Casi 16 millones de adolescentes viven con trastorno mental en América Latina y el Caribe

SALUD · 5 OCTUBRE, 2021 13:54

Ver más de

Mabel Sarmiento | @mabelsarmiento


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años, en todo el mundo, tiene un trastorno de salud mental diagnosticado, y casi 46.000 adolescentes se suicidan cada año. Estos problemas están entre las cinco principales causas de muerte para este grupo de edad, según informe de la Unicef.

Dice el estudio, publicado este 5 de octubre, que el suicidio es la tercera causa de muerte entre los adolescentes de 15 a 19 años en América Latina y el Caribe (ALC), región donde casi 16 millones de personas entre 10 y 19 años, viven con un trastorno mental.

Otra cifra alarmante es que en ALC más de 10 muchachos pierden la vida cada día por suicidio. “La ansiedad y la depresión representan casi 50 % de los trastornos mentales, entre los chicas y chicos de 10 a 19 años en esta región”.

El “Estado Mundial de la Infancia 2021. En mi mente: promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia”, es el análisis más completo hecho por Unicef sobre esta materia y revela que -antes del COVID-19- la infancia y la juventud ya sufrían estos problemas “sin que se hicieran las inversiones necesarias para solucionarlos”.

En todo el mundo, solo 2 % de los presupuestos estatales de salud se destinan al gasto en materia de salud mental; “menos de un dólar por persona en algunos de los países más pobres. Estas cifras resultan insuficientes para promover la salud mental positiva y tratar las enfermedades de salud mental, especialmente en el caso de quienes se enfrentan a los problemas más graves.”

Además, los investigadores encontraron que la pandemia de COVID-19 ha dado un vuelco al mundo, y ha creado una crisis mundial sin precedentes en nuestra historia.

“Ha planteado graves preocupaciones sobre la salud mental de los niños y niñas y las familias durante los confinamientos, y ha demostrado con suma claridad que lo que sucede en el resto del mundo puede afectar a nuestro mundo interior. Asimismo, ha puesto de relieve la fragilidad de los sistemas de apoyo a la salud mental en muchos países, y ha subrayado (una vez más) que estas adversidades afectan de manera desproporcionada a las comunidades más desfavorecidas”.

Costo de los trastornos mentales en ALC

30.600 millones de dólares. Esta cifra es la pérdida anual de capital humano que se deriva de los trastornos mentales. La estimación se basa en el valor del capital mental perdido –o los recursos cognitivos y emocionales– que los niños y niñas y los jóvenes aportarían a las economías si no se vieran frustrados por los trastornos de salud mental.

Y a medida que el COVID-19 se acerca a su tercer año, las consecuencias para la salud mental y el bienestar emocional de los niños y los jóvenes serán “enormes”, añade el informe.

Al menos uno de cada siete niños se vio directamente afectado por los confinamientos en todo el mundo y más de 1.600 millones sufrieron alguna pérdida en su educación. La alteración de las rutinas, la educación y el ocio, así como la preocupación de las familias por los ingresos y la salud, hacen que muchos jóvenes sientan miedo, rabia y preocupación por su futuro, resume el documento.

Los problemas mentales diagnosticados, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar, trastorno de la conducta, depresión, trastornos alimentarios, discapacidad intelectual y esquizofrenia, pueden perjudicar considerablemente la salud, la educación, las condiciones de vida y la capacidad para obtener ingresos de los niños y los jóvenes.

Un momento para ejercer el liderazgo

Unicef, por tanto, hizo un llamamiento al compromiso, la comunicación y la acción con miras a promover la buena salud mental de la infancia, proteger a los niños vulnerables y cuidar a los que se enfrentan a los mayores obstáculos.

Compromiso significa fortalecer la capacidad de liderazgo para que una variedad de aliados y partes interesadas establezcan unas metas claras, así como garantizar las inversiones en soluciones y personas de distintos sectores.

Comunicación hace referencia a la necesidad de acabar con el silencio que rodea a la salud mental, abordar los estigmas, ampliar los conocimientos sobre la salud mental y velar por que se tenga en cuenta a los niños, los jóvenes y las personas que han vivido experiencias relacionadas con este ámbito de la salud.

Acción significa trabajar en la tarea de minimizar los factores de riesgo y maximizar los factores de protección de la salud mental en los ámbitos más importantes de la vida de los niños, así como realizar inversiones y ampliar las plantillas de trabajadores con los siguientes objetivos:

  • Apoyar a las familias, los progenitores y los cuidadores
  • Garantizar que las escuelas apoyen la salud mental
  • Fortalecer y equipar múltiples sistemas y trabajadores para hacer frente a los complejos desafíos
  • Mejorar los datos, la investigación y las pruebas.