El cambio de 180 grados de Trina Medina

ENTRETENIMIENTO · 12 MARZO, 2021 06:32

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Mairet Chourio


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La pandemia le transformó la vida a muchos, confinamiento en  casa, reducción de la movilidad, lo que antes era normal en lo cotidiano ahora se ve lejano. 

De 180 grados le ha tocado vivir este cambio a Trina Medina, cantante, compositora y arreglista de música, y quién desde el décimo piso del edificio de la biblioteca central de la Universidad Central de Venezuela, preside la Dirección de la Cultura. 
 
“A todos nos ha cambiado la vida, de maneras distintas pero a todos nos cambió”, señaló 
 
Trina siempre ha estado ligada a la música, al arte, a la cultura, y nunca se imaginó estar casi un año encerrada en casa sin poder ensayar, haciendo de lleno labores domésticas y atendiendo a su mamá. 
 
“Tuve que regresar a vivir con mi mamá para poder cuidarla, le tenía una enfermera porque ella fue operada de la cadera pero como todo mermó, el espectáculo, la producción, ahora lo hago yo”. 
 
Esa alteración en su rutina le dado a Trina, hasta a veces un poco de tristeza y lamenta que no haya política o protección social para los que hacen cultura, para los artistas. 
 
“Ahora tienes que cuidarte mucho, porque no tenemos una seguridad social”. 
 
De orquesta a quinteto
 
Pero luego de pasar varios meses en casa, el 22 noviembre, Trina participó en un concierto homenaje a María Rivas en el Centro Cultural BOD, y la difusión por las redes sociales de ese espectáculo le sirvió para que le salieran varios toques en diciembre. 
 
“Una muchacha que está en el exterior vio el concierto por internet y me contactó, me dijo: quiero que cantes en el cumpleaños de mi mamá, le dije es que yo no hago eso, no hago serenatas” 
 
Trina con treinta años de carrera, acostumbra a tocar con una orquesta y presentarse ante cientos de espectadores, está vez sería distinto. Ese cambio de que tanto aquí se ha hablado, también tocó su show. 
 
“Acepté, le dije que no fueran muchas personas por el covid, llamé un cuarteto, y a un bajista, ensayamos, nos aprendimos un repertorio, fuimos con  mascarillas y caretas faciales. Éramos seis personas cantándole a seis personas”, contó para Solaz.  
 
De allí no faltaron las presentaciones en los clubes sociales de Caracas; diciembre fue un respiro. 
 
Trina no ha perdido tiempo, en el 2020 en medio del confinamiento realizó un curso de manera online de post producción de sonido para films, el mes pasado grabó dos temas, uno de ellos titulado “Pentagrama Venezolana” con el productor Victor Gámez, y actualmente hace dos cursos, sobre arreglo y orquestación, y armonía según la técnica Francesa.
 
“Grabé dos temas a inicio de año y tengo una grabación pendiente, y con Víctor haremos un grupo de estudio de siete, puro arreglistas, practicaremos, haremos un curso, eso me tiene contenta”.  
 
Los cambios traen consigo aprendizajes pero, para Trina no todos están dispuestos a cambiar. 
 
“Mucha gente dice estamos aprendiendo, pero yo digo, a qué costo, y algunos ni siquiera lo están haciendo, todavía se ve en la calle poca solidaridad, personas que te restregan las cosas”, señala.  
 
Desde aquel décimo piso también espera que las cosas mejoren, y que el Aula Magna de la UCV al fin pueda ser usada para que los músicos y artistas ensayen y graben contenido que les sirva para promocionarse. 
 
“El Aula Magna desde inicios de la cuarentena fue saneada y teníamos la opción de poderla abrir al público con aforo menor de su capacidad pero un transformador se dañó y es justo el que le da electricidad a la sala”, dice.