El Hospital Vargas quedó sin quirófanos aptos para operaciones

Las condiciones del Hospital José María Vargas no distan en lo absoluto de las del resto de los centros asistenciales del país. La escasez de insumos y fármacos es la regla, pero recientemente se le sumó un problema más: la falta de quirófanos con condiciones adecuadas para operar. Hasta dos meses tienen los pacientes del área de traumatología a a espera de una intervención y, hace una semana y media, el único que había para atender emergencias quedó inservible.

Este martes, 9 de mayo, el personal médico del referido centro se declaró en asamblea general permanente y suspendió las consultas. “Desde el 30 de abril no tenemos quirófano”, dijo el vocero de los médicos, Manuel Guevara, durante una rueda de prensa. Minutos antes, los galenos aseguraban que, a pesar de que los directivos se “habían movido” para acondicionar uno de los espacios en la sala 19, apenas hoy sacaron algunos escombros y, de todos modos, ese lugar no cumple con la normativa de una sala de operaciones ideal, consagrada en la Gaceta Oficial 36574 del 4 de noviembre de 1998 que establece:

“Es un quirófano de guerra”, afirma una de las doctoras al referirse al que usaban hasta hace pocos días y explica que, si bien esa área anteriormente había sido usada para estos fines, no cuenta con las condiciones necesarias para evitar infecciones, como se establece en la ley. De acuerdo con su señalamiento, los directivos del centro asistencial pretenden que allí se realicen tanto cirugías electivas como cirugías de emergencia, pero los médicos están contra esta decisión porque arriesgarían la salud de los pacientes.

Manuel Guevara y Danny Golindano, fueron dos de los voceros de los médicos del hospital

“No creo que ningún médico que haya hecho un juramento en el que lo primero es no hacer daño, vaya a ingresar a un paciente en un área que no está condicionada y que lo puede empeorar”, completó. Tampoco hay ascensoresaire acondicionado en el área de emergencia, ni antibióticos e incluso las dificultades para trabajar que enfrentan los anestesiólogos.

Pero quienes más resienten esta situación son los pacientes que esperan una intervención quirúrgica. Carmen Josefina Rivero viene hoy a consulta luego de que le operaran de un quiste en el ovario, pero su problema de columna suma un año y los dolores impiden que tenga una vida normal. “Tengo cuatro hernias sacrolumbares y hay días en que se me paraliza una pierna o que no me puedo levantar de la cama”, asegura la mujer.

Apenas vio la asamblea de médicos, se dispuso a buscar más gente porque, en su opinión, los doctores del hospital hacen hasta lo imposible por prestar el servicio. “Pero no me he podido operar porque cuando no es el quirófano es la anestesia y en eso ya he pasado más de un año”, denuncia.

Carmen Josefina Rivero denunció que no ha podido operarse cuatro hernias por falta de quirófano y otros insumos

Ricardo Castillo es pintor y tiene dos meses hospitalizado en traumatología a la espera de una operación. Un pistolero le disparó en la pierna para robarle su moto y está acostado aguardando por un cupo en el quirófano. “Me dijeron que tenían que arreglarlo primero para poderme operar”, asegura desde su camilla. Como él hay dos decenas de personas. “Yo soy el cuarto en la lista”, apunta.

Es mediodía y acaban de traer el almuerzo. Plátano, arroz y ensalada.

-¿No les dan proteína?

-No. Igual yo no como eso; lo regalo a quien no tiene nada. Esa comida es malísima- responde y dice sentirse afortunado porque su madre y su esposa diariamente le traen alimentos. También tienen que proveerlo de cualquier material médico que necesite para su cura. “Desde las gasas, los medicamentos, todo, todo lo compramos por fuera”, apunta.

Castillo espera desde hace dos meses en traumatología del hospital por una operación en su pierna izquierda

Insumos y medicamentos solo se consiguen por fuera

Ismar Materano llegó hace un mes al hospital con sus dos hijos menores. Ese día, uno se le murió. Con pesar dice que el niño de cuatro años padecía desnutrición severa al momento de su fallecimiento. Para evitar que Yohisver, su bebé que aún no cumple el año, termine como su hermano, hoy lo tiene hospitalizado pero le ha costado conseguir lo necesario para que lo traten. “Este último medicamento se lo donó la doctora, pero casi todo lo que a mí me dan de la Misión Madres del Barrio yo la gasto en cosas para él”, dice la mujer.

El niño empieza a quejarse. Tiene una vía en el brazo derecho y el salpullido característico de los bebés con desnutrición mancha la piel de su espalda y estómago. Sufre de una infección pulmonar agravada después de haber tenido gripe. “Tuve que comprar hasta los tubos para agarrarle las muestras de sangre, las inyectadoras, los yelcos, todo. Yo he dejado aquí casi todos los reales”, afirma.

Ismar Materano perdió a un hijo por desnutrición y ahora hace lo imposible por salvar al menor. Tiene 29 días durmiendo en el piso de la habitación a falta de colchón

En su voz se siente el desespero. “La gente piensan que yo soy una mala madre, pero sé que si me lo quitan, él no podrá vivir sin mi cariño. Además, si no lo quisiera ¿crees que pasaría 29 días durmiendo en el piso para acompañarlo? Pero aquí nadie se pone en el lugar de uno”, concluye la madre soltera.

La familia de Ricardo Castillo, un chef de 31 años que padece tuberculosis, se encuentra a la espera de noticias suyas. Esta mañana lo ingresaron a terapia intensiva tras una complicación en su estado. “Llegamos el  4 de mayo, pero se desmejoró muy rápido”, indica su tía. Toda la familia se dispuso a ayudar en la búsqueda de insumos y fármacos como antibióticos, calmantes, pañales, guantes, inyectadoras, etc.

“Los médicos han estado aquí encima, presentes, pero no tienen los insumos y gracias a Dios nosotros hemos podido conseguirlos”, cuenta.

Sobre los antibióticos en el hospital, los doctores en asamblea aseguraban que apenas quedaban cuatro de ellos a disposición. Lamentan tener que pedirles a los pacientes hasta lo más básico.

Nelly Delgado, por ejemplo, tienen cinco meses sin tomar sus medicamentos para la bronquitis crónica que sufre a sus 64 años. Además, cumplió un año desde que le pidieron encontrar un aparato para el tumor en la parótida derecha que la aqueja. “Estuve pidiendo por aquí y por allá pero ha sido difícil”, expone.

Nelly Delgado perdió la cuenta de los meses que lleva sin medicarse contra la bronquitis crónica

Médicos bajo amenaza

A media mañana, quienes resguardaban la entrada del Hospital José María Vargas le negaron acceso a algunas cámaras de televisión que asistieron a la convocatoria de prensa. Los mismos médicos fueron a buscarlos y exigieron el ingreso de los periodistas al lugar. Ya dentro del hospital, médicos denunciaron la presencia de civiles armados con el único fin de amenazarlos.

La persecución al personal médico que hace pública la precaria situación del centro de salud ha sido una constante, razón por la cual los doctores consideran que es momento de unirse para que no haya solo una cara visible. “No seamos carne de cañón”, refirió una de las doctoras que durante la jornada prefirió evitar que los medios la identificaran. “Ya he sufrido vejaciones, maltratos y tengo expediente abierto, pero no voy a dejar de denunciar lo que aquí está pasando”, afirmó.

  • Julian alvarez uribe

    Asi esta la situación del país….el Hospital vargas es referencia de salud a nivel nacional….no dejemos que se deteriore mas de lo que ya esta.