Petro va de salida pero se reúne con Delcy Rodríguez: ¿Qué se buscó  en Miraflores?
Petro es el primer presidente que visita Miraflores en lo que va de interinato. Foto: EFE

Desde la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas militares de Estados Unidos, el 3 de enero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, es el único jefe de Estado que ha hecho una visita oficial a Venezuela. 

Si Petro va de salida del poder —las elecciones presidenciales en el vecino país serán celebradas el próximo 31 de mayo— y Delcy Rodríguez es gobernante en calidad de encargada, con el aval de Washington, ¿cuál fue el objetivo de dicho encuentro en Miraflores el 24 de abril?  

Internacionalistas consultados por Efecto Cocuyo creen, por un lado, que para el tutelaje de EEUU sobre la administración de Rodríguez, es un tema muy importante la seguridad fronteriza y la incidencia de grupos irregulares en el Arco Minero para la cooperación entre Miraflores y la Casa Blanca en el área minera, como uno de los posibles puntos tratados en la reunión. 

Por otro lado, se considera que Petro, además de mostrar cierta solidaridad por afinidad ideológica con el chavismo que aún permanece en el poder, todavía busca un papel más activo en el proceso político venezolano sin que hasta ahora lo haya logrado. 

“Visita política”

“En primer lugar, lo veo como una visita política, para la fotografía. Es el primer presidente que se acerca al interinato que no es legítimo, porque no cumple con lo establecido en la Constitución, pero igual Petro lo convalida y muestra solidaridad política”, expresa el internacionalista Gerson Revanales. 

El embajador considera que, como presidente de Colombia saliente, no tiene sentido que Petro cree con Venezuela más compromisos porque eso implica arrastrar a la gestión entrante, más si se toma en cuenta que el país vecino está dividido en la evaluación de su gestión y que la candidata opositora Paloma Valencia aparece en las encuestas con opción de triunfo. 

Sin embargo, no descarta que puntos como la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el Arco Minero hayan sido abordados, por afectar los intereses de EEUU y Venezuela, en el contexto de la prioridad que Washington da a la agenda económica, principalmente en las áreas petrolera y minera. 

“Más allá de otros asuntos y lo que se pudiera especular sobre lo hablado en esa reunión, el tema de la guerrilla en Venezuela es un hecho real. El ELN no llegó al país por las aduanas, entró clandestinamente y se apoderó de territorio para la minería. Ni los gobiernos de Hugo Chávez ni de Nicolás Maduro lo detuvieron y también es responsabilidad de Colombia y ahora afecta los intereses norteamericanos”, acotó Revanales.

Petro y Delcy Rodríguez se reunieron el viernes 24 de abril en horas de la tarde. El Gobierno colombiano informó durante la jornada que los mandatarios abordarían «los principales desafíos en la frontera común a partir de trabajos técnicos y mecanismos binacionales previos», por lo que sería una reunión centrada en la seguridad fronteriza y la cooperación bilateral. 

Un papel más activo

Como parte de esa reunión, las autoridades colombianas y venezolanas instalaron 11 mesas de trabajo para abordar distintas áreas de cooperación, con el objetivo de perfeccionar el intercambio económico y comercial binacional, según una nota de la Cancillería de Caracas.

Colombia quisiera tener un papel más activo en el proceso político que se está dando en Venezuela. Hasta ahora, el gobierno de Petro nunca ha tenido éxito en ser mediador o un actor relevante en el aspecto internacional de la crisis venezolana. Tampoco lo va a lograr a través de la administración de Donald Trump, con la que no se lleva bien, pero, digamos, como es el vecino más importante, con lazos económicos, culturales y sociales más densos, tiene sentido para el gobierno colombiano tratar de ser parte de este proceso, ser el primer jefe de Estado que se reúne con Delcy Rodríguez”, es la lectura del internacionalista Iván Rojas. 

El directivo del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri) también considera como objetivo de la visita de Petro que “muchos temas en el tintero” entre Colombia y Venezuela, sigan en la palestra  a través de cualquier cambio o proceso político que se esté dando en suelo venezolano.

Un primer encuentro entre ambos gobernantes en la frontera colombo-venezolana estaba previsto para el 13 de marzo, pero la interina lo canceló a última hora por razones de seguridad. Posterior a la cancelación, Petro declaró: «Si Mahoma no viene a mí, yo voy a la montaña. Y entonces voy a Caracas».

Pero la interina sí viajó posteriormente en visita oficial a Granada y Barbados, para reunirse con sus gobiernos, que la recibieron con honores de jefa de Estado.

Según reseña de Caracol Radio, tras la reunión,Delcy Rodríguez, destacó que los puntos centrales de la conversación privada fueron temas fronterizos, migratorios, consulares, educación, cultura, comercio, industria, turismo, asuntos ambientales, salud y de seguridad y defensa. Por su parte, Petro dijo que acordaron profundizar la integración alimenticia, que incluirá nuevos modos de energía.

Asimismo, según el medio colombiano, abordaron la apuesta a la integración eléctrica y de gas entre Venezuela y Colombia y hubo y hubo un compromiso para el combate conjunto de las mafias en la zona fronteriza y que destaco Petro, estan dedicadas a diversas economías ilegales, comenzando por el trafico de cocaína, oro ilícito y la trata de personas.

Apuesta política 

La más reciente propuesta de Petro para facilitar el inicio de una transición en Venezuela es una “cogobernanza” de uno o dos años, entre la oposición y el chavismo, para crear confianza y las condiciones para un proceso electoral libre. 

Pero fue más allá y generó aún más rechazo en el liderazgo opositor, encabezado por María Corina Machado. En declaraciones a los medios RTVE y EFE, el presidente colombiano comentó que en el pueblo venezolano existía un «gran temor» ante un eventual regreso de Machado porque podía ejecutar una venganza política y generar violencia. Se suma el hecho de que en su visita al país, descartó reunirse con la oposición mayoritaria.

Junto al presidente de Brasil, Lula da Silva, Petro desconoció la anunciada victoria de Maduro en las elecciones presidenciales de 2024, por las denuncias de fraude de la oposición. Pidieron la publicación de las actas e intentaron mediar, pero sin éxito. ¿Qué busca en esta oportunidad Petro? ¿Todavía puede tener alguna incidencia?

“No pareciera que en este momento muchos de los actores políticos involucrados en el proceso venezolano, tanto dentro como fuera del país, estén dispuestos a escuchar al gobierno de Colombia. Petro y la coalición más importante de la oposición venezolana no se llevan bien; en algún momento tomó posturas que fueron consideradas o muy neutras o muy amigables al gobierno venezolano”, sostuvo Rojas. 

El internacionalista ve la propuesta de Petro como una forma de enmendar esa relación con la oposición, pero sin mayor avance. En respuesta, Machado instó a Petro a concentrarse en «buscar la paz en Colombia, en vez de promover la violencia en Venezuela».

“El gobierno colombiano opta porque la solución para la situación de Venezuela sea lo menos traumática para las relaciones bilaterales y para la región. Petro va a salir del poder, pero su movimiento político (Pacto Histórico) se va a medir en las elecciones. Petro trata de mostrar victorias de aquí a la fecha electoral y sentar las bases de una buena relación entre Colombia y Venezuela en el mediano plazo”, agregó Rojas. 

Revanales tampoco augura éxito para cualquier gestión política de Petro por lo complicada de la situación venezolana, bajo el tutelaje de EEUU.

“Los venezolanos deberían, no Colombia con sus propuestas, ni EEUU, poder decidir la salida, con elecciones”, opinó.