En qué se diferencia la negociación en México y por qué genera nuevas expectativas

POLÍTICA · 17 NOVIEMBRE, 2022 22:00

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Ibis Leon | @ibisL

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La “mala historia” (intentos fallidos) que precede a la negociación entre el gobierno y la oposición de Venezuela mantiene un alto nivel de escepticismo sobre los avances y resultados que puede lograr el mecanismo de México.

 “Nuestro conflicto es muy largo y ha dejado muchas heridas, si yo estuviera en la mesa de negociación siempre dudaría de si la otra parte tiene voluntad. Lamentablemente no hay una respuesta que permita saber de antemano si se trata de un proceso genuino”, expresa la profesora de filosofía política y ciencias sociales, Colette Capriles.

No obstante, la conjunción de nuevas variables avivan de nuevo las expectativas en un contexto pesimista. La analista, que ha sido asesora en procesos de diálogo y negociación en México y que forma parte del Foro Cívico, una coalición diversa de organizaciones y movimientos sociales con incidencia en las conversaciones, enumera una lista de condiciones que pueden hacer la diferencia esta vez.

El politólogo, especialista en gobernabilidad, y miembro también del Foro Cívico, Jesús González, suma al análisis sobre las razones por las que el chavismo se sentaría nuevamente en la mesa.

Memorándum de entendimiento

En esta ocasión “hay unos fundamentos formales” que están  representados en el memorándum de entendimiento, firmado el 13 de agosto de 2021. “Son un conjunto de compromisos que hacen que la negociación no solo sea únicamente entre dos partes políticas, interesadas en resolver su estatus, sino que está pensada para reconstruir instituciones y para ofrecer respuestas a una sociedad que está en un estado de penuria impresionante”, explica Capriles.

Los puntos para un acuerdo que establece este documento son:

1️⃣ Derechos políticos para todos.

2️⃣ Garantías electorales para todos. Cronograma electoral para elecciones observables.

3️⃣ Levantamiento de las sanciones. Restauración de derecho a activos.

4️⃣ Respeto al Estado constitucional de derecho.

5️⃣ Convivencia política y social. Renuncia a la violencia. Reparación de las víctimas de la violencia.

6️⃣ Protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano.

7️⃣ Garantías de implementación, seguimiento y verificación de lo acordado.

Foro Cívico exhorta a los actores políticos a retomar la negociación
Foro Cívico exhorta a los actores políticos a retomar la negociación en México. Foto: Efe.

Viraje internacional

Otra gran diferencia es el cambio de la política exterior estadounidense, europea y de los gobiernos latinoamericanos en relación con Venezuela.

“Hay voluntad de EEUU de tener una política más institucional como la que siempre lo ha caracterizado en realidad, la época de (Donald) Trump fue excepcional, y el interés de que Venezuela pudiera resolver su crisis con una solución más o menos mágica de sustitución del gobierno de Maduro es muy primitiva, eso cambió”, apunta.

La reconfiguración regional da una oportunidad importante a este proceso de negociación, según Capriles: “Estos gobiernos que en América Latina son progresistas, que no pueden ser acusados de ser cómplices del gobierno yanqui, tienen interés en que la negociación avance. Se trata de un tipo de actor nuevo que puede hacer presión directa sin ser acusado de traición, imperialismo, intereses de la derecha oscura, pueden presionar realmente al gobierno de Maduro”.

“También pueden presionar a la oposición que, en mi opinión, tiene que crear un puente con estos países porque sus intereses, por más que sean de izquierda, derecha, de arriba o abajo, coinciden con una solución a la crisis política, económica y social de Venezuela. Ahí hay una novedad porque hay unos dolientes que no estaban antes”, agrega.

Multiactores

Un elemento diferenciador es que esta negociación en México no es exclusiva de la dirigencia política, la sociedad civil tiene mayor influencia: “La sociedad tiene que conocer lo que está pasando, en algún momento, para poder ser el juez último de lo que se está negociando”.

Además de los actores nacionales, están los internacionales sobre los que se comentó en el punto anterior. Vale destacar que Colombia, Argentina y Francia impulsan una nueva “ofensiva diplomática” que busca relanzar la negociación.

Diálogo en Francia: chavismo y oposición exploran retorno a México
Chavismo y oposición exploraron el retorno a México en una reunión privada que tuvo lugar en París. Foto: Jorge Rodríguez.

No es una “batalla final”

“En el año 2019, cuando se intentó construir un marco de regularización del conflicto político, eso quedó muy averiado por las posiciones intransigentes del gobierno de EEUU que se complementaban con posiciones muy intransigentes también dentro de la oposición y del gobierno de (Nicolás) Maduro. Se tomó la negociación como el lugar donde se iba a vencer al otro y esa es otra diferencia importante con lo que está pasando hoy, lo que está siendo negociado tiene que ver más con el futuro”, apunta Capriles.

¿Incentivos?

El contexto político, social y económico venezolano tampoco es el mismo. El politólogo Jesús González señala las razones por las que el oficialismo se sentaría nuevamente a negociar a pesar de estar en una situación de estabilidad.

“A pesar de que el chavismo se ve cómodo hoy, tiene una economía que es muy frágil, no solamente hay una caída económica a nivel global, todos los países hoy están sufriendo una recesión producto de la guerra (en Ucrania) y Venezuela no escapa de eso”, destaca.

Con este telón de fondo, el gobierno venezolano tiene interés en lograr una apertura económica con la que pueda aumentar la producción petrolera y no depender únicamente de un aumento coyuntural de los precios. Esto pasa por solventar la crisis política para tener mayor acceso al mercado internacional.

“Una mejora económica abre la posibilidad al chavismo de tener mayor competitividad en el proceso electoral. El gobierno también necesita poder utilizar recursos que hoy se tienen bloqueados”, afirma.

Capriles ve en la estabilidad precisamente la razón por la que Maduro volvería a México: “Las negociaciones anteriores se habían planteado como un campo de batalla donde lo que estaba en juego era la cabeza del gobierno, pero esta negociación no plantea esto. Habrá algún sector recalcitrante que piense que el asunto es deshacerse del chavismo, del madurismo, ese puede ser un objetivo político, pero ese no es el objetivo de esta negociación”.

“Lo que más amenaza a la negociación es que hay actores, dentro del campo del chavismo y de la oposición, que prefieren el statu quo. Yo siento que la mayoría de la sociedad y de los actores políticos, incluso dentro del chavismo, han entendido que hace falta construir un modus vivendi, una forma de adelantar en el saneamiento institucional del país”, subraya.

Sobre los incentivos, la profesora coincide en que el interés en el acceso a fondos bloqueados tiene peso. “Hasta donde se puede adivinar de este proceso, se ha logrado conciliar un acuerdo, hay un programa de inversión en infraestructura, en educación, en alimentación que pudiera ser beneficioso para el país. Pero se necesita que haya unas licencias para que esos programas puedan ejecutarse con fondos de la nación que están bajo custodia del gobierno interino. Eso es una arquitectura financiera difícil, hay muchos obstáculos técnicos ni hablar de los obstáculos políticos”.

Amnistía general

Ambos profesores fueron consultados sobre la propuesta de amnistía general que hace el presidente Gustavo Petro para Venezuela.

González no ve diferencias entre este planteamiento y lo contenido en el memorándum de entendimiento: “Dentro de la propuesta del mecanismo de México. Lo que sí es nuevo es el giro estratégico de la comunidad internacional que abre una posibilidad aún mayor para que ese proceso tenga viabilidad”.

“Este es un proceso que debe fortalecer la integración de mecanismos para la participación de la sociedad civil y otros actores políticos porque hay una pluralidad que no está representada. Se tiene que ampliar la base de discusión y poner en el centro del debate el sufrimiento de la gente para que los acuerdos sean útiles para las grandes mayorías”, expresa.

Por su parte, Capriles destaca el papel proactivo que ha asumido Petro para que Venezuela retome la negociación: “Petro no lo hace porque es San Petro, lo hace porque tienen intereses, entro ellos el intercambio comercial con Venezuela, la regularización de la frontera y la paz total con el ELN. Pero él está condicionando esa cooperación a que Maduro se ponga a derecho y creo que es una buena visión”.

POLÍTICA · 27 NOVIEMBRE, 2022

En qué se diferencia la negociación en México y por qué genera nuevas expectativas

Texto por Ibis Leon | @ibisL
Foto por EFE

La “mala historia” (intentos fallidos) que precede a la negociación entre el gobierno y la oposición de Venezuela mantiene un alto nivel de escepticismo sobre los avances y resultados que puede lograr el mecanismo de México.

 “Nuestro conflicto es muy largo y ha dejado muchas heridas, si yo estuviera en la mesa de negociación siempre dudaría de si la otra parte tiene voluntad. Lamentablemente no hay una respuesta que permita saber de antemano si se trata de un proceso genuino”, expresa la profesora de filosofía política y ciencias sociales, Colette Capriles.

No obstante, la conjunción de nuevas variables avivan de nuevo las expectativas en un contexto pesimista. La analista, que ha sido asesora en procesos de diálogo y negociación en México y que forma parte del Foro Cívico, una coalición diversa de organizaciones y movimientos sociales con incidencia en las conversaciones, enumera una lista de condiciones que pueden hacer la diferencia esta vez.

El politólogo, especialista en gobernabilidad, y miembro también del Foro Cívico, Jesús González, suma al análisis sobre las razones por las que el chavismo se sentaría nuevamente en la mesa.

Memorándum de entendimiento

En esta ocasión “hay unos fundamentos formales” que están  representados en el memorándum de entendimiento, firmado el 13 de agosto de 2021. “Son un conjunto de compromisos que hacen que la negociación no solo sea únicamente entre dos partes políticas, interesadas en resolver su estatus, sino que está pensada para reconstruir instituciones y para ofrecer respuestas a una sociedad que está en un estado de penuria impresionante”, explica Capriles.

Los puntos para un acuerdo que establece este documento son:

1️⃣ Derechos políticos para todos.

2️⃣ Garantías electorales para todos. Cronograma electoral para elecciones observables.

3️⃣ Levantamiento de las sanciones. Restauración de derecho a activos.

4️⃣ Respeto al Estado constitucional de derecho.

5️⃣ Convivencia política y social. Renuncia a la violencia. Reparación de las víctimas de la violencia.

6️⃣ Protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano.

7️⃣ Garantías de implementación, seguimiento y verificación de lo acordado.

Foro Cívico exhorta a los actores políticos a retomar la negociación
Foro Cívico exhorta a los actores políticos a retomar la negociación en México. Foto: Efe.

Viraje internacional

Otra gran diferencia es el cambio de la política exterior estadounidense, europea y de los gobiernos latinoamericanos en relación con Venezuela.

“Hay voluntad de EEUU de tener una política más institucional como la que siempre lo ha caracterizado en realidad, la época de (Donald) Trump fue excepcional, y el interés de que Venezuela pudiera resolver su crisis con una solución más o menos mágica de sustitución del gobierno de Maduro es muy primitiva, eso cambió”, apunta.

La reconfiguración regional da una oportunidad importante a este proceso de negociación, según Capriles: “Estos gobiernos que en América Latina son progresistas, que no pueden ser acusados de ser cómplices del gobierno yanqui, tienen interés en que la negociación avance. Se trata de un tipo de actor nuevo que puede hacer presión directa sin ser acusado de traición, imperialismo, intereses de la derecha oscura, pueden presionar realmente al gobierno de Maduro”.

“También pueden presionar a la oposición que, en mi opinión, tiene que crear un puente con estos países porque sus intereses, por más que sean de izquierda, derecha, de arriba o abajo, coinciden con una solución a la crisis política, económica y social de Venezuela. Ahí hay una novedad porque hay unos dolientes que no estaban antes”, agrega.

Multiactores

Un elemento diferenciador es que esta negociación en México no es exclusiva de la dirigencia política, la sociedad civil tiene mayor influencia: “La sociedad tiene que conocer lo que está pasando, en algún momento, para poder ser el juez último de lo que se está negociando”.

Además de los actores nacionales, están los internacionales sobre los que se comentó en el punto anterior. Vale destacar que Colombia, Argentina y Francia impulsan una nueva “ofensiva diplomática” que busca relanzar la negociación.

Diálogo en Francia: chavismo y oposición exploran retorno a México
Chavismo y oposición exploraron el retorno a México en una reunión privada que tuvo lugar en París. Foto: Jorge Rodríguez.

No es una “batalla final”

“En el año 2019, cuando se intentó construir un marco de regularización del conflicto político, eso quedó muy averiado por las posiciones intransigentes del gobierno de EEUU que se complementaban con posiciones muy intransigentes también dentro de la oposición y del gobierno de (Nicolás) Maduro. Se tomó la negociación como el lugar donde se iba a vencer al otro y esa es otra diferencia importante con lo que está pasando hoy, lo que está siendo negociado tiene que ver más con el futuro”, apunta Capriles.

¿Incentivos?

El contexto político, social y económico venezolano tampoco es el mismo. El politólogo Jesús González señala las razones por las que el oficialismo se sentaría nuevamente a negociar a pesar de estar en una situación de estabilidad.

“A pesar de que el chavismo se ve cómodo hoy, tiene una economía que es muy frágil, no solamente hay una caída económica a nivel global, todos los países hoy están sufriendo una recesión producto de la guerra (en Ucrania) y Venezuela no escapa de eso”, destaca.

Con este telón de fondo, el gobierno venezolano tiene interés en lograr una apertura económica con la que pueda aumentar la producción petrolera y no depender únicamente de un aumento coyuntural de los precios. Esto pasa por solventar la crisis política para tener mayor acceso al mercado internacional.

“Una mejora económica abre la posibilidad al chavismo de tener mayor competitividad en el proceso electoral. El gobierno también necesita poder utilizar recursos que hoy se tienen bloqueados”, afirma.

Capriles ve en la estabilidad precisamente la razón por la que Maduro volvería a México: “Las negociaciones anteriores se habían planteado como un campo de batalla donde lo que estaba en juego era la cabeza del gobierno, pero esta negociación no plantea esto. Habrá algún sector recalcitrante que piense que el asunto es deshacerse del chavismo, del madurismo, ese puede ser un objetivo político, pero ese no es el objetivo de esta negociación”.

“Lo que más amenaza a la negociación es que hay actores, dentro del campo del chavismo y de la oposición, que prefieren el statu quo. Yo siento que la mayoría de la sociedad y de los actores políticos, incluso dentro del chavismo, han entendido que hace falta construir un modus vivendi, una forma de adelantar en el saneamiento institucional del país”, subraya.

Sobre los incentivos, la profesora coincide en que el interés en el acceso a fondos bloqueados tiene peso. “Hasta donde se puede adivinar de este proceso, se ha logrado conciliar un acuerdo, hay un programa de inversión en infraestructura, en educación, en alimentación que pudiera ser beneficioso para el país. Pero se necesita que haya unas licencias para que esos programas puedan ejecutarse con fondos de la nación que están bajo custodia del gobierno interino. Eso es una arquitectura financiera difícil, hay muchos obstáculos técnicos ni hablar de los obstáculos políticos”.

Amnistía general

Ambos profesores fueron consultados sobre la propuesta de amnistía general que hace el presidente Gustavo Petro para Venezuela.

González no ve diferencias entre este planteamiento y lo contenido en el memorándum de entendimiento: “Dentro de la propuesta del mecanismo de México. Lo que sí es nuevo es el giro estratégico de la comunidad internacional que abre una posibilidad aún mayor para que ese proceso tenga viabilidad”.

“Este es un proceso que debe fortalecer la integración de mecanismos para la participación de la sociedad civil y otros actores políticos porque hay una pluralidad que no está representada. Se tiene que ampliar la base de discusión y poner en el centro del debate el sufrimiento de la gente para que los acuerdos sean útiles para las grandes mayorías”, expresa.

Por su parte, Capriles destaca el papel proactivo que ha asumido Petro para que Venezuela retome la negociación: “Petro no lo hace porque es San Petro, lo hace porque tienen intereses, entro ellos el intercambio comercial con Venezuela, la regularización de la frontera y la paz total con el ELN. Pero él está condicionando esa cooperación a que Maduro se ponga a derecho y creo que es una buena visión”.

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