Robinson Rivas: Sistema automatizado de votación no permite manipulación de resultados

POLÍTICA · 7 AGOSTO, 2021 13:10

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Ibis Leon | @ibisL


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El magister en ciencias de la computación Robinson Rivas concluye que el sistema automatizado de votación protege el secreto del voto y  la confiabilidad de los resultados electorales. El especialista formó parte de un equipo multidisciplinario que escrudiñó, durante varias semanas, el software que se instalará en las máquinas de votación para los comicios del próximo 21 de noviembre.

Cuidándose de no revelar los detalles contenidos en el informe final, que fue consignado al Consejo Nacional Electoral y que asegura contiene una docena de recomendaciones, el especialista responde a Efecto Cocuyo algunas dudas sobre las mejoras propuestas y ratifica los hallazgos encontrados.

“Pudimos constatar que, desde el punto de vista técnico, no hay problemas de manipulación de resultados ni violación del secreto del voto. Toda la parte automatizada funciona bastante bien. Ahora, en el proceso electoral hay partes que no son automatizadas, que son procedimentales, legales y políticas como la admisión de la postulación de un candidato o que se permita el ventajismo de algún partido y esto también incide en la confianza del elector”,  señala.

No obstante, el académico ratifica la conclusión unánime de los auditores: “La gente puede confiar en que nadie va a saber por quién votó y que nadie va a poder cambiar su voto”.

Entre las mejoras propuestas mencionan la información contenida en las actas de votación, ¿qué es lo que solicitan específicamente?

— La sugerencia es que se incluyan más datos. El software permite incluir los incidentes que ocurren en las máquinas de votación, por ejemplo, si la máquina se apagó, si falló la captahuellas, todo esto queda registrado en los archivos del equipo y es la información que se revisa en las auditorías posteriores, pero nosotros proponemos que también quede registrada en las actas que hasta ahora reflejan los votos.

En su declaración ante el CNE, usted habló de dar más garantías en los sistemas de publicación de resultados, ¿a qué se refiere?

— Pedimos que, además de la información que ya está disponible en la página del CNE, haya un repositorio público con información cruda de las actas de manera que cualquiera pueda descargarla con fines estadísticos y que estos repositorios sean por evento electoral y se publiquen de manera permanente como una memoria histórica. Que exista la posibilidad de que se exporten estos datos en un formato abierto.

También plantean sugerencias para que el sistema operativo de las máquinas de votación sea “más versátil”, ¿Cuáles son?

— Las máquinas de votación son computadoras en las que el software está corriendo con un sistema operativo de Windows que funciona muy bien. Pero nosotros pedimos la posibilidad de que todo esto se migre con una técnica que se llama virtualización. De esta manera, se podría exportar el software de votación y usarlo en computadoras con un sistema operativo distinto. Ejemplo: Si yo tengo un computador con un sistema operativo Linux y la convierto en una máquina virtual puedo ejecutar este programa en una computadora con un sistema de Windows.

¿Cuáles son las mejoras metodológicas que plantean para las pruebas que se realizan al software de votación?

— Esto es ya un tema de ingeniería. Hay pruebas de certificación internas para la ejecución del software que se pueden mejorar con simuladores que generen miles de votos, por ejemplo, se puede simular el hecho de que la gente meta huellas buenas y malas.  También que el CNE pueda tener toda la documentación necesaria para poder hacer mantenimientos y mejoras a futuro en caso de que se incorpore otro equipo de desarrollo (distinto al que está trabajando actualmente). Pero no se trata de ninguna manera de un cambio al sistema como tal.

Sobre el hardware, en 2020 los auditores de partidos políticos manifestaron preocupación por la facilidad con la que se podía acceder a la memoria de la máquina de votación, ¿qué encontraron en este punto?

— La máquina de votación funciona con una memoria extraíble, un pendrive, que tiene una copia exacta de la información que está almacenada en el disco duro. Ese pendrive no está expuesto, el votante no puede verlo, está resguardado con una tapa. Para poder acceder a el, la persona tendría que tener un destornillador. Pero además, si alguien logra sacar el pendrive, la información que está contenida ahí está encriptada de una manera tal que lo hace prácticamente inútil. La máquina también emite una alarma si sacan la memoria.

¿El software que diseñó el CNE, en 2020, parte del código fuente de Smartmatic o fue desarrollado desde cero?

— Todo el software es de la empresa ExClé, no constatamos que haya elementos de software de otras empresas. El CNE tiene el dominio completo del código fuente de este software que hizo ExClé.

¿Ex-Clé es el proveedor del software, pero quién es el proveedor del hardware?

— La información que nos dieron, y tuvimos acceso a la documentación, es que todo el diseño de las máquinas de votación es propiedad intelectual del CNE. Pero eso lo fabrican diferentes empresas en China, algunos proveedores nacionales, etc, y se ensamblan en otras partes.

¿Hay posibilidad de que un elector usurpe la identidad de alguien más?

— El hecho de que una persona pueda votar usurpando la identidad de otra es técnicamente posible, pero improbable. Las huellas no van a coincidir y cuando son dos no-match seguidos hay que solicitar claves especiales al CNE. Además, la persona que usurpe la identidad de alguien más tiene que dejar registrada su huella y el CNE va a tener acceso a esta información en auditorías posteriores así que quedará registro de quien cometió el delito electoral.

La posibilidad de que alguien lo haga existe, pero tendría que pasar por el control de validación de la cédula, para lo cual están los testigos de las mesas electorales, tendría que solicitar claves especiales al CNE. Esto no ha ocurrido de manera masiva en ningún evento electoral que haya ocurrido. El grado de certeza ha sido del 99,9% cuando se ha hecho la revisión después de cada elección pues la mayoría de los no-match se dan por el deterioro de la huella del elector y no porque se trate de alguien más.

Lea 10 certezas tras la auditoría al sistema automatizado de votación que documentó el Observatorio Electoral Venezolano.