y psicológicos para identificar ansiedad, estrés postraumático y acompañar el duelo infantil.

Actualización de protocolos de gestión de riesgo
Cada institución debe contar con un plan de evacuación validado, rutas de salida despejadas, puntos de encuentro seguros y simulacros obligatorios desde el primer día de clases. «La prevención de desastres debe convertirse en la norma», señaló.

    La abogada fue enfática: forzar el inicio de clases sin estas garantías mínimas constituye una acción con daño. «Las escuelas no pueden ser escenarios de riesgo», reiteró.

    La alerta de Castillo se suma a las preocupaciones de otros especialistas y organizaciones que han señalado que el próximo año escolar seguirá marcado por las brechas educativas y las secuelas de la emergencia sísmica.