Durante una sesión del Consejo Nacional de Soberanía y Paz, celebrada en el Teatro Teresa Carreño, Nicolás Maduro llamó a construir un movimiento nacional e internacional para rechazar «cualquier amenaza de guerra en el Caribe y Sudamérica, promoviendo un consenso por la paz».
En su discurso, el mandatario instó a sectores diversos de la sociedad venezolana, incluyendo sindicatos, pescadores, empresarios, iglesias evangélicas, católicas y comunidades judías, a movilizarse bajo el lema: “No a la guerra en el Caribe, no a la guerra en Sudamérica, sí a la paz”.
Maduro enfatizó la necesidad de contrarrestar lo que describió como una campaña de desinformación desde Estados Unidos, destinada a justificar un cambio de régimen en Venezuela, comparándolo con “las fallidas guerras eternas de Afganistán, Irak y Libia”.
Propuso que cada sector social utilice su influencia para llevar “la verdad de Venezuela” a homólogos en EE.UU., desarticulando narrativas que, según él, fomentan la intervención militar.
Maduro destacó que, a un mes de la creación del Consejo, se ha consolidado un “consenso ampliamente mayoritario” en el país a favor de la armonía y el diálogo.
Citó encuestas que, según afirmó, muestran que entre el 70% y el 93% de los venezolanos rechazan las amenazas militares de EE.UU. y los llamados a una invasión, especialmente desde «sectores en Miami».
Maduro calificó estos llamamientos como una “cobardía” y reiteró su condena a cualquier intento de intervención extranjera.

