La oposición venezolana volvió a las calles y allí quiere seguir

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A la una de la tarde ya muchos caminaban de regreso a casa. En la avenida Luis Roche de Altamira, Betsimar afirma: La noticia es que volvimos a las calles y de allí nadie nos sacará.

Este miércoles 26 de octubre la oposición venezolana sorprendió con su masiva presencia en la concentración convocada en Caracas, cinco días atrás, cuando el Consejo Nacional Electoral suspendió la jornada de recolección de firmas para apoyar la celebración del referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Este proceso debía comenzar justo este miércoles, pero una cadena de eventos, llevó a la suspensión de las actividades para cumplir con este requisito.

La oposición estaba convencida de que recogerían más del 20% de apoyos del padrón electoral que exige la Constitución, y además, ante una imposición que obligaba a regionalizar ese porcentaje, sostenía que si bien no era seguro lograrlo en todo los estados -de manera proporcional-, si lo harían nacionalmente. A estas jornadas que debían durar tres días, es decir, hasta el viernes 28, la MUD la bautizó como el revocatorio simbólico.

Una vez suspendidas tales jornadas por el CNE en una decisión sin precedentes, tomando como base dictámenes de tribunales penales regionales,  la oposición reaccionó con la convocatoria de actos masivos. Sin embargo, los confusos acontecimientos alrededor del proceso de diálogo que en paralelo exploraban oposición y Gobierno, hicieron temer por el desinfle del apoyo al llamado de la MUD a salir a la calle.

Esta aprehensión se disipó este miércoles cuando miles de personas llegaron hasta el distribuidor Altamira, en Caracas, procedentes la mayoría de ellos, de varios puntos de la ciudad. A diferencia de la manifestación del pasado 1 de septiembre, ésta apenas fue organizada en menos de una semana y no contó con la presencia de manifestantes provenientes del interior del país, por lo que fueron calles repletas de habitantes de Caracas las que se vieron en este primer día de medición de fuerzas con que la MUD reta al Gobierno venezolano.

La protesta en Caracas transcurrió sin incidentes que lamentar. Sin embargo, ese saldo positivo no se vio en otras regiones del país. En Maracaibo, Mérida, San Cristóbal hubo detenidos y heridos. Mientras que en la carretera Panamericana, en el estado Miranda, en  un funcionario de la Policía de Miranda fue herido mortalmente de un balazo en el estómago y horas después falleció. Otros tres uniformados fueron heridos. Según el reporte oficial acudieron a repeler una manifestación de sectores de oposición y fueron agredidos a tiros y objetos contundentes.

“No nos van a dividir”

Desde tempranas horas se temía un poca concurrencia. Los reportes iniciales de las 8 am daban cuenta de pocas personas agrupándose en los puntos ubicados hacia el Este de Caracas. En Petare la gente hacía su vida casi cotidiana, pero mientras se avanzaba hacia el oeste se iba notando mayor presencia. Sería una mirada hacía El Paraíso la que evidenciaría que los caraqueños sí se estaban movilizándose.

El punto de concentración fue el distribuidor Altamira, en la autopista Francisco Fajardo, a la altura de la base aérea La Carlota. Sin embargo, más de dos kilómetros de esta arteria vial estaban llenos de seguidores de la oposición, que se ubicaron más o menos de acuerdo con las simpatías por los respectivos líderes opositores.

Así, la gente de Voluntad Popular, por ejemplo, tuvo una tarima móvil a la altura del liceo Gustavo Herrera, que luego desapareció para dar paso a la caravana del gobernador Henrique Capriles Radonski, quien como es habitual en él, se acercó a la tarima oficial luego de una caminata, con trote, que inició en Bello Monte.

En medio de la algarabía, a algunos reporteros del equipo de Efecto Cocuyo (no sabemos si de otros medios) se les amenazó y exigió identificación, incluyendo las respectivas acusaciones destempladas de “infiltrados”, que inmediatamente otros marchistas sosegaron.

En la “olla” de la concentración, ubicada justo cerca del puente que conduce a Altamira, había seguidores de distintos partidos. En la tarima se ubicaban para el mediodía líderes estudiantiles, Chúo Torrealba, Enrique Marquez, Ismael García, entre otros. Luego se acercaría Henry Ramos Allup.

No valieron mucho las voces que coreaban “ Pa’ Miraflores”. Un Capriles Radonski mas o menos atinado lograba manejar la incitación de algunos que aupaban una vuelta hacia el oeste. Y así exorcizó el fantasma del 11A que rondaba por la manifestación.

El ánimo de los asistentes era variado. Por una parte, había quien decía que debían marchar hacia el Palacio de Gobierno. Por el otro, quien esperaba la voz de sus líderes y no mostraba desespero.

La actriz Tania Sarabia era uno de los cientos de rostros conocidos que se acercó a la manifestación. Mientras algunos les pedían una foto, comentó para Efecto Cocuyo, “Somos un solo país, un solo pueblo. No nos van a dividir” .

La agenda de las próximas acciones fue anunciada.

  1. Jueves 27. Toma de la Asamblea Nacional en apoyo a la sesión donde se discutirán los avances de los puntos aprobados en la sesión especial del domingo 23.
  2. Viernes 28. Paro Nacional de 12 horas.
  3. Jueves 3 de noviembre. Marcha para Miraflores si no se retoma la ruta del referendo.

Estas tres acciones son clave porque están destinadas a mantener a la gente de oposición activada. Sin embargo, implica riesgos, porque la presión de la agenda opositora va aumentando.

Betsimar no se preocupa por eso. Está convencida de que calle y más calle, de manera pacífica, harán posible que el Gobierno entre en razón y ceda al menos en la reanudación del proceso para continuar los pasos que podrían conducir a una revocatoria del mandato de Maduro.

El alcance de estas acciones aún están por verse, pero los opositores venezolanos una vez más mostraron los dientes en la calle y no parecen dispuestos quedarse en sus casas.

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