Marco Rubio sella alianzas contra el crimen organizado en Suramérica ¿Por qué no incluyó a Venezuela? 

Victor Mijares señala que EEUU no ve a Venezuela como un socio confiable en materia de seguridad. Luis Peche Arteaga dice que Washington recupera espacio de influencia en AL

Marco Rubio remarca papel protagónico de EEUU en negociaciones venezolanas, señalan analistas 

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitó países de América Latina la semana pasada, específicamente Colombia, Ecuador y Perú. No pasó por Venezuela, donde la administración de Donald Trump ejerce un tutelaje desde el 3 de enero, tras detener a Nicolás Maduro y a Cilia Flores. 

De acuerdo con el Departamento de Estado y medios internacionales, el alto funcionario norteamericano vino a esta parte del continente a sellar alianzas para la lucha contra el crimen organizado en países con un largo historial en este flagelo y donde ya no gobierna la izquierda, pero también para disminuir la influencia de China. 

Internacionalistas consultados por Efecto Cocuyo señalan que EE. UU. no considera al gobierno de Venezuela como un “aliado” en el combate contra grupos armados irregulares, sino que más bien los “cobija”. 

De allí que el “halcón” de la política exterior de Trump no solo no pisó suelo venezolano para tratar esta materia, sino que desde Colombia advirtió sobre la permanencia de grupos guerrilleros en estados fronterizos bajo la mirada de las autoridades venezolanas y hasta condicionó la normalidad de las relaciones bilaterales al fin de la impunidad con la que operan tales grupos. 

País tutelado, no aliado

“Venezuela tiene una función distinta en todo esto, es decir, a Venezuela no se le ve como un socio confiable en materia de seguridad. Es más como una amenaza en términos de inestabilidad migratoria y un régimen con el cual se coopera, pero que, a diferencia de lo que mucha gente cree, no está en el plano de los países aliados de los EE. UU., es más un país bajo un tutelaje, un régimen que es bastante cómodo para EE. UU. en este momento, con el cual se quiere obtener beneficios en términos energéticos y mineros”, sostuvo el internacionalista Víctor Mijares.  

El profesor e investigador en política exterior, seguridad, defensa y geopolítica explicó que es distinta la concepción que EE. UU. tiene de Ecuador, Perú y Colombia donde hay gobiernos democráticamente electos, ideológicamente afines y que además representan la producción de más del 90% de la cocaína en el mundo, con exportaciones de pasta base de coca. 

“Hay también grupos criminales con potentes capacidades militares, que incluso en el caso de Colombia ya emplean drones explosivos. Entonces, el objetivo de EE. UU. es tener aliados en las Américas, realmente confiables, sólidos, y en el caso de Venezuela eso todavía está lejos de consolidarse. Esta gira de Marco Rubio es para consolidar esos lazos”, agregó Mijares. 

Desde su llegada al poder, De la Espriella no dejado de atacar a militarmente a grupos armados ilegales. Foto: EFE

En medio de elogios de Trump hacia el interinato de Delcy Rodríguez y que la gobernante encargada asegura que es una cooperación basada en el respeto a la soberanía nacional, el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, aclaró que Miraflores está “obligado” a trabajar con Washington porque controla la venta de crudo fuera de Venezuela. 

El internacionalista Luis Peche Arteaga coincidió en que EEUU aprovecha la llegada de un gobierno no alineado con la izquierda a Colombia, vecino de Venezuela, para profundizar la cooperación contra los grupos armados ilegales.

“Con la llegada de Abelardo de la Espriella a Colombia era más probable que viéramos una especie de operación tenaza entre EEUU y ese país, apretando la actividad de estos grupos irregulares. Está por verse cómo se profundiza eso, pero sin duda podemos esperar que se avance en una agenda hacia ese camino”, señaló. 

El también consultor político destacó el anuncio sobre la instalación del llamado “Escudo de las Américas” en Medellín, cómo ambicioso proyecto de defensa entre países de América.

Capacidad militar por recuperar 

Durante su visita a Colombia, Rubio enfatizó que la presencia activa del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las disidencias de las FARC al otro lado de la frontera, en alusión a Venezuela, representa una amenaza directa para la seguridad regional.

Ningún país puede permitir que al otro lado de la frontera estén operando con impunidad bandas criminales, terroristas, que atacan dentro del territorio nacional y después regresan bajo la protección de otra frontera”, reprochó Rubio.

A juicio de Mijares una plena cooperación de Venezuela contra los grupos irregulares no se logrará mientras el chavismo ocupe el poder.

“Porque es un régimen que, primero, destruyó las capacidades militares y de combate de las Fuerzas Armadas (Fanb). No cuentan con la capacidad militar de luchar contra otro grupo armado. Tienen capacidad para reprimir civiles desarmados, pero no para luchar de forma competente contra otros grupos armados. Hay que refundar esas Fuerzas Armadas”, sostuvo.

Recordó además los señalamientos de EEUU sobre el Cartel de los Soles que involucra a Maduro y la Fanb con actividades del narcotráfico y otras prácticas de economía ilegal como la minería, donde comparten espacio con los grupos ilegales armados del vecino país. En este sentido también subrayó la desconfianza de las Fuerzas Armadas colombianas hacia sus pares venezolanas por tales razones.

Las Fuerzas Armadas venezolanas no tienen capacidad militar y están profundamente comprometidas con esas estructuras criminales. Un tercer factor es que el actual régimen que sigue gobernando Venezuela tiene compromisos políticos y económicos muy importantes con esos grupos criminales y entrar en lucha contra ellos tampoco les conviene. EEUU entiende que la cooperación con los residuos del chavismo en Venezuela tiene límites muy claros”, advirtió.

Recuperación del espacio de influencia 

En Colombia, Rubio y De la Espriella hicieron votos para revivir lo que el mandatario neogranadino, recién estrenado en el poder calificó la “época dorada” en las relaciones entre ambos países.

“Estamos iniciando una relación histórica y estrecha que fue interrumpida durante cuatro años”, dijo De la Espriella, mientras Rubio dijo que el nuevo presidente colombiano heredó cuatro años de mala gestión y desastres.  

“La administración Trump ha sido bastante explícita con relación a la búsqueda de la recuperación de América como el espacio de influencia de los EEUU y hoy por hoy tienen un continente bastante propicio para ello porque una mayoría de los gobiernos de la región están bastante alineados ideológicamente y en cuanto a intereses de la Casa Blanca”, expresó Peche Arteaga.

En Ecuador, Rubio sostuvo igualmente un encuentro con el presidente Daniel Noboa, quien condecoró al alto funcionario de la administración Trump con la Orden Nacional Mérito en el Grado de Gran Cruz, dirigido a personalidades con mérito militar y civil.

Perú confirmó adhesión al “Escudo de las Américas”, coalición contra el crimen organizado impulsada por EEUU. Foto: EFE

«El principal objetivo del Gobierno de Ecuador es la seguridad de su pueblo, y cuando vemos las amenazas a su seguridad, tenemos que trabajar. Noboa está haciendo eso de una manera formidable», alabó Rubio.

Perú fue la última parada del periplo de  Rubio por Latinoamérica. El gobierno de Keiko Fujimori confirmó su  adhesión a la iniciativa regional Escudo de las Américas, que cuenta con 15 integrantes, entre ellos Argentina, Bolivia, Guyana, Panamá, Trinidad y Tobago y República Dominicana. No está Venezuela.

En declaración conjunta con Fujimori, Rubio destacó que los grupos violentos ya no actúan dentro de sus territorios en los países sino que poco a poco se constituyeron en redes de terroristas y criminales peligrosos que operan a través de la frontera en varios países, con enlaces económicos. 

Es una infraestructura criminal que se está tratando de apoderar del hemisferio; y no se puede permitir”, advirtió Rubio.