“Me puse la vacuna porque tengo que cuidar a mi familia”, cuenta docente en Puerto Ayacucho

CORONAVIRUS · 27 MARZO, 2021 16:11

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo

Foto por Efe (Referencial)

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Deilyn Gómez es docente de gerencia para estudiantes de quinto y sexto año del Colegio Madre Mazzarello en Puerto Ayacucho, estado Amazonas al sur de Venezuela. Hace más de seis meses contrajo el COVID-19, pero después de recuperarse continúa con sus actividades académicas, a través de asesorías pedagógicas con los estudiantes en semanas flexibles.

Este viernes, 26 de marzo, junto con otros 200 trabajadores del sector educativo de Amazonas, acudió al Ipasme de Puerto Ayacucho donde le colocaron la primera dosis de la vacuna del laboratorio chino Sinopharm, que comercialmente tiene el nombre de Vero Cell.

“Antes de que llegara la vacuna dije: si tengo que colocármela lo haré, porque tengo que cuidar a mi familia y soy quien más se expone en la calle cuando voy al colegio y hago las asesorías (pedagógicas)” contó en conversación telefónica con Efecto Cocuyo este 27 de marzo.

La inmunización al personal educativo, tanto docente como administrativo y obrero, comenzó en Amazonas este jueves 24 de marzo, tres semanas después de que arrancara en otras ciudades del país como Caracas y Vargas, donde iniciaron el lunes 8 de marzo.

A Venezuela arribaron 500.000 dosis de la vacuna Vero Cell que se destinaron al sector educativo.

Gómez dijo que en el caso de Puerto Ayacucho, verificaron la participación de los vacunados, debido a que las dosis no pueden trasladarse sin confirmar que acudirán las personas.

200 vacunados

En su caso fue la número 63 de un total de 200 trabajadores de la educación a quienes inmunizaron con la primera dosis este 27 de marzo.

“Nos vacunaron en el Ipasme. En mi caso no he tenido ningún tipo de reacción, ni cuando me colocaron la vacuna ni después, pero sí tengo compañeras que decían las que le dolía el brazo o en grupo donde nos monitorearon y algunos dijeron que tenían fiebre, pero no era nada grave”.

Al Ipasme comenzaron a llegar personas a partir de las 7:00 de la mañana y una hora después iniciaron la vacunación este viernes. Chequearon datos, preguntaron si tenían enfermedades base y los hicieron esperar en una sala de reposo por 20 minutos. Los iban pasando de cinco en cinco personas, y después de relajarse e ir a otra sola donde llenaron las tarjetas de vacunación, a Gómez la vacunaron.

“Te dejan esperar en una salita y viene el proceso de vacunación, es un proceso muy rápido, luego de que te vacunan tienes un descanso de 20 minutos y dicen que es para seguridad, si hay alguna reacción, luego ya sales del retén”, relató.

La vacuna de Sinopharm  funciona mediante el uso de partículas virales muertas para exponer al sistema inmunológico al virus del COVID-19 sin riesgo de una enfermedad grave.

Los resultados preliminares indican que el antídoto Vero Cell tiene una eficacia del 79 %.

Vacunación a medias

En el país además del personal educativo, sólo han recibido dosis los trabajadores del sector salud en la primera línea de atención a pacientes con COVID-19, aunque se desconoce el número exacto de inmunizados a la fecha. También la recibieron autoridades gubernamentales como el mandatario Nicolás Maduro, los diputados de la Asamblea Nacional del 6 de diciembre, gobernadores y alcaldes.

El gobierno chavista prohibió el uso de la vacuna de AstraZeneca que se usaría mediante el mecanismo Covax, y este jueves Maduro prometió la “vacunación masiva” a partir de julio con una vacuna cubana (Abdala), que aún está en ensayos clínicos.

Según el sitio de seguimiento Our World in Data, en el país hasta el 4 de marzo se habían administrado apenas 12.194 dosis, un indicador por debajo de 0,1 dosis aplicadas por cada 100 personas.