Poetas que recomiendan poemas de amor

SOLAZ · 12 FEBRERO, 2021 06:30

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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Puede parecer cliché, pero ¿qué mejor referencia para buscar un poema de amor que preguntarle a un poeta?

En Solaz quisimos recopilar recomendaciones de Leonardo Padrón, Jacqueline Goldberg y Hernán Zamora, para este 14 de febrero.

Jacqueline Goldberg lo tiene a punto. Sin dudarlo, se refiere a  “No decía palabras”, del poeta y crítico literario español Luis Cernuda.

“Este poema de Luis Cernuda fue, quizás, una de mis primeras lecturas serias y que me impactó cuando estaba entrando a la Escuela de Letras. Tenía 17 años. Aunque he leído muchísimos otros poemas de amor y quizás más dulces, este se ha quedado conmigo, es el primero que viene a mi memoria, de los pocos que pudiera saber más o menos de memoria. Me sirvió para entusiasmar a varios novios, y al que hoy es mi esposo. Y pues no puedo pedirle más a un poema”, describió Goldberg. 

Para el escritor y periodista venezolano Leonardo Padrón,  “Persistencia” de Juan Sánchez Peláez, es uno de los mejores poemas de amor de la poesía venezolana. El escrito se encuentra en el primer libro del poeta Sánchez, “Elena y los Elementos”.

“Es un clásico. Un poema lleno de imágenes centelleantes, metáforas de una elegancia y un poder sugestivo inmenso. Un texto que gravita alrededor del tema más trajinado de la literatura, y logra apartar de sí los lugares comunes, logrando que triunfe el misterio que caracteriza a esa gran aventura existencial que es el amor. Están aquí -de alguna manera- reunidas las claves estéticas de uno de los grandes poetas venezolanos de todos los tiempos”, dice Padrón.

Al arquitecto y poeta venezolano Hernán Zamora, le cuesta elegir un poema y por eso nos compartió tres,  los que considera son los que más le han inspirado.

El primero es Colibrí, del narrador y poeta norteamericano Raymond Carver.

Zamora señala que esta pieza literaria le habla de la “felicidad, de una tierna alegría que aletea y se va, y se acerca y se vuelve a alejar, y nos regala el aire de una necesidad espiritual escrita en las pocas líneas de un brevísimo recuerdo. En el vaivén de aquella inquietud que presiento en el puente colgante dibujado por Alexis, inquietud entre el temor y el anhelo por la persona amada, colibrí es la frágil alegría que por momentos, fugaces momentos, día a día llega y nos sostiene”, expresa el poeta venezolano.

Del poeta venezolano, Alexis Romero, actualmente residenciado en Buenos Aires, Zamora elige dos poemas: sinfonía para una casa y analogías con el dudú.

“Del poema sinfonía para una casa, los tres últimos versos son la piedra clave que traba el arco que en los versos precedentes construye con precisión y belleza el poeta. La casa es símbolo del mundo que podemos, anhelamos construir al amarnos en pareja (un mundo entre los tantos posibles, en la existencia humana)”, explica Zamora.

Mientras que del poema analogías con el dudú, Zamora interpreta al amor como una fruta, el mango dudú. “Esa fruta que podemos imaginar como un pequeño corazón, dorado y encarnado al madurar, henchido de sol en su pulpa, que puede llenar nuestra boca, derramarse de placer para nosotros y que deshilachamos, a veces con fruición, a veces con molestia, al morder nuestras vidas juntos, cada día. ¿En qué sitio de ese puente colgante que es el vivir nos amamos? A la inquietud que nos provoca el estar enamorados me convoca el poema de Alexis”, expone.