Programa para la Convivencia y la Paz de Delcy Rodríguez: ¿posibilidad de cambios o puesta en escena?

Tony Frangie Mawad y Luis Remiro advierten sobre la falta de “diversidad ideológica” en la nueva instancia de diálogo

Para buscar y promover «la tranquilidad nacional, la armonía y la coexistencia pacífica entre todos los sectores sociales y políticos del país», asegura la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, convoca al Programa para la Convivencia y la Paz, una instancia que evoca los llamados de Nicolás Maduro a dialogar, pero entre sectores que no le eran incómodos. 

Desde el Palacio de Miraflores, el pasado viernes 23 de enero, cuando se conmemoraron 68 años de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, la gobernante interina hizo el anuncio, encabezando una mesa con 14 invitados que son los integrantes del Programa. La gran mayoría milita abiertamente en el chavismo, liderada por el entonces ministro de Cultura, Ernesto Villegas, como coordinador general. 

Las cámaras del canal del Estado también mostraron al expresidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno,  y al analista político, especialista en gobernanza pública y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), Michael Penfold. La presencia del académico causó revuelo en redes sociales en las que las opiniones se dividieron entre muestras de respaldo y señalamientos de “colaboración” con un régimen ilegítimo y represor. 

Para politólogos consultados por Efecto Cocuyo está por verse el alcance de la instancia, lo cual dependerá de los temas a tratar (solo económicos o políticos o ambos), lo que allí se acuerde o decida y de la incidencia que pueden tener integrantes como Penfold y Cusanno, asiduo asistente a las conversaciones con Miraflores con Maduro. 

Si la intención del chavismo, ahora sin Maduro, es “ganar tiempo” para fortalecerse, advierten, debe tener en cuenta el tutelaje de Estados Unidos y el poco margen de maniobra para burlarlo. Si el propósito es hacer más potable para las bases rojas los cambios y tratar de alejar el fantasma de la traición, quedará en evidencia con los anuncios que se den sobre la marcha. No estiman una participación del liderazgo de María Corina Machado y Edmundo González.

“Efecto cosmético”

“Es muy temprano todavía para saber con certeza cuál es el propósito y el impacto que pueda tener esa comisión. Si se queda en un hecho aislado o si es algo más cosmético. Si nos guiamos por quien es el coordinador y por la vasta mayoría de la composición, nos inclinaremos por un efecto cosmético del nuevo chavismo bajo Delcy Rodríguez, lo que muchos están llamando el chavismo 3.0, que quiere mostrar reapertura de los mercados internacionales y de normalización política y económica, dar una señal de apertura política en Venezuela y de democratización”, señaló Tony Frangie Mawad.

Para el politólogo, la falta de diversidad ideológica en la instancia no es una buena señal de entrada. Además de Villegas, otros ministros integran el Programa, a saber, Comunas y Movimientos Sociales, Ángel Prado; Salud, Nuramy Gutiérrez; Comunicación e Información, Miguel Pérez Pirela; y Juan Escalona, del Despacho de la Presidencia. 

El ministro de Cultura, Ernesto Villegas coordina el Programa para la Convivencia y la Paz

También está la diputada (Psuv), Génesis Garvett; el periodista Lankin González, el presidente de la empresa de Ridery, Gerson Gomez; el juez de paz, Gustavo Cánchica. Asimismo, Miqueas Figueroa, director del parque cultural Tiuna El Fuerte; Lamking González, integrante de movimientos vecinales; Francisco Garcés, responsable de la comisión presidencial para la recuperación de la Universidad Central de Venezuela.

Además, el Secretario para los Derechos Humanos, Larry Devoe; la analista política, ligada al chavismo, Indira Urbaneja, y la psicóloga social Ana María San Juan, como secretaria del Programa. Fuera del chavismo, apenas integran la comisión, Penfold y Cusanno.

“Michael Penfold es una figura muy respetada; sus credenciales democráticas no se pueden negar. Sin embargo, Penfold tiene una visión muy distinta en muchos aspectos, de la que ha tenido la oposición mayoritaria en los últimos años. Cusanno, igualmente ha tenido distancia con la oposición mayoritaria que encarnan María Corina Machado y la Plataforma Unitaria; dirigió la intervención de la Cruz Roja y el acercamiento Fedecámaras al Estado. Entonces, son figuras un poco más cómodas con el sistema. El CEO de Ridery también ha mostrado cercanía con Maduro”, es la lectura de Mawad sobre los convocados.

A través de su cuenta en la red X, Penfold aseguró que encontró en la comisión disposición a conversar “sobre temas complejos y espinosos” que van a requerir soluciones en las que todos cooperen en su concepción e implementación. Pidió no crear obstáculos a un proceso de reconstrucción del país.

A juicio del politólogo Luis Remiro, no hay razones para dudar que Penfold, estudioso de la autocratización y de políticas públicas, esté viendo una ventana de oportunidad a partir del 3 de enero. Tampoco duda que Cusanno, como “cuota del empresariado”, también tenga sus intereses. 

Todo dependerá de lo que puedan incidir. No sabemos el alcance de esta comisión, si puede generar espacios para la libertad de expresión y el cese de la persecución política o si solo van a tratar temas como la mejora de los servicios públicos, la redistribución de los ingresos, si incluso acuerda cambios en el CNE y el Tribunal Supremo de Justicia. Está por verse, pero hasta ahora el chavismo, más allá de una cantidad de excarcelaciones que no implican libertad plena, no ha dado señales de transición hacia la democracia”, advirtió. 

Tensiones internas que resolver

Desde el Salón Sol del Perú, Delcy Rodríguez indicó que durante los primeros 100 días del Programa- casi cuatro meses meses- habrá un “mapeo de la violencia y el odio político, económico y social en Venezuela” para trabajar en la convivencia, la paz y contra la incubación del odio y la violencia en Venezuela.

La presidenta encargada, avalada por la Casa Blanca, propone a la Asamblea Nacional una Ley de Paz y Convivencia Nacional, además de otros once instrumentos jurídicos. 

Mawad coincide en que el llamado a diálogo de Delcy Rodríguez es hasta ahora poco creíble, puesto que hasta ahora los únicos cambios concretos se comienzan a percibir en materia económica con la venta de petróleo a EEUU y la reforma de la Ley de Hidrocarburos, además de la Ley de Derechos Socioeconómicos. 

En materia de DDHH y libertades civiles, también considera que son tímidos los pasos con las excarcelaciones -266 verificadas por Foro Penal-, que no son masivas como se prometió y el hecho de que se permitan protestas como la de los estudiantes para exigir la liberación de los presos políticos sin represión, como la registrada tras las elecciones presidenciales de 2024.

Hasta ahora la apertura política del sistema no ha mostrado realmente la profundidad que se ha visto en materia económica, lo que no quiere decir que más adelante no sea el caso; pero hasta ahora se va a paso de tortuga. Tiene que ver mucho con que la realidad es que, a pesar de la remoción de Maduro, las estructuras del Estado siguen prácticamente con las mismas composiciones, liderazgos. El mismo chavismo tiene muchas tensiones y divisiones internas que manejar y que dificultan estos procesos de apertura. Incluso dentro del chavismo hay ganadores y perdedores con lo que está sucediendo”, sostiene Mawad. 

En redes sociales, como parte de un proceso real por la convivencia y la paz, se exige el nombramiento de un nuevo fiscal general de la República y del defensor del Pueblo, señalados de responsables por acción u omisión de violaciones de derechos humanos en el país.

Delcy Rodríguez indicó que el Programa también evaluará el sistema de justicia venezolano, para avanzar hacia “un modelo de justicia penal alternativo, donde no se penalice la pobreza ni se castigue al pobre por ser pobre”.

Lo que sí descarta de plano Remiro es que el liderazgo de Machado y Edmundo Gonzalez sea invitado a la mesa, por ser un punto de honor para la cúpula del chavismo y porque se desconoce si la intención de Miraflores es permitir el avance hacia una transición democrática. Sin embargo, no desestima la incorporación de otros factores como los diputados del Parlamento, encabezados por Henrique Capriles.

EEUU observa 

A partir de la instalación del programa y del nuevo llamado a diálogo, Delcy Rodríguez abogó porque sea la política venezolana la que resuelva las diferencias y conflictos internos. 

Ya basta de las órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela”, dijo ante trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, el pasado fin de semana.

Para ambos politólogos, es difícil pensar que tras el bombardeo del 3 de enero y la extracción de Maduro y Flores para que enfrenten un juicio en EEUU, además de la cooperación mostrada hasta ahora por el gobierno encargado con Washington, Delcy Rodríguez esté pensando en incumplir los acuerdos con el gobierno de Donald Trump sin serias consecuencias. 

Es una puesta en escena, un discurso para remarcar el carácter antiimperialista  ante el chavismo, mientras Trump habla de lo fabulosa que es Delcy Rodríguez y que está cooperando”, dijo Remiro. 

Mawad sostiene que tras haber demostrado EEUU que está dispuesto a escalar militarmente se abrió otra mecánica de “negociación” en Venezuela en lo que parece haber quedado evidenciado que Maduro “era la piedra de tranca”, según palabras del mismo Trump y Marco Rubio. Incluso cree que el propio chavismo, aunque forzado y con presión para una mayor apertura, tiene una oportunidad de sobrevivir como movimiento político. 

No creo que sea un desafío a Trump, en absoluto, hay que medir más las acciones que las palabras. Delcy Rodríguez tiene que mantener un discurso ante las bases del chavismo, negando tutelaje norteamericano y de aparente reto a EEUU, haciendo ver que son actores iguales, cuando realmente, en la práctica, son asimétricos. Es un intento de mantener legitimidad y cohesión; pero si se apalanca mucho en desafiar a Trump públicamente, eso puede jugar en su contra”, agregó Mawad.

Este 26 de enero en rueda de prensa, emulando al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y sus tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación y transición, Diosdado Cabello indicó que para el chavismo las fases son: “rescate” de Maduro y de la diputada Cilia Flores, la tranquilidad y la paz en el territorio nacional y el aseguramiento del desarrollo económico del país.

Según un reportaje del periodista David Alandete, publicado en el diario español ABC, la administración del presidente Donald Trump habría comenzado a diseñar un “Plan B” basado en la creación de un «consejo tecnocrático de emergencia», una especie de estructura provisional que asumiría la gestión del país si la actual jefa interina del chavismo pierde el control.