“Además del coronavirus está el peligro de las Faes”, advierten defensores de DDHH - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 20 MARZO, 2020 15:03

“Además del coronavirus está el peligro de las Faes”, advierten defensores de DDHH

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

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Las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) han sido catalogadas por defensores de derechos humanos (DDHH) de Venezuela y el mundo como un grupo de exterminio que está a las órdenes del gobierno de Nicolás Maduro.

Desde que se conoció el primer caso de coronavirus en el país, la seguridad ciudadana está en mano de los funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb). Durante la cuarentena social y colectiva las policías  están bajo el mando de los militares.

“Además del peligro del coronavirus está el peligro de las Faes”, alerta Gabriela Buada, coordinadora general de Caleidoscopio Humano y defensora de DDHH.

Para la activista estamos enfrentando una pandemia con unas Faes que no están capacitadas para hacerlo.

Tras la orden de cuarentena, que comenzó el lunes en seis estados y 24 horas después se aplicó en todo el país, Efecto Cocuyo ha hecho recorridos en Caracas, donde se han visto a funcionarios de las Faes con armas largas en las calles y en los alrededores de los comercios.

“Tienen miedo, toman acciones por sus propias manos porque tampoco tienen línea (de mando), no saben qué hacer. Están aterrados con pánico del contagio y haciendo lo que les da la gana por todos lados”, dice Buada, quien desde que inició el estado de alarma nacional ha hecho recorridos por la ciudad para documentar las violaciones de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Marino Alvarado, integrante de la junta directiva del Programa Venezolano Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), asegura que desde la ONG han recibido denuncias en las que se le acusa a los funcionarios de intimidar y extorsionar a algunos comerciantes.

“Con el tema de que deben cerrar, les permiten trabajar con las puertas cerradas siempre y cuando se bajen de la mula”, señala.

Además de la actuación de las Faes, a Alvarado le preocupa el proceso de fortalecimiento de la militarización de la sociedad venezolana, ya que todo el operativo para evitar la propagación de la COVID-19 la está asumiendo la Fanb.

“Someter a la gente  a una cuarentena bastante larga nos puede llevar a situaciones de tensión social impredecible. Frente al hambre que se puede acumular en los hogares porque no hay ingreso, porque no tienen efectivo o no tienen dónde comprar, se puede generar estallidos sociales que pudieran ser reprimidos con mucha barbaridad como ocurrió en 2014, 2017 y 2019”, proyecta Alvarado.

Para el miembro de Provea, a las Faes no le corresponde estar en la calle durante la cuarentena decretada por el gobernante Nicolás Maduro, porque es un organismo para atender operaciones extraordinarias.

“Si se quiere orientar a la gente se debe organizar con las policías municipales que sirven para esto. Pero en esta lógica de terror, en el que se mueve en el gobierno para aterrorizar a la gente, se usan las Faes de manera inapropiada”, agrega.

Entre abuso y miedo

Tal como lo pudo documentar Efecto Cocuyo, durante uno de los el recorridos hecho por la directora del Caleidoscopio Humano, los funcionarios de las Faes salieron a la calle con armas largas. “Visiblemente preocupados, nerviosos y ya el tema de como actúan en medio de la cuarentena se está saliendo de control”, indica la activista.

A Buada le inquieta que los funcionarios de las Faes, que están fuertemente armados en las calles del país, abusen de su investidura y no puedan tomar las acciones correctas en medio de la pandemia.

“La ciudadanía debe informarse, unirse. El tema de los adultos mayores (mayor grado de vulnerabilidad al virus, según médicos) crea pánico entre los funcionarios y se ponen agresivos. Incluso los funcionarios los mandan a sus casas así tengan tapabocas”.

Provea ve con preocupación que el  estado de alarma, que es una forma de estado de excepción, se esté usando para reprimir a los ciudadanos.

“Conocimos la detención de varias personas en Apure porque no tenían el tapabocas y contradictoriamente se quiere prevenir que la gente no se contagie y se les agrupó a todos en un espacio muy reducido, unas 80 personas más o menos”, denuncia Alvarado.

Provea también recibió denuncias de alcabalas donde hay funcionarios de las Faes, que para dejar pasar a la gente de un lado a otro le quitan dinero.

“La situación es preocupante y viendo las perspectivas a futuro, considerando que se puede prolongar la cuarentena, Venezuela en un país que hay un millón de desempleados y según el Sistema Mundial de Alimentos hay 9 millones de personas con necesidades de alimentación urgente”.