Vicente Díaz: En este momento cualquier elección tendría una legitimidad dudosa

POLÍTICA · 23 MAYO, 2020 19:19

Vicente Díaz: Cualquier elección tendría una legitimidad dudosa en este momento

Texto por Ibis Leon | @ibisL

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El país no está preparado para celebrar ninguna elección en opinión del exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Vicente Díaz. La falta de un árbitro electoral creíble e independiente; la crisis de gasolina que paraliza el país y la imposibilidad de la oposición de participar, por la cancelación de sus principales partidos, son algunas de las razones que enumera el experto.

Pero hay más retos que superar: la reciente quema de más de 80% del equipo electoral, los riesgos de contagiarse de COVID-19 en una elección y la incierta garantía de observación internacional, entre otros.

“Cualquier elección en estas circunstancias sería una elección de legitimidad dudosa”, afirma el sociólogo y agrega que los actores políticos deben acordar un cuerpo de elecciones que incluya no solo las parlamentarias sino la repetición de las presidenciales que son el origen de la profundizaron la crisis política en el país.

-¿La oposición en su actual condición puede enfrentarse en un evento electoral?, ¿cuáles son los escenarios que se le presentan?

-El país en este momento no está preparado para ningún evento electoral porque no tiene un CNE que sea creíble para todas las partes ni independiente y eso hay que construirlo, hay un comité de postulaciones que ha parado su actividad por la pandemia. El país está sin gasolina y un evento electoral es una operación logística que mueve alrededor de 600 mil personas. En este momento es imposible organizar un evento electoral.

Los principales partidos políticos de oposición están inhabilitados Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular, la Mesa de la Unidad, Un Nuevo Tiempo, laCausa R, no pueden presentar candidatos, eso significa que cualquier elección en estas circunstancias sería una elección de legitimidad dudosa porque no puede haber una elección sin un nuevo CNE, sin la habilitación de todos los partidos y sin una poderosa observación internacional que genere respeto y credibilidad.

-Además de la crisis que vive el país, los partidos tienen una crisis interna, ¿en su actual condición la oposición puede enfrentarse en un evento electoral?

-Los partidos deben tener primero la posibilidad de existir, que tengan sus tarjetas habilitadas con sus autoridades legítimas, luego tienen que tener la oportunidad de hacer campaña.

De modo que hay que construir todas las condiciones para que se produzcan unas elecciones que ayuden a Venezuela a salir del problema. Las elecciones son mecanismos para solventar los conflictos políticos y son válvulas de escape para la población. Pero si esas válvulas de escape y esas posibilidades de alternabilidad se cierran se pasa a situaciones de violencia y a la profundización de la crisis del país. Lo que ha pasado es que las últimas elecciones en lugar de ayudar, lo que han hecho es profundizar la crisis con las presidenciales del 20 de mayo y las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente.

-¿Desde el punto de vista técnico es posible que se convoquen elecciones en el país considerando que se quemó el 80% del equipo electoral?

-Hay que resolver el tema del voto automatizado, la ley en Venezuela exige que el voto sea automatizado, eso supone que hay que comprar máquinas de votación y actualizar los sistemas. Lo correcto sería hacer una licitación nacional e internacional para esto y auditar tanto el hardware como el software.

Luego tenemos otro tema que es que tenemos a varios millones de venezolanos que se han ido y que tienen derecho a votar y a participar, por lo tanto se tiene que permitir su derecho a inscribirse en el registro electoral. Eso supone también eliminar la disposición de una ley que inventaron para dificultar el voto en el exterior que exige que la persona demuestre que está residenciado legalmente en el país de destino. Eso es absurdo, la Constitución establece que el único requisito es la cédula de identidad vencida o no.

-¿Pero hay tiempo para comprar máquinas nuevas, hacer las auditorías y elegir a nuevos rectores? El OEV calcula seis meses para la organización de una elección, pero en condiciones normales sin considerar la quema de equipos y los efectos de la pandemia.

Y sin contar con el problema de gasolina. Hay que incrementar los tiempos de las auditorías, hay que abrir los procesos de registro electoral en el exterior. Es un trabajo titánico. El CNE mientras estuve ahí tenía la capacidad logística de organizar una elección en 45 días, como la que se organizó en 2013, una elección presidencial que es la que convoca a mayor gente a participar, pero también es la mas fácil porque se escoge un solo cargo en una sola circunscripción.

Las elecciones municipales que incluyen alcaldes y concejales son las más complejas de todas porque son muchas circunscripciones y muchos candidatos y muchos votos emitidos.

Para las parlamentarias hay que agregar que la base demográfica para calcular las circunscripciones tiene que ser aprobada por la Asamblea Nacional y el Partido Socialista Unido de Venezuela se inventó una junta directiva rocambolesca, estrafalaria que ha secuestrado el Palacio legislativo.

-¿Es prematuro visualizar algún tipo de escenario electoral?, algunos analistas sostienen que las parlamentarias sí se van a convocar este año porque la oposición está en un mal momento y eso favorece al chavismo.

-Desde el punto de vista del cálculo político probablemente el chavismo puede evaluar que le convenga porque los partidos están inhabilitados, el CNE tiene poca credibilidad, la capacidad de acción de defensa del voto es limitada para la oposición por la gasolina y la pandemia. Ahora, desde el punto de vista de resolver los problemas del país ese tipo de elección profundizaría la crisis en Venezuela y, lejos de ayudar, afectaría la posibilidad de recuperar la reputación democrática frente al mundo y frente a inversionistas y a capital fresco que se necesita para recuperar la industria petrolera, la industria eléctrica, las telecomunicaciones y los servicios.

Si el régimen de Maduro tiene algo de dolor por los venezolanos estaría pensando en construir escenarios electorales que ayuden a solventar la crisis. Hay que construir un cuerpo de elecciones, una ruta electoral completa, que debe incluir parlamentarias, presidenciales, regionales, municipales, y a partir de ahí reconstruir los Poderes Públicos.

-Aunque la oposición puede tener razones para abstenerse si no se restituyen las garantías electorales, está en juego la supervivencia de la presidencia interina, ¿cuál es su opinión sobre esto?

-En efecto, Juan Guaidó fue nombrado presidente de la Asamblea Nacional y casi 60 países lo reconocen como presidente legítimo de Venezuela lo que tiene implicaciones internacionales, nacionales muy pocas porque no tiene control territorial ni del aparato administrativo ni coercitivo. Y, en efecto, el periodo constitucional de los diputados actuales culmina el 4 de enero, ahora, ¿es posible hacer elecciones previas al 4 de enero?, si queremos elecciones que sean reconocidas por el mundo no lo veo fácil porque hay que superar una enorme cantidad de problemas.

-¿El Estatuto de Transición permitiría a la oposición preservar sus cargos aunque no acudan a una nueva elección parlamentaria?

-Lo que establece el periodo de duración del Parlamento no es el Estatuto de Transición es la Constitución de Venezuela, la Constitución establece que el periodo  de la Asamblea Nacional dura cinco años y eso se vence el 4 de enero de 2021, eso es un mandato de la Constitución, ahí no hay ninguna posibilidad de que eso no sea de esa manera.

Sobre la participación electoral, yo soy un ferviente partidario de la participación electoral, creo que la oposición cuando se ha puesto como meta vencer al Psuv como objetivo estratégico, a través de la participación en eventos electorales, ha crecido, ha acumulado fuerza, ha adquirido capacidad de incidencia.

Juan Guaidó es reconocido como presidente interino porque la oposición ganó las parlamentarias de 2015 si no hubiese participado en la elección no hubiese podido tener ninguna incidencia. Es la participación electoral la que genera la posibilidad de incidir en la política pública y de incidir en la vida de los venezolanos para tratar de mejorarla que debería ser el objetivo de todo político.

Pero también soy un ferviente partidario de construir elecciones que ayuden a superar la crisis, no que las profundice.

-¿Cuáles son los mecanismos de votación más factibles de aplicar en Venezuela en tiempos de pandemia?

-No hay ninguna elección donde no pueda haber trampa, lo que evita la trampa son los controles, puede haber trampa en procesos de votación manual y en procesos automatizados, lo que garantiza que no haya trampa son los controles que se establecen alrededor del sistema de votación.

Yo prefiero el voto automatizado porque es mucho más fácil de controlar y auditar, pero eso no quiere decir que el voto manual no pueda ser factible, pero la ley venezolana no lo permite.

-¿La elección escalada, por varios días, es una buena opción para evitar las aglomeraciones?

-Las elecciones escaladas se pueden hacer, hay muchas modalidades. Lo importante es que el mecanismo que se implemente esté sujeto a las adecuaciones legales correspondientes, que se escoja por consenso y que le genere al ciudadano las garantías de transparencia.

-¿Cómo se puede garantizar la observación electoral en este contexto de pandemia?

-Un requisito fundamental es haber superado la pandemia porque cómo movilizas a 600 mil personas para organizar un evento electoral y cómo movilizas a 20 millones de electores y cómo se registra la gente en el exterior si no se ha  superado la pandemia y cómo hay observación internacional si el espacio aéreo está cerrado. Entonces es indispensable haber superado por lo menos la parte crítica de la pandemia para organizar una elección.