“A las muchachas que quedan en el Inof que no pierdan la fe”: mensaje de Emirlendris Benítez

Emirlendris aún no ha visto su boleta de excarcelación, solo sabe que fue liberada por una medida humanitaria

Agradecimiento por los esfuerzos que hicieron todas y cada una de las personas que se ocuparon de su caso desde Venezuela y fuera del país, fue lo que expresó Emirlendris Benítez a Efecto Cocuyo en las primeras palabras tras su liberación.

Emirlendris fue sentenciada a 30 años de prisión por magnicidio y recibió su liberación en medio de las conversaciones que lleva adelante al Mesa de Diálogo que se instaló en Caracas el pasado 1 de agosto. Benítez forma parte de las cinco mujeres presas políticas que fueron liberadas este 14 de agosto.

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“Le doy gracias a Dios, primeramente, por haber hecho realidad este sueño tan maravilloso para mí y de poder tener a mi madre, a mi hermana que ha luchado incansablemente, de poder estar con mi hijo también, que ya no lo voy a soltar más. Le doy gracias a Dios a todos a todas las personas que me ayudaron en este momento”, dijo Benítez.

Pero, la libertad de Emirlendris no está completa, parte de sus preocupaciones quedan en el INOF donde pasó ocho años, porque sus compañeras de prisión están aún detenidas “En aquellas muchachas que quedan allá también queda un poquito en mi corazón, triste por ellas. Pero quiero que sepan que no pierdan la fe, que primeramente Dios por sobre todas las cosas, que este momento va a llegar para cada una de ellas.”

Benítez fue detenida arbitrariamente en agosto de 2018 tras ser vinculada sin pruebas al caso de los drones, el supuesto intento de magnicidio contra Nicolás Maduro. Al momento de su arresto se encontraba embarazada.

Durante su custodia por parte de los cuerpos de seguridad, fue sometida a tratos crueles, inhumanos y degradantes, los cuales le provocaron un aborto espontáneo e infligieron secuelas físicas severas e irreversibles que terminaron por comprometer de forma permanente su movilidad y salud general.

Ante la pregunta si en algún momento perdió la esperanza, comentó que siempre se mantuvo firme en su fe, porque se reflejó en Dios.

“Nunca perdí la fe porque siempre me refugié en Dios”, comentó y agregó que lo que la mantenía firme era orar diariamente y pedirle a Dios todos los días.

Emirlendris aún no sabe cuáles son las condiciones de su libertad, dice que aún no ha visto su boleta de excarcelación, por los momentos esa no es su principal preocupación, lo que la motiva en este momento es estar con su familia, su hermana, su mamá y su hijo.

Sobre la forma en que le notificaron su salida de la prisión dijo que no se imaginaba que también la iban a liberar a ella.

Melania Benítez, activista por la libertad de los presos políticos, estuvo luchando siempre por la libertad de su hermana. La noche de este viernes aún no sabe bien qué sentimiento la embarga, y espera que civiles y militares apresados por cuestiones políticas que aún quedan en las cárceles sean liberados.

Gladys María Rosales, la mamá de Emirlendris, dijo que sabe que su hija es inocente y “solo Dios sabe y solo Dios cobrará la maldad que hicieron tan grande”.