Pacientes con parkinson condenados a estar en casa por falta de medicamentos

Con la voz entrecortada, Javier Henríquez, presidente de la Amigos con Parkinson y Movimientos Anormales del Estado Falcón (Acap), comenta que la situación con los medicamentos para su padecimiento es “más que crítica”. El problema no es la dificultad para adquirir el Sinamet o el Madopar, ambos bajo el componente levodopa, sino su inexistencia. “No se consigue por ningún lado, lo que quiere decir que los pacientes con parkinson estamos condenados a permanecer en casa”, refiere. “Venezuela tiembla, pero no por el movimiento de suelos en Mérida, sino por enfermos de parkinson sin medicamento que controle sus temblores”, sentenció el activista.

A principios de septiembre, Efecto Cocuyo alertaba sobre el difícil acceso que tenían los pacientes para adquirir la levodopa. Las dolencias de Sonia Correa se replicaban en muchos venezolanos afectados por la enfermedad, que debían visitar varias farmacias para conseguir sus dosis. Se calcula que son más de 30 mil pacientes en todo el país y en Acap de Falcón están registrados cerca de 300.

En la Fundación de Parkinson de Aragua, el presidente William Pacheco asegura que se vive el mismo problema. “Es una situación generalizada”, dice el también paciente cuya voz refleja la impotencia al no contar con el medicamento. “Es una escasez terrible, yo calculo que no hay ni 1% de los medicamentos para pacientes con parkinson aquí en Aragua”, refiere. De hecho, se aflige al recordar los pacientes que asisten a su casa llorando porque no consiguen Sinamet. “Lo peor es que yo no puedo ayudarles, porque no hay en ningún lado”, explica Pacheco.

En mayo de este año el ministro para la Salud,  Henry Ventura, se reunió con representantes de la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas para trabajar en la adquisición de medicamentos para enfermedades crónicas, pero lejos de controlar la distribución, en el caso del Mal de Parkinson, se acrecentó. Milagros Hung, de la Fundación Parkinson Carabobo, contó que se comunicaron con el laboratorio Merk Sharp & Dohme que distribuye el Sinamet y  le informaron que no tienen previsto despachar este año a Venezuela. “Eso nos preocupa mucho”, dijo Hung.

La falta de levadopa representa un retroceso para la condición de pacientes con parkinson, porque, aunque su enfermedad es degenerativa y no tiene cura conocida, se trata sintomáticamente.Un paciente sin medicación tiende a la rigidez, a ponerse más lento y los temblores propios de la enfermedad a ser más reiterativos. Esto los imposibilita para sus actividades diarias, incluso levantarse de la cama, explica la neuróloga Gisela Ramírez, lo que los impulsa a la depresión.

Además, indica la especialista, la suspensión del medicamento genera síntomas no motores, que en casos extremos pueden desembocar en síncopes. Ella aclara que las reacciones dependen del grado de evolución de la enfermedad y que cuando son más avanzadas puede ocasionar manifestaciones que discapacitan al paciente incluso en sus estabilidad psicoemocional.

 

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