Más de mil millones de dólares habrían pagado a Pdvsa en “desfalco de la Faja”, informó Saab

El Fiscal General designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, informó sobre nuevos avances sobre las investigaciones del “desfalco” en la Faja Petrolífera del Orinoco. En rueda de prensa, el funcionario indicó que las empresas Cuferca y Confurca fueron allanadas en el estado Anzoátegui el pasado martes y jueves, 19 y 21 de septiembre respectivamente.

“Ha resultado detenido uno de los propietarios, Carlos Esteban Urbano Fermín”, dijo en rueda de prensa este viernes, 22 de septiembre, luego de mencionar otras empresas vinculadas a Cuferca y Confurca.

También informó que fueron libradas órdenes de privativa de libertad contra Carlos Enrique Urbano Fermín y Carlos Eduardo Urbano Fermín, a quienes señaló de tener nexos con las compañías y de estar presuntamente prófugos en Estados Unidos, en donde también tendrían sedes de sus empresas.

El exdefensor del Pueblo añadió que el detenido permanece privado de libertad en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar en Caracas y que hay al menos cuatro delitos imputables, entre ellos legitimación de capitales y asociación para delinquir.

Saab advirtió que la empresa Confurca firmó contratos con sobreprecio y que en ocho años “una modesta empresa” adquirió los numerosos bienes, entre los que mencionó el Diario El Norte, fincas, casas “mansiones”, una flota de 653 vehículos y 233 maquinarias.

El nombre de Roberto Rincón, acusado de obtener contratos con Pdvsa a través de sonó en la rueda de prensa de Saab. El Fiscal General temporal señaló al empresario de participar en las “mafias petroleras” de la Faja Petrolífera del Orinoco y de pagar más de mil millones de dólares en coimas a la estatal petrolera.

“Nosotros vamos a continuar con estas investigaciones. Estamos haciendo justicia en torno a uno de los desfalcos más escandalosos”, expresó. Como parte de este “desfalco” el exdefensor del Pueblo dijo que fueron firmados más 41 contratos otorgados a dedo por más de 35 mil millones de dólares, con un sobreprecio de 230% y un daño patrimonial que ronda los 200 millones de dólares.