Soberanía deshecha y cooperación con EEUU para seguir en el poder: lo que deja ataque contra Niño Guerrero
Mariano de Alba cuestiona la ejecución de criminal en suelo venezolano. Ricardo Ríos afirma que la cooperación le permite al interinato sobrevivir y el almirante (r) Edgar Morillo habla de una Fanb “derrotada”

Los ataques cinéticos letales propinados por el Comando Sur de los Estados Unidos en el Caribe, contra lanchas que señalaban de salir de Venezuela con cargamentos de drogas, se trasladan también a tierra, en territorio nacional, con la operación para eliminar al líder del Tren de Aragua, Niño Guerrero.
Así como anunció la detención del exgobernante Nicolás Maduro, el 3 de enero, el presidente norteamericano, Donald Trump, atribuyó la operación a su administración y el gobierno encargado de Venezuela confirmó la “cooperación” para neutralizar al peligroso delincuente en Las Claritas, estado Bolívar.
El abogado experto en derecho internacional y diplomacia, Mariano de Alba, señala que probablemente la Casa Blanca incurre en violación de normas internacionales al ejecutar a un criminal en territorio extranjero, pero al existir cooperación del interinato, apuntó, no trascenderá hacia un reclamo internacional.
Coincide con el consultor político, Ricardo Ríos, sobre el hecho de que la presidencia encargada de Delcy Rodriguez, con el visto bueno del ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, escalan en lo que están dispuestos a cumplir, a cambio de que Washington avale su permanencia en el poder.
De la operación, el militar (r) Edgar Morillo destaca que EEUU no necesita pisar suelo venezolano, solo información de inteligencia, para realizar ese tipo de ataques y que podría ser solo el inicio. A su juicio, el mensaje para los sectores del chavismo que insisten en actividades ilícitas o pretendan amenazar la estabilidad con violencia, es que “nadie está a salvo” y puede convertirse en objetivo militar del Comando Sur.
“Débil” Estado de Derecho
“Estamos ante un doble problema: primero, formalmente hablando el ataque de EEUU es una violación a la soberanía venezolana. Para que no se haya violado la soberanía, tuvo que haber una autorización por parte del gobierno venezolano, que debió ser previa, específica y otorgada por la autoridad competente. Por ahora no se conocen detalles concretos de quién otorgó la autorización y bajo qué términos, tampoco su temporalidad”, advirtió Mariano de Alba.
Luego de que EEUU informara sobre la neutralización de Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, Miraflores, a través del Ministerio de Comunicación e Información, indicó que se trató de una “operación combinada” entre organismos de seguridad de Venezuela y los EEUU para desarticular “estructuras de delincuencia organizada” que operaban en el estado Bolívar. El interinato confirmó igualmente que ambos países “intercambiaron” información de inteligencia sin mayores detalles.
Tampoco se pasó por alto, que al igual que los ejercicios militares de EEUU, del 23 de mayo, la Asamblea Nacional (AN) no autorizó el empleo de misiones militares extranjeras en el país, de acuerdo con el artículo 187 de la Constitución.
“El segundo problema es que aun cuando la operación fue autorizada por Venezuela (Miraflores), eso no da carta blanca a EEUU para ejecutar a una persona, así sea un criminal, sin cumplir una serie de requisitos. ¿No había una alternativa razonable a la ejecución? ¿Por qué no fue capturado? La designación por parte de EEUU del Tren de Aragua como una organización terrorista no transforma automáticamente a sus miembros en objetivos militares. ¿Representaba el individuo ejecutado una amenaza inminente contra la vida de otras personas?”, se preguntó de Alba.
Agregó que dado el perfil del ejecutado, tampoco ve probable que trasciendan reclamos por violaciones de normas internacionales, pero sí refuerzan, afirmó, “lo débil o inexistente” que es el Estado de Derecho en Venezuela, incluso con la participación del gobierno estadounidense. Recordó que en Venezuela no existe la pena de muerte.
Recientemente, el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, advirtió que Washington seguirá militarmente involucrado con Venezuela y otros países como parte de la política de “control” del hemisferio. Justificó la ejecución en suelo venezolano porque Guerrero lideraba una organización terrorista transnacional, declarada como tal por EEUU, en febrero de 2025.
“No se conocen detalles específicos para poder evaluar las declaraciones con propiedad. Por ejemplo, si ese va a ser el caso, la Constitución requiere que la AN autorice esa presencia militar extranjera permanente en el país. Estamos en una situación donde la soberanía está muy debilitada y más bien parece que hay coincidencia entre el gobierno encargado y el estadounidense de adelantar una serie de acciones que son del interés de Trump, porque hay urgencia en una recuperación de la economía, a cambio de que el interinato, que no fue electo por una mayoría, se mantenga en el poder”, añadió el abogado.
El tutelaje se profundiza
“Como resultado, los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar y, bajo mi liderazgo, encontraremos a estos despiadados asesinos y capos de la droga en cualquier momento y lugar, para enviarlos a las profundidades del infierno, donde pertenecen”, sentenció Trump al anunciar la ejecución de Guerrero la noche del 12 de junio.
Para el consultor político, Ricardo Ríos, el tutelaje de EEUU sobre Venezuela se profundiza al tiempo que la soberanía territorial se debilita cada vez más. Recordó que la soberanía popular expresada a través del voto anda maltrecha desde mucho antes.
“Es lamentable que nosotros como venezolanos prácticamente no definamos nuestro futuro inmediato en cosas tan importantes como los recursos de la República, si es que podemos hablar de República todavía. El tutelaje se profundiza y eso es doblemente preocupante; por un lado, la soberanía quedó completamente deshecha; pero por otro lado, es un incentivo a mantener el modelo actual sin democracia, porque tienes a un gobierno debilitado, cuyo único sustento es el tutelaje”, expresó.
El presidente de la firma consultora Poder y Estrategia resaltó que el hecho de que Trump haya anunciado que la operación fue ejecutada por el Comando Sur y ninguna autoridad venezolana lo haya refutado, con un ministro de la Defensa en silencio, vuelve a dejar a la Fuerza Armada (Fanb) muy disminuida y prácticamente reducida a ser una “fuerza policial de control territorial para delitos generales”.
En rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), el lunes 15 de junio, el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, no habló del tema, así como tampoco se refirió en su momento al simulacro militar norteamericano en la embajada en Caracas. Ríos insistió en que el chavismo desbloqueo un nuevo nivel de cooperación con EEUU para seguir en Miraflores.
“El principal objetivo de la maltrecha coalición es mantener el poder. Y en ese sentido, van a acceder a las las exigencias que le hagan desde EEUU. Ya fue quebrada la moral, su principio, por eso yo hablo con toda propiedad de oficialismo, no de chavismo ni de madurismo, porque es que cada vez es menos el sustrato ideológico, político y narrativo. Cada vez que hablan los principales líderes de la coalición para validar lo que está ocurriendo, lo que hacen es socavar lo que en algún momento ellos sembraron como narrativa político ideológica”, apuntó Ríos.
En el caso específico de Cabello, el consultor político cree que no tiene otra alternativa que “colaborar” con EEUU, país que recordó, mantiene una recompensa por su captura de 25 millones de dólares y figura en el mismo expediente por el que fue detenido el exgobernante Nicolas Maduro y su esposa y diputada, Cilia Flores. Atribuyó que el ministro del Interior se mantenga en funciones a alguna especie de “intercambio” con Washington, aunque con poco margen de maniobra.
Ríos sostuvo además que la ejecución del Niño Guerrero es otra modalidad aplicada por EEUU, aparte de la captura de Maduro y la extradición de Alex Saab, para quien perciba como un obstáculo para su seguridad o intereses económicos. Pero advirtió que puede ocurrir lo contrario, un “apalancamiento” de quienes están en el poder gracias a la cooperación impuesta por el tutelaje, lo que lleva de nuevo a preguntarse si Washington está interesado en la libertad, la justicia y la democracia en Venezuela.
EEUU abre camino a inversionistas
En un video divulgado por el Comando Sur en redes sociales, se observó como la presunta guarida del Niño Guerrero quedó pulverizada tras una explosion similar a las registradas en los ataques cinéticos a lanchas rápidas en el Caribe y el Pacifico.
A falta de detalles de las autoridades, el almirante (r) Edgar Morillo indica que para el ataque pudo haber sido utilizado un avión norteamericano con bombas de precisión o un dron, debido a que la penetración por tierra dificulta el éxito de la operación. Destacó que antes hubo labores de inteligencia para conocer la ubicación exacta del criminal. Comparó la operación a las empleadas en Colombia cuando quieren eliminar a jefes guerrilleros atrincherados en la selva.
“Era una vía de acceso a esa casa resguardada por custodios del Niño Guerrero que incluye al ejército venezolano y si la operación se hacía por tierra se corría el riesgo de que fuera alertado antes para escapar. La CIA pudo lograr conseguir informantes del círculo cercano, aunque la permanencia del Niño Guerrero en la zona minera tampoco era un secreto. EEUU desmonta la estructura criminal en Bolívar para que puedan llegar los inversionistas”, dijo Morillo.
A su juicio, la operación es un “mensaje directo” a los altos jerarcas del chavismo que quieran afectar la estabilización impuesta por EEUU por la vía violenta u obstaculizando la inversión privada.
“La Fanb como derrotada asume las consecuencias, quedaron sometidas desde que cazaron un conflicto con EEUU y capturaron a Maduro. Los militares de carrera no se sienten representados por la cúpula militar”, agregó.
Días antes de la muerte del Niño Guerrero, se produjo un bombardeo de la Fanb en zonas mineras del estado Bolívar (Las Claritas), dirigida a “despejar” la zona de la minería ilegal, para la visita de inversionistas extranjeros.