Discurso de Trump frente a Delcy Rodríguez reafirma tutelaje y control, según analistas
Para María Isabel Puerta Riera, Trump mostró a Rodríguez como una “rehén”

En presencia de una Delcy Rodríguez casi inexpresiva, sentada al lado de su canciller Félix Plasencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde el podio de la Asamblea General de Naciones Unidas, se ufanó del “acuerdo petrolero” logrado con Venezuela y de la operación militar que el 3 de enero culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Frases como “al vencedor pertenecen los despojos”; Maduro y “su régimen brutal” secuestraron “la libertad del pueblo venezolano”; «la era de la impunidad para la cúpula de Caracas ha llegado a su fin» y «Estados Unidos no descansará hasta ver una transición hacia la democracia y la salida definitiva del régimen del poder» resaltaron de la alocución de Trump frente a más de 100 jefes de Estado y de Gobierno.
Algunas interpretaciones en redes sociales giraron en torno a lo que se calificó como “humillación” de Trump a la delegación venezolana para matizar el rechazo por el anunciado encuentro con Rodríguez. Otras lecturas no se sorprendieron por el lenguaje característico y la personalidad del magnate republicano, quien habría dejado claro el verdadero propósito de su intervención en Venezuela: el petróleo.
Para analistas consultados por Efecto Cocuyo, el discurso de Trump evidencia el poder de la fuerza que ejerce su administración sobre el interinato, bajo riesgo de correr la misma suerte que Maduro y Flores y echa por tierra la narrativa chavista de la “victoria de la diplomacia”: Pese a las críticas por el estilo de Trump, se reconoce que el mandatario norteamericano ha sido consecuente con sus palabras desde los eventos del 3 de enero.
La “apología” de Trump
“Delcy Rodríguez es una rehén de Trump, mientras él esté en la Casa Blanca. Tiene que hacer lo que él diga; eso no fue producto de la diplomacia, sino de la captura de Maduro por medio de una operación militar. Ella puede ser la próxima si se sale del carril; eso no es diplomacia”, sostiene la politóloga María Isabel Puerta Riera.
Para la profesora de Ciencias Políticas no es posible que el chavismo logre sacar provecho político de la visita de Rodríguez a EEUU y la ONU porque Trump ya la usa para demostrar su control sobre Venezuela y el gobierno encargado.
Para este miércoles, el chavismo ha convocado una movilización desde la sede de la Cantv, en la avenida Libertador, en apoyo a lo que será el discurso de Delcy Rodríguez en la ONU, previsto para este jueves 24 de septiembre y en “defensa de la soberanía nacional”.
Ante la ONU, Trump centró parte de su discurso en la situación de Venezuela y la nueva dinámica geopolítica en la región. Defendió que gracias a su intervención en el país “cientos de presos políticos venezolanos han sido liberados” y que el mes pasado firmó “el mayor acuerdo petrolero de la historia”, que abarca 65.000 millones de barriles de petróleo y que, según aseguró, beneficiará tanto a Venezuela como a su país, ayudando a bajar los costos de la energía en todo el mundo.
“Yo no creo que su apología al botín lo ayude en nada, y mucho menos aquí en su patio, donde ya es inevitable referirse al saqueo de Venezuela, por parte de este gobierno. Lo dejan en evidencia tanto Trump como su gabinete, el secretario de Energía, entre otros. El problema para Trump es que su supuesto éxito con la operación militar de extracción de Maduro no tiene ninguna incidencia en la vida de la gente en este país”, advirtió Puerta Riera.
A pocos días de los comicios para renovar el Congreso de EEUU, la politóloga resaltó que ese país padece una crisis económica importante, con la gasolina casi en cinco dólares el galón en estados como Florida, y ningún indicio de que la guerra con Irán se vaya a resolver, lo que seguirá incidiendo en los precios del combustible.
“¿Qué poder tiene la situación de protectorado en Venezuela para cambiar eso? Ninguno”, afirmó Puerta Riera.
Palabras menos “amistosas”
Además de Rodríguez y Plasencia, estaban en la Asamblea General de la ONU el vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, y el viceministro primero de Relaciones y Comercio Exterior de Venezuela, Oliver Blanco, entre otros funcionarios. Mientras Trump hablaba desde el podio, las cámaras de televisión enfocaban los rostros serios de la delegación venezolana.
Para el consultor político Erick Obermaier, a pesar de las críticas, el discurso de Trump se ha mantenido constante con respecto a la situación en Venezuela y que vender el caso como un triunfo, a pesar de que una mayoría demanda unas elecciones libres mientras EEUU prioriza lo económico, es una necesidad política para Trump.
“Este discurso ante la ONU forma parte de lo que Trump ha venido repitiendo desde el 3 de enero hasta hoy, así que yo no veo prácticamente nada nuevo. Del mismo modo, el tratamiento que tiene sobre el actual gobierno venezolano y su colaboración con EEUU también es repetitivo, aunque en algún momento ha usado palabras más amistosas”, señaló.
Esta vez, frente a los jefes de Estado y de Gobierno, Trump no se refirió a Rodríguez como “una persona fantástica” ni pronunció otros elogios, aunque mencionó que EEUU “trabaja estrechamente con los líderes de Venezuela para forjar un futuro mucho mejor para el pueblo venezolano”, algo que también ha dicho en otras oportunidades.
“Trump sostiene la misma línea sobre Venezuela y otros temas. Veremos si eso le funciona políticamente o no y qué efectos tendrá sobre el panorama interno y en Venezuela, donde el debate es qué tan largo es este episodio de estabilización para llegar a la transición y cuándo estarán dadas esas condiciones que él dice que no están dadas para las elecciones, que es lo que está buscando la mesa de negociación. El discurso no es un modificador de lo que representa el tutelaje del gobierno de los EEUU sobre el país”, reiteró el consultor político.
También recordó que la presencia de la interina en Nueva York, así como en otros escenarios internacionales, se debe solo a que es reconocida por EEUU y que así seguirá siendo hasta que se concrete la transición en Venezuela, si es el caso, lo que echa por tierra la narrativa del triunfo de la diplomacia o ver como un “logro” la participación de Rodríguez en la ONU.
A juicio de Obermaier, que la línea del interinato y de altos voceros del chavismo no sea atacar a Trump como en el pasado y rechazar sus palabras también reafirma el tutelaje estadounidense sobre el país. Considera que el mismo interinato igualmente reconoce de alguna manera que, gracias a esa intervención, aún ejercen el poder en el territorio venezolano a pesar de no ser un gobierno electo.
