Qué ocurrió y por qué se generó un motín en un calabozo de la PNB en Carabobo

SUCESOS · 5 MAYO, 2022 13:39

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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La imagen de un recluso tomando de forma violenta por el cuello a un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) encendió las alarmas sobre un motín generado en un calabozo de este cuerpo de seguridad, en el estado Carabobo.

Los videos y fotografías del amotinamiento en el Centro de Coordinación Policial de Los Guayos de inmediato se hicieron virales en las redes sociales. Según los familiares, la revuelta se habría iniciado tras la muerte de un recluso por falta de atención médica, pero la versión policial asegura que el motín tenía un mes planificado.

Durante la reyerta tres funcionarios policiales fueron secuestrados, golpeados y amenazados. Los presos exigían, a cambio, ser trasladados al Internado Judicial de Carabobo, conocido como cárcel de Tocuyito.

Las víctimas (de parte de los funcionarios) fueron identificadas como Eduardo Rondón, de 32 años de edad, supervisor de la PNB, quien presentó traumatismo craneoencefálico con politraumatismo generalizado.

El oficial de la PNB Breto Rodríguez, de 21 años, que resultó con herida penetrante en la región occipital derecha con hemorragia interna y el funcionario Vicente Douglas, de 27 años de edad, quien terminó con politraumatismo generalizado, con posible fractura de cráneo y que aún continúa bajo supervisión médica.

Motín planificado

En ese calabozo policial había alrededor de 47 detenidos. Las primeras versiones sobre el inicio de la revuelta apuntan a la muerte de un preso por problemas médicos, pero una fuente dentro de la Policía de Carabobo, que fue entrevistada por Efecto Cocuyo y que prefirió permanecer en anonimato, señaló que un mes atrás se había planificado ese motín.

Según contó, Mgregori Alexander Poleo Pestano fue quien planificó la revuelta en los calabozos del centro de coordinación policial de Los Guayos. Al parecer Poleo Pestano estaría relacionado con el pran de la cárcel de Tocuyito, Néstor Richardi, a quien le apodan “El Papa”.

“Fue el de la foto de la reseña, ese chamo inició todo porque él quería traslado al penal de Tocuyito, la esposa de él es familiar de Richardi, el pran de Tocuyito, de eso nos estamos enterando ahorita. Él tenía un mes planificando como iba a pasar todo”, explicó el funcionario a Efecto Cocuyo.

La PNB

El declarante explica que el reo fallecido -el día anterior al motín- padecía de diabetes y de acuerdo a su versión sí se le brindó atención médica.

“Fue muerte natural, incluso si ves los videos los presos en ningún momento lo nombran, porque fue una muerte natural, sí se le brindó asistencia médica, lo llevaron varias veces al médico, pero no hubo manera, falleció allí”, argumenta.

Señala que Poleo Pestano plantó la idea de motín y se fue ganando a sus compañeros de reclusión que también querían ser trasladados al penal de Tocuyito por las malas condiciones del calabozo policial.

Esperaron el momento para hacerlo”, dijo.

Cómo se inició el motín

Siguiendo la versión de la fuente policial, y si se comprueba que llevaban un mes planificando, lo que se sabe es que los reclusos esperaron hasta el domingo 2 de mayo para ejecutar el plan.  La revuelta comenzó con el pase de comida al centro de detención.

El funcionario indica que los internos saben que los fines de semana es el día donde falta mayor personal y por esta razón hay menos efectivos policiales de guardia. Comenta que en ese centro estaban destacados solo cinco funcionarios, y que los reos se aprovecharon de esa deficiencia de personal para iniciar al alteración del orden, justo en ese lapso.

La fuente policial menciona que hay un protocolo para la entrega de comida, la cual establece que se deben revisar los alimentos antes de hacerla llegar a los beneficiados.  

Los productos líquidos deben estar en una bolsa, y estas deben estar identificada con el nombre de cada recluso.

“Pasan el primer lote de bolsas, hay solo cinco funcionarios trabajando, tres estaban en el área interna, uno agarra la bolsa, la pone en el pasillo en fila y medio abre la puerta para pasar la comida, pone la pierna para mantener la puerta entreabierta y es el momento donde los presos aprovecharon para írsele encima al funcionario”, cuenta la fuente.

Cuando ya los reclusos tienen en su poder al funcionario que sostenía la puerta, sometieron a los otros dos que se encargaban de la organización de los paquetes y se apoderaron de las celdas.

“Gracias a Dios que ellos (los policías) trancaron la puerta de ese pasillo para que no tomaran todo el calabozo porque tomaron fue solo fue la mitad, ya que dentro de ese centro de detención hay dos sitios de reclusión más”, explica el funcionario.

Los uniformados fueron despojados de las llaves y los reos abrieron las otras celdas para que los demás internos se unieran a su revuelta por traslado a Tocuyito.

La negligencia

Organizaciones defensoras de los derechos humanos de los y las privadas de libertad como lo son Una Ventana a la Libertad y el Observatorio Venezolano de Prisiones han venido denunciado desde hace más de cinco años el grave hacinamiento que hay en la mayoría de los centros de detención preventiva en el país.

Estas ONG han señalado que los calabozos policiales, donde los detenidos no deberían pasar un lapso de 48 horas, se han convertido en las nuevas cárceles del país y que los funcionarios policiales que cumplen el papel de custodios no están preparados para ejercer este tipo de servicio.

“Lo que sucedió allí, la situación de rehenes anteriormente pasaba, pero se resolvía llamando  al jefe de orden público que también contaba con dotación, bueno en esta oportunidad orden público no tenía gas lacrimógeno, que si hubiera habido gas esa situación se domina en 5 minutos, no importa que hubiera cuchillo, esos se tiran todos para el piso con gas y agua”, dice el funcionario.

Asegura que fue complicado acabar con el motín que duró siete horas porque las condiciones del calabozo no permitían ejercer una acción rápida en contra de los reos amotinados. A pesar que también llegó un grupo de funcionarios expertos en delincuencia organizada no pudieron rescatar rápidamente a los tres policías que estaban en manos de los detenidos.

“En esa parte de los calabozos hay  una sola puerta pequeña, de broma podían dialogar los funcionarios que estaban allí con los delincuentes, no había forma de entrar y la ventana eran muy pequeñas, no había forma de meter un francotirador y meter uno genera una violación de DDHH; pero se quería tratar de planificar si había una forma de rescatar a los tres funcionarios. Esa situación fue totalmente caótica y tuvieron que llamar a muchos personajes para mediar”, relata.

La salud de los funcionarios

Dos de los funcionarios tomados como rehenes por los delincuentes fueron dados de alta médica a pocas horas de su ingreso a un centro de salud pero el oficial Vicente Douglas, quien presenta politraumatismo generalizado, aún sigue bajo supervisión médica y con una posible fractura de cráneo.

El seguro de salud de los funcionarios tiene una cobertura muy baja y por tal motivo algunos efectivos de seguridad del estado Carabobo tuvieron que hacer una recolecta para poder ayudar a los tres funcionarios heridos a costear sus gastos médicos.

“Hasta el Secretario de Gobierno de Carabobo, que también es secretario de Seguridad Ciudadana metió la mano allí para ayudar con insumos médicos, entre todos se recogió algo, también compañeros de otras instituciones tanto GNB, como policía estadal, Sebin, técnicamente todos los cuerpos de seguridad ayudaron a hacer una vaca (colecta) para los tres funcionarios, porque todos necesitaban insumos médicos, pero imagínate son cantidades exorbitantes”, dijo.

El funcionario explica que los dos oficiales que están de alta deben seguir cumpliendo el tratamiento médico, pero que sus medicamentos deben ser costeados por sus familiares ya que el Estado no les ha apoyado con las medicinas.

Señala que Vicente Douglas permanecerá en el centro de salud bajo observación médica. El funcionario estuvo entubado y por órdenes de los galenos no se le podía dar la alta, pues debe cumplir con un tratamiento diario.

“Son unos medicamentos que debería de dotar el Estado y garantizar que ese funcionario se recupere bien, pero el Estado brilla por su ausencia, estamos funcionando por autogestión, por la ayuda de otros compañeros cada quien aportando un grano de arena, uno, dos y tres dólares. Se la están trasfiriendo plata a la mamá de Vicente, ella es la que lo está ayudando, por ejemplo el día de hoy ya recogimos para completar las medicinas de hoy, el de mañana tendremos que resolver”, indicó.

La fuente señaló que aunque no hubo fuga mientras se generó el motín, están preocupados por los cargos que podrían enfrentar los funcionarios.

“Lo más seguro es que van a abrir una investigación y tal vez hasta los presenten, en el mejor de los casos puede que quede en una sanción administrativa, con riesgo de suspensión de cargo y sueldo a pesar de que no hubo fugados”, dijo.