¿Qué ruta marcan los primeros pasos del embajador de Colombia en Venezuela?, analistas responden

POLÍTICA · 10 SEPTIEMBRE, 2022 11:26

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Deisy Martínez


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El pasado 29 de agosto, Nicolás Maduro recibió en el Palacio de Miraflores las credenciales del nuevo embajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, lo que marcó formalmente el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 2019 por decisión del gobernante venezolano.

Encuentros no solo con Maduro sino con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional de 2020, Jorge Rodríguez y el jefe de la fracción mayoritaria del chavismo en el Parlamento, Diosdado Cabello, tras los cuales el exsenador expresó su agradecimiento por la «calidez» y «receptividad».

Polémicas declaraciones sobre el diálogo entre el gobierno y la oposición, sobre Monómeros y el retiro de la denuncia por parte de Colombia contra el Estado venezolano ante la Corte Penal Internacional (CPI), son una muestra, a juicio de analistas, de que las relaciones bilaterales se moverán entre lo ideológico y lo pragmático.

En paralelo a declaraciones políticas se han ido anunciando medidas como la reconexión aérea y el paso del transporte de carga entre ambos países a partir del 26 de septiembre.

Delgada línea

«Benedetti no puede inmiscuirse en asuntos internos de Venezuela ni como embajador ni como exsenador pero la línea entre la cortesía diplomática y la política es muy delgada, por lo que al parecer las relaciones se moverán con una combinación entre lo pragmático y lo ideológico», expresó el director de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Luis Daniel Álvarez .

Recordó que la política externa de Petro hacia Venezuela será muy distinta a la de la gestión de Iván Duque, marcada por constantes tensiones, pero resalta que también se debe tener en cuenta que Benedetti será los ojos del gobernante de izquierda y le comunicará de primera mano todo lo que en el país ocurra. De allí que, afirmó, es mejor que haya un embajador a que no lo haya.

Consultado sobre el restablecimiento de negociaciones entre el gobierno de Maduro y la oposición venezolana, iniciadas en México y paralizadas desde octubre de 2021, Benedetti solo respondió con Jorge Rodríguez al lado: «No me meto en temas internos». Previamente recordó que cualquier persona puede pedir asilo en Colombia, en alusión a la dirigencia opositora que se encuentra en el vecino país.

«Cuando Argentina nombró embajador en Nicaragua no significó necesariamente un espaldarazo a su gobierno, es tener ojos que vigilen», acotó Alvarez.

Cree que las palabras de Benedetti sobre el diálogo gobierno -oposición están dirigidas a no entorpecer las gestiones que más adelante se puedan dar para restablecer la búsqueda de una solución pacífica a la crisis venezolana, con ayuda de los gobiernos de México, sede de breves negociaciones en 2021 y Chile.

Hablar menos

Una de las declaraciones del embajador Benedetti a su llegada a Venezuela que generó más polémica fue la posibilidad de que el gobierno de Petro retire a Colombia de la denuncia contra Venezuela por crímenes de lesa humanidad ante la CPI, tal como lo hizo Argentina. Si bien el retiro no tiene incidencia en el curso del proceso en la instancia internacional, el «gesto» pareciera tener otro significado.

Benedetti se reunió con funcionarios venezolanos

«Lo que hizo Iván Duque fue un error en las relaciones exteriores», declaró Benedetti en entrevista con Bloomberg, divulgada el 31 de agosto.

Para el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras, Benedetti incurre en «exceso de declaraciones» y que en lugar de referirse a temas tan delicados como el de la CPI, debería enfocarse, por ejemplo, en los intereses de los colombianos que residen en el país y que tanto se vieron afectados con la interrupción de las relaciones diplomáticas.

«Hay temas más importantes que lo político. Lo que interesa es normalizar las relaciones entre países hermanos, es positiva la reconexión aérea, que aumente el intercambio comercial, luego de esa ruptura que no respetó los intereses de la nación», sostuvo.

Monómeros

Otras palabras de Benedetti han girado en torno a la situación de la empresa colombo venezolana Monómeros, con reiteraciones de la «devolución» de la filial de Pequiven a la administración de Maduro, la posible compra de la mayoría accionaria del activo al gobierno venezolano por parte de Colombia y señalamientos contra el presidente de la Comisión Delegada Legislativa, Juan Guaidó.

«Hay muchas irregularidades. La familia de Guaidó estaba allí (en Monómeros), crearon 26 gerencias en 25 mil millones de pesos», dijo el embajador.

A Guaidó no le hicieron gracia los comentarios del embajador y le reprochó que a su llegada al país no hablara de la migración de venezolanos, cuya mayoría recibe Colombia, de la emergencia humanitaria compleja, desplazamiento de comunidades indígenas por grupos terroristas y la necesidad de elecciones libres en Venezuela.

Contreras considera que Benedetti debería recordar que ya no es parlamentario sino representante diplomático, por lo que «hablar de todo» es imprudente si se trata de normalizar relaciones binacionales.

«Tiene una responsabilidad que va más allá, por lo que debe tener prudencia al tratar temas delicados», insistió.

 

POLÍTICA · 28 SEPTIEMBRE, 2022

¿Qué ruta marcan los primeros pasos del embajador de Colombia en Venezuela?, analistas responden

Texto por Deisy Martínez

El pasado 29 de agosto, Nicolás Maduro recibió en el Palacio de Miraflores las credenciales del nuevo embajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, lo que marcó formalmente el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 2019 por decisión del gobernante venezolano.

Encuentros no solo con Maduro sino con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional de 2020, Jorge Rodríguez y el jefe de la fracción mayoritaria del chavismo en el Parlamento, Diosdado Cabello, tras los cuales el exsenador expresó su agradecimiento por la «calidez» y «receptividad».

Polémicas declaraciones sobre el diálogo entre el gobierno y la oposición, sobre Monómeros y el retiro de la denuncia por parte de Colombia contra el Estado venezolano ante la Corte Penal Internacional (CPI), son una muestra, a juicio de analistas, de que las relaciones bilaterales se moverán entre lo ideológico y lo pragmático.

En paralelo a declaraciones políticas se han ido anunciando medidas como la reconexión aérea y el paso del transporte de carga entre ambos países a partir del 26 de septiembre.

Delgada línea

«Benedetti no puede inmiscuirse en asuntos internos de Venezuela ni como embajador ni como exsenador pero la línea entre la cortesía diplomática y la política es muy delgada, por lo que al parecer las relaciones se moverán con una combinación entre lo pragmático y lo ideológico», expresó el director de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Luis Daniel Álvarez .

Recordó que la política externa de Petro hacia Venezuela será muy distinta a la de la gestión de Iván Duque, marcada por constantes tensiones, pero resalta que también se debe tener en cuenta que Benedetti será los ojos del gobernante de izquierda y le comunicará de primera mano todo lo que en el país ocurra. De allí que, afirmó, es mejor que haya un embajador a que no lo haya.

Consultado sobre el restablecimiento de negociaciones entre el gobierno de Maduro y la oposición venezolana, iniciadas en México y paralizadas desde octubre de 2021, Benedetti solo respondió con Jorge Rodríguez al lado: «No me meto en temas internos». Previamente recordó que cualquier persona puede pedir asilo en Colombia, en alusión a la dirigencia opositora que se encuentra en el vecino país.

«Cuando Argentina nombró embajador en Nicaragua no significó necesariamente un espaldarazo a su gobierno, es tener ojos que vigilen», acotó Alvarez.

Cree que las palabras de Benedetti sobre el diálogo gobierno -oposición están dirigidas a no entorpecer las gestiones que más adelante se puedan dar para restablecer la búsqueda de una solución pacífica a la crisis venezolana, con ayuda de los gobiernos de México, sede de breves negociaciones en 2021 y Chile.

Hablar menos

Una de las declaraciones del embajador Benedetti a su llegada a Venezuela que generó más polémica fue la posibilidad de que el gobierno de Petro retire a Colombia de la denuncia contra Venezuela por crímenes de lesa humanidad ante la CPI, tal como lo hizo Argentina. Si bien el retiro no tiene incidencia en el curso del proceso en la instancia internacional, el «gesto» pareciera tener otro significado.

Benedetti se reunió con funcionarios venezolanos

«Lo que hizo Iván Duque fue un error en las relaciones exteriores», declaró Benedetti en entrevista con Bloomberg, divulgada el 31 de agosto.

Para el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras, Benedetti incurre en «exceso de declaraciones» y que en lugar de referirse a temas tan delicados como el de la CPI, debería enfocarse, por ejemplo, en los intereses de los colombianos que residen en el país y que tanto se vieron afectados con la interrupción de las relaciones diplomáticas.

«Hay temas más importantes que lo político. Lo que interesa es normalizar las relaciones entre países hermanos, es positiva la reconexión aérea, que aumente el intercambio comercial, luego de esa ruptura que no respetó los intereses de la nación», sostuvo.

Monómeros

Otras palabras de Benedetti han girado en torno a la situación de la empresa colombo venezolana Monómeros, con reiteraciones de la «devolución» de la filial de Pequiven a la administración de Maduro, la posible compra de la mayoría accionaria del activo al gobierno venezolano por parte de Colombia y señalamientos contra el presidente de la Comisión Delegada Legislativa, Juan Guaidó.

«Hay muchas irregularidades. La familia de Guaidó estaba allí (en Monómeros), crearon 26 gerencias en 25 mil millones de pesos», dijo el embajador.

A Guaidó no le hicieron gracia los comentarios del embajador y le reprochó que a su llegada al país no hablara de la migración de venezolanos, cuya mayoría recibe Colombia, de la emergencia humanitaria compleja, desplazamiento de comunidades indígenas por grupos terroristas y la necesidad de elecciones libres en Venezuela.

Contreras considera que Benedetti debería recordar que ya no es parlamentario sino representante diplomático, por lo que «hablar de todo» es imprudente si se trata de normalizar relaciones binacionales.

«Tiene una responsabilidad que va más allá, por lo que debe tener prudencia al tratar temas delicados», insistió.

 

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