Organizaciones indígenas: Las asambleas comunitarias para elegir a voceros fueron un fracaso

POLÍTICA · 24 SEPTIEMBRE, 2020 14:14

Organizaciones indígenas: Las asambleas comunitarias para elegir a voceros fueron un fracaso

Texto por Deisy Martínez │@deicamar Fotos por CNE

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Entre el 15 de agosto y el 18 de septiembre (con prórroga de tres días incluida) se realizaron las asambleas comunitarias indígenas en las regiones correspondientes de oriente (Anzoátegui, Sucre, Monagas, Bolívar y Delta Amacuro), occidente (Mérida, Trujillo y Zulia) y sur del país (Apure y Amazonas). El objetivo de las reuniones fue escoger a los voceros que el 11 de diciembre seleccionarán a los tres diputados que representarán a los pueblos ancestrales en la Asamblea Nacional (AN).

Voceros de la organización indígena Osibu (Delta Amacuro) y del Parlamento Indígena Venezolano, Parlinve, califican el proceso como un fracaso, puesto que no refleja la verdadera participación y representación de los pueblos originarios. Denuncian que fue totalmente manejado por el Ministerio de Pueblos Indígenas y el Movimiento Indígena Unido de Venezuela (Miuven), ligado al chavismo, con una escasa asistencia de las comunidades, lo que dio lugar a una “parcializada” selección de voceros.

Alertan que los parlamentarios que serán nombrados por tales voceros, violando el artículo 63 de la Constitución sobre el voto directo, no defenderán, no serán genuinos representantes de los pueblos originarios sino del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

 Chantaje con comida

“En estados como Delta Amacuro, Zulia y Sucre no se hicieron ningunas asambleas indígenas sino reuniones en casas de familia a las que llegaba la ministra, ahora candidata, Aloha Núñez o gente del Miuven con bolsas de comida, las repartía, los pocos asistentes alzaban la mano por la persona que se les indicaba y ese resultó electo como vocero, las actas que se levantaron estaban a nombre de Miuven”, rechaza Fanis Hernández de Osibu.

 De acuerdo con un cronograma especial aprobado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) debieron realizarse 4.349 asambleas indígenas en total para escoger a los voceros que votarán a “mano alzada” por un diputado de la región oriente, uno por occidente y otro por el sur. El estado con más asambleas previstas es Zulia con 1.832, seguida de Amazonas con 736, Delta Amacuro 564, Bolívar 435, Sucre 226, Anzoátegui 180, 178 en Apure, 148 Monagas, 45 Mérida y cinco Trujillo.

 “Alguien podría decir, que nuestros hermanos indígenas venden su conciencia por una bolsa de comida, pero lamentablemente el hambre entre esos pueblos puede más y el Gobierno se aprovecha de eso. Hay muchos indígenas desnutridos, enfermos y de paso se les expuso a contraer COVID-19 porque no se tomaron las medidas de precaución”, añade.

 “Reuniones escuálidas”

 Jesús Gutiérrez de Parlinve, reafirma la denuncia de Hernández y reitera que la escasa asistencia, el activismo político y la falta de prevención contra el COVID-19 en las pocas reuniones realizadas fueron los rasgos dominantes de las asambleas indígenas convocadas por el CNE.

Esas asambleas fueron un total fracaso porque esa convocatoria se hizo de forma unilateral sin consultar a las comunidades así como no se consultó ese reglamento especial para escoger a la representación indígena. En redes sociales solo pueden verse fotos publicadas por Miuven sobre las pocas reuniones escuálidas que se hicieron por lo que no es de extrañar que engorden las cifras”, reprocha Gutiérrez.

Indica que dadas las restricciones que impone la cuarentena fue difícil acudir a los sitios para verificar, por lo que no se puede determinar exactamente cuántas asambleas se concretaron, estima que mucho menos de la mitad y que la prórroga hasta el 18 de septiembre que dio el CNE “fue inútil”. En el estado Sucre, por ejemplo,  hay 34 comunidades indígenas y debían celebrarse 226 asambleas, de las cuales, se asegura, no se hizo ni 40%. 

Gutiérrez asegura que de cualquier forma, los voceros ya estaban preseleccionados por lo que la escogencia, en los sitios donde se hicieron, solo fue un “montaje”. Ni el CNE ni Miuven tampoco reportan cifras sobre las asambleas realizadas, solo afirman que fueron un éxito.

 “Cómo se les pedía a nuestros hermanos indígenas que se movilizaran a unas asambleas si no hay gasolina, prefieren irse a diario a Colombia, a Brasil para buscar comida y atención médica, la prioridad no es esa elección inconstitucional de segundo grado sino subsistir”, sostiene.

 Denuncian irrespeto a usos y costumbres

Las organizaciones insisten en que si el CNE quería reivindicar a los pueblos indígenas se debió en todo caso aumentar el número de diputados a elegir en representación, hacer un padrón electoral indígena y crear circuitos electorales donde solo esta población votara por esos candidatos. Pero, rechazan, se recurre a una elección de segundo grado para elegir a los tres diputados, que supuestamente respeta los usos y costumbres de los pueblos.

Dicen que se respetan los usos y costumbres de los indígenas pero resulta que en el Zulia, los Wayuú usan el palabreo para tomar sus decisiones, no alzan la mano y esas conversaciones pueden llevar desde una semana hasta un mes porque se evalúa el derecho por herencia, quién es esa persona que se está proponiendo, de qué familia viene. Cada pueblo tiene una forma, los Kariña emplean la imposición de mano, luego de escuchar a los ancianos que son los primeros que intervienen por su sabiduría”, explica.

Hernández añade que a partir de estas asambleas los indígenas ya no tienen derecho a votar por esos tres diputados indígenas sino por los candidatos que postulan aparte los partidos políticos por lista o por circuito en cada estado. Señala que solo son dos organizaciones ligadas al chavismo, Conive y Cátedra Guaicaipuro las que inscribieron candidatos porque Parlinve, Osibu y Motive decidieron no participar el 6 de diciembre. Denuncia que aun así, las tarjetas de esos tres partidos aparecen en la boleta electrónica que mostró el CNE con los partidos regionales, no saben con qué intención.

El CNE habilitó a seis organizaciones indígenas nacionales para las parlamentarias 2020, de las que solo postulan las dos mencionadas y 18 partidos indígenas regionales, de los cuales, asegura Gutiérrez, 16 no van a los comicios por considerarlos un “fraude”.

Aun esperan la respuesta del TSJ sobre dos recursos de amparo introducidos, uno para anular la convocatoria a parlamentarias y el otro para anular el reglamento especial para la escogencia de la representación indígena, introducido hace más de un mes ante la Sala Constitucional.