Número de firmas que recolectó el chavismo contra Trump son inchequeables - Efecto Cocuyo

COCUYO CHEQUEA · 27 SEPTIEMBRE, 2019 13:00

Número de firmas que recolectó el chavismo contra Trump son inchequeables

Texto por Shari Avendaño y Eugenio Martínez

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Desde las primeras sanciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios y empresas venezolanas, el chavismo ha utilizado las campañas de firmas para manifestarse en contra del “bloqueo”, la “apropiación de las riquezas” y más. La última medida, que prohíbe a empresas o gobiernos brindar asistencia financiera a la gestión de Nicolás Maduro, no fue la excepción.  

A propósito de la última sanción, el pasado 10 de septiembre el gobernante Nicolás Maduro celebró que la campaña mundial de firmas No More Trump (No más Trump) alcanzó los 11 millones de apoyos. Dos días después, el número subió a 12 millones de firmas. El pasado lunes, 16 de septiembre el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, informó que la campaña cerró con 12 millones 600 mil apoyos

La oposición venezolana también ha hecho campañas de firmas, aunque con fines diferentes: solicitar la convocatoria de referendos revocatorios, conformar agrupaciones políticas y grupos de electores y mantener la legalidad de los partidos políticos.

Depende de la coyuntura

Según pudo constatar la Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo, no hay institución, salvo el Consejo Nacional Electoral (CNE) que pueda certificar los datos de los firmantes y sus firmas. En Venezuela solo existen normativas que guían la recolección de adhesiones de voluntad y la posterior revisión de datos, firmas y huellas cuando se trata de procesos organizados por el CNE.

Sin embargo, la aplicación por parte de las autoridades electorales de las normas de búsqueda de adhesiones para convocar referendos revocatorios, inscribir o mantener la legalidad de partidos políticos, inscribir candidaturas por iniciativa propia y conformar grupos de electores es selectiva y varía (la interpretación de las normas) según la coyuntura política.

Las recolecciones de adhesiones de voluntad realizadas por la gestión de Maduro en 2015 y 2019 no se han regido por ninguna de las normativas que ha aplicado el CNE en el pasado, por lo tanto son inchequeables los datos ofrecidos por el Gobierno venezolano sobre el total de ciudadanos que avalan su campaña.

De “Deroga el decreto” a “No más Trump”

La primera campaña de recolección de firmas de la gestión de Maduro, se planteó a propósito de la Orden Ejecutiva emitida por la gestión de Barack Obama, el 9 de marzo de 2015. En el documento se anuncian sanciones contra funcionarios venezolanos y se declara una “emergencia nacional”, relacionada con la “inusual y extraordinaria” amenaza para la seguridad y la política exterior de Estados Unidos que representa la situación en Venezuela. 

Meses antes, se registraron protestas en contra del Gobierno de Nicolás Maduro en varias partes del país. El período de manifestaciones tuvo como resultado la detención de decenas de manifestantes. La campaña “Obama deroga el decreto ya” se lanzó el 18 de marzo de 2015, nueve días después de emitida la Orden Ejecutiva. Según el CNE, se recolectaron más de 10 millones de firmas. El ente comicial verificó la correspondencia de los datos (nombres, apellido y cédula).

Los resultados de la validación se conocieron el 9 de abril de 2015. En ese proceso la presidenta del CNE aseguró que el organismo certificaba la  la confiabilidad de la información procesada”, al tiempo que aseguró que los datos presentados eran correctos en 98% de los casos, con tan solo un margen de error de 1,3%.

Aunque en ese momento se aseguró que el CNE validó las firmas de los ciudadanos que respaldaban la campaña “Obama deroga el decreto ya”, en realidad el proceso de certificación del CNE consistió solo en tomar una muestra de las planillas presentadas por el Gobierno de Maduro y verificar que los datos de los ciudadanos (nombre, apellido y cédula de identidad) coincidían con la información del Registro Electoral.

¿Registro Electoral o Sistema Patria?

En esa revisión, el CNE no verificó la autenticidad de las firmas que avalaban cada registro, lo que implica que no se podía conocer si efectivamente los ciudadanos firmaron durante la campaña avalando el uso de sus datos, o solo se utilizó la información que es pública y a la que tienen acceso los partidos políticos cuando auditan el Registro Electoral o la información a la que tiene acceso el gobierno de las distintas bases de datos que componen el Sistema Patria.

A esta campaña le siguió el llamado a rechazar las “amenazas intervencionistas contra Venezuela”. Inició el 6 de febrero de 2019 y se planteó como meta recolectar 10 millones de firmas. En este proceso no se siguieron ninguno de los pasos establecidos en la normativa electoral y el régimen de Maduro (a diferencia del año 2015) tampoco pidió a a autoridad comicial que certificara la exactitud de los datos presentados.

De revocatorio en revocatorio  

A diferencia del chavismo, la oposición tiene un largo camino en los procesos de recolección de firmas. En estos últimos 20 años, ha llevado adelante, al menos, dos procesos nacionales de recolección de adhesiones de voluntad:  El primero tenía como objetivo convocar un referendo revocatorio contra el entonces presidente Hugo Chávez, evento que se celebró el 15 de agosto de 2004, después de un proceso de revisión de firmas que involucró a observadores internacional de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Centro Carter

Para lograr la convocatoria del referendo revocatorio contra Chávez se realizaron dos procesos de recolección de firmas conocidos como el Firmazo y el Reafirmazo.

Según refiere Carlos García Soto para Prodavinci, al inicio no se tenía mucha claridad sobre en qué momento se podían recoger las firmas para la solicitud, más allá de lo que establece la Constitución (artículo 72). Se hizo una primera recolección de firmas que se entregó en el CNE justo cuando se cumplió la mitad del período del expresidente Chávez. 

Poco menos de un mes después, el ente comicial consideró que las firmas recogidas carecían de validez, dado que se recolectaron antes de que se cumpliera la mitad del período constitucional. Por esta razón vino el Reafirmazo, un segundo proceso de recolección de firmas para avalar la solicitud del referendo revocatorio. 

Lista Tascón

La verificación de las firmas se hizo un mes después. El CNE declaró inválidas más de 39 mil planillas (cada planilla incluía en teoría 20 firmas) porque, a partir de un instructivo emitido después de la recolección, los datos los llenó, presuntamente, una misma persona (caso de las “planillas planas”). Los electores debieron acudir a manifestar otra vez su voluntad de que se realice el revocatorio.

A los procesos de revisión del CNE le siguió una fase pública de “arrepentimiento” en la cual el organismo comicial llamó a los ciudadanos a revisar públicamente si sus datos habían sido utilizados en el Firmazo y Reafirmazo. Este proceso dio pie a la posterior elaboración de la Lista Tascón, una base de datos con los adherentes al revocatorio que sirvió como mecanismo de presión política.

Superadas estas etapas que duraron aproximadamente seis meses el CNE fijó para el 15 de agosto de 2004 la fecha del referendo revocatorio en contra de Chávez. 

Más reciente

El proceso más reciente fue en el 2016. El 26 de abril de ese año, el CNE entregó a la oposición los formatos para recolectar el 1% de las firmas necesarias para solicitar que se reconociera a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) la facultad de poder recoger adhesiones de voluntad para solicitar posteriormente la activación de un referendo revocatorio contra Nicolás Maduro.

El 19 de mayo de 2016, el CNE alargó la validación de firmas, que se ejecutó bajo los criterios de un instructivo nuevo. Algunos de los aspectos a revisar eran tan específicos como el exceso de tinta en la impresión de la huella dactilar.

En el mes de octubre, el CNE descartó la posibilidad de que se realizara este proceso, dado que “tribunales de la República” dictaron medidas precautelativas que ordenaban posponer cualquier acto posterior a la recolección de firmas. La decisión se tomó luego de la admisión de querellas penales por los supuestos delitos de falsa atestación ante funcionario público, aprovechamiento de acto falso y suministros de datos falsos al Poder Electoral.

¿Es posible que se recolectaran 12 millones 600 mil firmas?

Si bien las recolecciones de adhesiones de voluntad realizadas por el chavismo no se han regido por ninguna normativa, hay algunas maneras de dimensionar el número que dio Maduro. El director de la encuestadora Delphos, Félix Seijas, señaló que la cifra implica que el 75% de las personas mayores de edad en Venezuela firmaron. 

Considera que el número de firmas recolectadas es inconsistente si se toma en cuenta que (a causa del fenómeno migratorio) en el país quedan alrededor de 26,5 millones de personas y de éstas aproximadamente el 66% son mayores de edad. Esto significa que solo estarían habilitados para ser adherentes de peticiones de este tipo 17,5 millones de venezolanos. 

Seijas recuerda que en promedio el respaldo de Maduro según diversos estudios de opinión pública oscila en torno a 20% de los ciudadanos mayores de edad (3,5 millones de personas aproximadamente). 

Por otra parte el número de firmas presuntamente recolectadas equivale a la cantidad de personas que viven en los cinco estados más populosos del país según el censo 2011 del Instituto Nacional de Estadística (INE), como lo son Zulia (3.704.404), Miranda (2.675.165), Carabobo (2.245.744), Distrito Capital (1.943.901) y Lara (1.774.867). 

Veredicto

La cifra de firmas recolectadas por Maduro es inchequeable, tomando en cuenta: 

🔎Las normativas para la revisión de firmas e impresiones dactilares que existen no fueron aplicadas en este proceso.

🧾Las recolecciones de adhesiones de voluntad del chavismo se hicieron sin supervisión de algún organismo independiente que valide el proceso. 

🔎Tampoco se garantiza que la actividad no se limite a colocar en planillas los datos de los electores inscritos en el Registro Electoral o beneficiarios de misiones sociales sin su consentimiento. Y no existe oportunidad que los ciudadanos verifiquen si sus datos en el Registro Electoral fueron utilizados fraudulentamente para esta campaña.

📉Es estadísticamente poco probable, tomando en cuenta la baja popularidad de Maduro