En las misas de aguinaldos se canta y se come

SOLAZ · 17 DICIEMBRE, 2021 06:42

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

Foto por El Impulso

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Las misas de aguinaldos, también llamadas misas de gallo por ser de madrugada, son una tradición que se celebra en Venezuela desde el siglo XIX y que fueron aprobadas por el papa León XI.

Desde el 16 hasta el 24 de diciembre en la mayoría de las iglesias venezolana se celebran estas liturgias, donde no faltan las parrandas y los cantos decembrinos. Estas misas solían comenzar a las 5 de la mañana o antes de que amaneciera, horario que se corrió para las 6:30 am o 7 am por razones de seguridad.

En muchas comunidades y pueblos de Venezuela sacan en procesión y entre cantos la imagen del niño Jesús para celebrar su nacimiento. Los vecinos se reúnen en las iglesias y esperan que el sacerdote saqué al niño Jesús para llevarlo a una comunidad.

Son una novena al niño Jesús y como tal se celebran durante nueve días por los nueve meses de gestación del hijo de Dios.

Estas misas también se realizan en países como Colombia y Puerto Rico.

Grupos de personas de las comunidades, por lo general, son los encargados de organizar las misas de aguinaldos. Hay experiencias en las que a los vecinos se les unen empresas o instituciones para apoyarlos.

Además de los aguinaldos, estas misas se distinguen porque al finalizar los asistentes pueden disfrutar de desayunos y dulces típicos.

En algunas regiones las arepitas dulces con queso llanero, empanadas, panes dulces, papelón, chicha, entre otros manjares criollos, son repartidos a los presentes.  En otras, son vendidos a precios módicos.

Carmen Martínez, una feligresa del estado Aragua, tiene años participando en estas misas. Ella y sus vecinos se organizan cada vez que viene la temporada decembrina.

“Es una tradición muy bonita y me alegro que la volvamos a realizar este año porque el año pasado tuvo que ser suspendida por el coronavirus. No era lo mismo estar allí que escuchar la misa por la radio”, contó.

Origen

Según el portal web  diario Católico, la llegada de esta celebración a América Latina fue gracias a los obispos y sacerdotes que provenían de la Península Ibérica y las Islas Canarias, en España.

“Historiadores hablan de la influencia de la Iglesia hispánica en nuestras comunidades eclesiales nacientes: no sólo para la Navidad, sino también para la Cuaresma y las otras fiestas del Señor y de los santos. Aquella devoción a la “expectación de María” muy común en España no dejó de hacerse manifiesta en muchas de las nuevas comunidades. Desde Puerto Rico se comenzó a difundir la práctica de las misas de aguinaldo”, se lee en el portal web.

Pero por qué en Puerto Rico se originan las primeras misas de aguinaldo. En la capital de la Isla del encanto, como se le conoce al país caribeño, estaba establecido uno de los obispados con mayor influencia en muchas de las iglesias nuevas de América.

Desde allí la tradición se hizo presente en otros lugares, pero con mayor énfasis en Venezuela.

Una de las razones para celebrar estas misas de madrugada es para que las personas que viven en lugares alejados de los templos católicos, o los que trabajaban en los campos, pudieran asistir a la iglesia y participar en las misas.

“Así se tenía una suficiente y numerosa afluencia de personas. Al terminar, quienes permanecían en las poblaciones compartían algunos alimentos a manera de ágape”, explican en el diario Católico.

Inseguridad

En Venezuela, mayormente en las ciudades que registraron mayor índice de inseguridad, las misas de aguinaldo dejaron de realizarse en la madrugada para evitar que algún devoto fuera víctima de la delincuencia.

Hay registros de la modificación de los horarios desde el año 2013 hasta la fecha. “Debido a las circunstancias distintas que estamos viviendo en el país y sobre todo la inseguridad, han obligado a hacer las misas de aguinaldo a partir de las 6:30 de la mañana”, dijo a El Impulso, el párroco Casiano Martínez,  en esa oportunidad.

A pesar de las dificultades, el transporte y la crisis por el coronavirus, los fieles católicos se preparan para participar este año en sus misas de aguinaldos.

“Este año asistiré a la misa con mi hija, el año pasado fui pero solo asistimos como cinco miembros de la Iglesia”, contó Marcela Palima, una devota del estado Vargas.