¿Qué escenarios electorales enfrenta la oposición en cuarentena?

POLÍTICA · 25 MAYO, 2020 23:45

Los escenarios electorales que enfrenta la oposición en cuarentena

Texto por Ibis Leon | @ibisL

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Escenarios. La oposición se enfrenta a la amenaza de perder la presidencia interina si no participa en las parlamentarias. Especialistas consultados aseguran que la base de la legitimidad de la Asamblea Nacional es fundamentalmente el voto popular, a través de elecciones, y ven poco probable que el interinato de Juan Guaidó perdure indefinidamente si no se renueva en los comicios que corresponden constitucionalmente este año.

Una interpretación del artículo 233 de la Constitución, según la cual Nicolás Maduro incurre en falta absoluta, porque usurpa el cargo al no haber sido electo democráticamente, es lo que justifica que Guaidó asuma el Ejecutivo provisionalmente.

Sin embargo, el deterioro de las condiciones electorales, prácticamente inexistentes en el país, con el reciente incendio de más del 80% del equipo electoral en unos galpones del Consejo Nacional Electoral; los efectos de la pandemia de COVID-19 y las divisiones internas entre los partidos que apoyan una salida por la fuerza y los que se decantan por la vía negociada condicionan la participación de la oposición.

El politólogo y exasesor del CNE, Jesús Castellanos, describe dos escenarios electorales posibles:

A) Arrecia la persecución. El gobierno de Nicolás Maduro usa la pandemia para limitar aún más la participación de la oposición en los comicios y no restituye ninguna garantía. Actualmente los principales partidos que adversan al chavismo están cancelados y dirigentes político inhabilitados.

B) Se restituyen garantías. El chavismo flexibiliza algunas condiciones electorales porque, aunque posee el control del aparato institucional, cuenta con recursos limitados en su base de apoyo y fuentes de financiamiento y tiene un alto desconocimiento internacional.

Sin embargo, el analista subraya que “es difícil y no es recomendable” estimar si se convocarán elecciones en el país, si las condiciones políticas y electorales cambiarán y si los sectores democráticos participarán en caso de que sean elegidos nuevos rectores y se ofrezcan otros incentivos.

“En las actuales condiciones, y sumado a los enormes riesgos del COVID-19, en Venezuela no se debería participar. Pero si el escenario cambia porque se generan acuerdos y se elige un CNE apegado a la Constitución y a las leyes, se legalizan los partidos, existe un compromiso y una acción efectiva de respetar el Estado de derecho y se fortalece la observación electoral, podríamos estar a las puertas de un retorno a la vía democrática”, expresa.

Castellanos enumera tres “ventanas de oportunidad” que, en su opinión, tiene la oposición desde el punto de vista electoral:

1️⃣ Los esfuerzos de la sociedad civil en el marco de la promoción de la participación ciudadana.

2️⃣ Los pasos dados para conformar un nuevo CNE a través del comité de postulaciones.

3️⃣ Una importante fracción de la Asamblea Nacional, único poder legítimo en Venezuela, está integrada por sectores democráticos que pueden adelantar acciones y reformas electorales para enfrentar tanto las debilidades democráticas de las elecciones como los efectos de la pandemia.

“La conformación del comité de postulaciones puede marcar la pauta, allí hay una conformación plural entre el gobierno y la oposición y la sociedad civil tuvo un papel importante en ese esfuerzo. Venezuela necesita consensos, la crisis humanitaria lo demanda”, sostiene.

Sin embargo, este comité, que integran diputados del chavismo y de la oposición, suspendió sus actividades por la cuarentena y con ello las gestiones para conformar una nuevo Poder Electoral.

Castellanos destaca la necesidad de que se evalúen las buenas prácticas que discuten otros países para proteger a los electores del contagio de COVID-19, así como los protocolos de seguridad para los miembros de mesa, los testigos y los observadores nacionales e internacionales.

La votación segmentada, que se extienda por varios días para evitar las aglomeraciones de personas y favorecer el distanciamiento físico, o la votación telemática (voto electrónico) son algunas de las opciones que están siendo consideradas por miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“También se tiene que revisar el voto de los venezolanos en la diáspora, con una cantidad tan importante de nacionales fuera del país (estiman 5 millones) es importante reflexionar hasta qué punto se les debería dar posibilidad de voto incluso en las elecciones parlamentarias”.

Sobre las consecuencias que puede tener para la oposición no participar en las elecciones parlamentarias, el analista político señala:

“Es muy  difícil mantener un interinato perpetuo. La base de legitimidad de la Asamblea Nacional es fundamentalmente el voto popular a través de elecciones. Adicionalmente, sabemos que el respeto de las elecciones supone también el acatamiento de los periodos de mandato. Esta es una de las razones por la que se hace necesario presionar para que se generen las condiciones mínimas electorales en Venezuela”, afirma.

El politólogo, especialista en gobernabilidad y gerencia, Jesús González, coincide en que la presidencia interina de Juan Guaidó depende de la legitimidad que otorga una nueva elección.

“No creo que se pueda mantener la presidencia encargada de manera indefinida, a pesar de que estamos en un escenario de limitaciones legales impuesto por la fuerza con Maduro. La comunidad internacional se va a fracturar si no hay decisiones en los próximos meses y pueden perder un número grande de aliados si no se cuentan políticamente”, argumenta.

El profesor universitario recuerda que la Unión Europea y los Estados Unidos, los grandes aliados de la oposición, se decantan por la negociación y la salida electoral.

El analista agrega un tercer escenario electoral que podría enfrentar la oposición: C) el de la alta abstención por los efectos de la pandemia, lo que favorecería al chavismo.

“El principal reto es cómo lograr que la gente participe. Si bien Venezuela tiene, según las cifras oficiales, el menor número de contagios en América Latina, sabemos que cualquier aglomeración puede disparar la pandemia y en el caso propio de Venezuela la gente se está cuidando porque sabe que si se enferma la va a pasar mal porque hay una emergencia humanitaria”, expone.

Más escaños

El politólogo Jesús González considera que la oposición tiene oportunidad de ganar nuevamente la mayoría de las 2/3 partes de la Asamblea Nacional, pero “sólo si hace un viraje de su política, trabaja de manera articulada y postula candidatos de forma unitaria”.

“En la elección de 2015, la oposición obtuvo las 2/3 partes teniendo 60% de la población del país a su favor, ahorita es mucho más la población que  adversa a Maduro. Pero eso depende de que se comunique un cambio de estrategia y se trabaje en la conformación de una estructura electoral robusta”, concluye.

Se agota el tiempo

El sociólogo integrante del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), Ignacio Ávalos, expresa preocupación porque el tiempo se agota sin que se haya nombrado un nuevo Consejo Nacional Electoral.

“La primera corrección es nombrar un nuevo CNE, eso estaba avanzando, pero por la pandemia se estancó. Pero hay otros requerimientos que tienen que ver con la depuración del registro electoral, con la compra de 80% de las máquinas que se quemaron, hay que adecuar el software a las nuevas máquinas, esas tareas llevan tiempo y son imprescindibles para que la crisis política se resuelva con la elección y no pase lo que ocurrió en las presidenciales de 2018”, explica.

Para que se garantice la integridad de un proceso y los resultados del mismo es necesario que se preserven las auditorías, la formación de técnicos y testigos y la participación de observadores nacionales e internacionales, según Ávalos.

El OEV estima que para la realización de unos comicios se requieren al menos seis meses de organización, esto sin considerar los efectos que ahora tiene la pandemia de COVID-19, la escasez de gasolina que paraliza el país y la quema del equipo electoral.

“Estamos en tiempos de pandemia y ya se nos han ido cuatro meses en la recomposición del sistema electoral que no solo es la elección de los rectores”, cuestiona.

Para Ávalos, la abstención no es una opción que resulte favorable para la oposición. “La oposición ha jugado esa carta y cada vez que la ha jugado le ha ido mal” y agrega: “Los dirigentes deben ser voceros del país marginado, presentar una opción, una ruta y articularse internamente”.

El OEV calificó la quema del material electoral, ocurrida el pasado 7 de marzo, como un “terrible evento que agrega un obstáculo adicional a la salida democrática y pacífica” pues añade nuevas suspicacias alrededor del sufragio e introduce dudas sobre qué máquinas se comprarán, a quién, cuándo, a qué costos y si serán auditables o no y, por ende, confiables.

Foto: lavanguardia.com