Juan Guaidó: el posible Presidente de la transición en Venezuela - Efecto Cocuyo

POLÍTICA · 13 ENERO, 2019 07:47

Juan Guaidó: el posible Presidente de la transición en Venezuela

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

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Juan Guaidó asumió la Asamblea Nacional el pasado 5 de enero, cuando denunció que Venezuela vive una dictadura, e hizo un mea culpa de los errores de la oposición y anunció que Nicolás Maduro, a partir del 10 de enero, se convertiría en un usurpador de la Presidencia de la República, por lo que llamó a instalar un consejo de transición.

El diputado de Voluntad Popular está al frente del Poder Legislativo venezolano, según el acuerdo de gobernabilidad que firmaron los partidos de oposición al ganar la mayoría de las curules en diciembre de 2015. Al ser el líder de la organización que coordina el preso político Leopoldo López, partido al que este año le correspondía conducir el Parlamento, sobre los hombros de Guaidó recayó esta responsabilidad.

Pero lo hizo por la ausencia de otros líderes de VP como Freddy Guevara, quien se encuentra como huésped de la embajada de Chile en el país, así como la renuncia del que hasta mitad del año pasado fue uno de los diputados más mediáticos de la tolda naranja, Luis Florido.

Guaidó es del estado Vargas, nació el 28 de julio de  1983 y a sus 35 años es el presidente más joven del Parlamento venezolano. En el año 2015 fue elegido diputado principal con el apoyo de 97 mil votos de los varguenses, después que a principios de ese año encabezara una huelga de hambre para exigir que el Consejo Nacional Electoral fijara la fecha de los comicios parlamentarios.

El presidente de la Asamblea Nacional es ingeniero industrial. Egresó de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) en el año 2007. Comenzó la carrera en el año 2001 y fue un líder estudiantil de esta casa de estudios. Se le conoce por ser parte de la generación 2007, conformada por jóvenes dirigentes universitarios que empujaron la única derrota que Hugo Chávez tuvo durante su gestión como Presidente, al perder el referendo para reformar la Constitución de 1999, hace casi 12 años.

Quienes trabajaron junto a él en la campaña que lo llevó al Parlamento venezolano lo definen como un hombre de familia. Es sobreviviente de la tragedia de Vargas y según ese allegado que consultó Efecto Cocuyo, esto marcó a sus seres queridos, hasta el punto de unirlos más ante el deslave que ocurrió en diciembre de 1999.

«Su familia es muy unida, de esas que se ayudan en todo y para todo. Para la universidad, para comprar el primer carro, para mudarte. Sus hermanos muy muy unidos también, vivieron muchas cosas duras después de la tragedia Vargas que los obligó a trabajar juntos para reunificar a su familia», dijo.

Está casado con la periodista Fabiana Rosales, con quien tiene una hija: Miranda Eugenia que no llega a los dos años de edad. En entrevista con César Miguel Rondón, Guaidó dijo que soñaba con un país donde su hija pueda manejar bicicleta en libertad por las calles de Caracas. Con ella llegó al Palacio Federal Legislativo el 5 de enero para su juramentación como presidente de la AN, y pese a las críticas de la exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia, Blanca Rosa Marmol de León, para él es la forma de mostrar la importancia de su familia.

Su trabajo legislativo lo comenzó en el año 2010 cuando fue diputado suplente hasta el año 2015, cuando Voluntad Popular lo propuso al cargo principal. Aunque salió como el resto de los parlamentarios opositores con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Guaidó se ganó la nominación después de ser uno de los fundadores, en el año 2009, del partido de López.

Dentro de VP fue director nacional de organización, entre los años 2012 y 2017, y después de que el oficialismo ordenara la detención de Freddy Guevara por las protestas antigubernamentales de 2017, y este se hospedara en la embajada chilena, Guaidó fue nombrado coordinador nacional encargado de la organización política.

Samuel Olarte, quien estuvo junto a Guaidó en la coordinación de organización de los naranjas, también tiene buenas referencias del legislador.  «Dentro de VP siempre ha sido un factor de concertación y siempre ha estado dado a incluir para llegar a acuerdos, sus posiciones aunque firmes, trata de avanzar por medio de la razón».

En la AN comenzó en la vicepresidencia de la comisión de Política Interior en el año 2016 y fue junto a su partido uno de los principales impulsores de la Ley de Amnistía que el Parlamento aprobó a inicios de la gestión, pero que anuló el Tribunal Supremo de Justicia. En 2017 presidió la comisión de Contraloría y desde allí comenzó investigaciones por la corrupción en Pdvsa y por el caso de la constructora brasileña Odebrecht.

Guaidó no es un hábil orador; por el contrario, es parco al hablar y necesita remarcar las frases para hilar sus ideas. La exconcejal y exintegrante de VP por Lechería, María Alejandra Malaver, pidió en una cadena de whatsapp confianza en el parlamentario.

Esto a pesar de dirigir contra él duras palabras. La dirigente se expresó así:

«Conozco a Guaidó y no confío en él, pues en su actuación política, desde mi óptica, siempre ha actuado para su beneficio; sin embargo el cargo que tiene lo obliga a hacerlo bien y a reivindicarse en favor de lo que siempre ha predicado y nunca practicado, de su actuación como Presidente de la AN depende su futuro político y el del país, de ser un total desconocido en la política y detestable para muchos que lo conocemos de cerca en política, puede pasar a ser grande al convertirse en el actor principal de la liberación de Venezuela», dijo Malaver, para darle el beneficio de la duda.

El colaborador en la campaña lo define como un venezolano promedio: Baila salsa, juega domino y es fanático de los Tiburones de La Guaira. Es de esas personas que compraban los abonados para ir a todos los partidos, señaló. Quizá por esto los periodistas de la fuente parlamentaria siempre señalan que antes de asumir la presidencia de la AN, sus declaraciones siempre hacía alusión a temas o referencias beisbolísticas e incluso de partidas de dominó.

El legislador, tras la juramentación del gobernante Nicolás Maduro el pasado jueves 10 de enero ante el Tribunal Supremo de Justicia para un segundo periodo constitucional, ratificó que la Presidencia de la República está siendo usurpada, por lo que pidió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a desconocerlo y apegarse a la Constitución.

Un día después, en el cabildo abierto que convocó en Caracas, anunció que se acogía a los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución para restaurar el orden constitucional en el país, pero volvió a apelar al apoyo de los militares y la ciudadanía para incluso asumir las atribuciones de la Presidencia de la República.

Sin embargo, ese mismo día cometió un primer desacierto. El equipo de prensa de la directiva del Parlamento envíó a los medios y publicó en la página oficial de la AN, un comunicado en el que se decía que el Presidente del legislativo asumía desde ese día las funciones de jefe interino de Estado, hasta la convocatoria de elecciones en 30 dias, tal como señala el artículo 233 de la Constitución. Horas más tarde y tras un gran revuelo internacional, fue editado el portal y enviada una nueva nota de prensa en la que cambiaron a verbo indeterminado la palabra «asume».

Para el gobernante Nicolás Maduro y los diferentes voceros del chavismo, Guaidó es un «muchacho» e incluso lo tachan de un desconocido, «a quién nadie conoce en la calle». Diosdado Cabello se mofa de él y el ocupante de Miraflores lo acusó de andar haciendo locuras y «un show mediático», para descalificar las decisiones que lo llevarían a asumir la transición en Venezuela, luego de que el Parlamento apruebe una Ley de Transición en la que la junta directiva, presidida por Guaidó, pudiera asumir las funciones de mandato transicional con el objeto de desalojar a Nicolás Maduro del poder e instaurar un nuevo Gobierno.

Guaidó es masón, una fraternidad, en la que según Olarte, «se busca el mejoramiento del ser interior y de la sociedad donde éste habita. Ahí cultivamos al hombre y sus valores más intrínsecos, de esos principios libertarios se entiende su vocación por la Orden Masónica».

El reto inmediato de Guaidó es recuperar la confianza o respaldo en la los cabecillas más notorios de la oposición, que se perdió después de las protestas contra Maduro en 2017 y que dejaron más de 140 muertes, reunificar a los partidos políticos y fuerzas que adversan al chavismo, y pese a que cuenta con el apoyo de países de la comunidad internacional, deberá aglutinar incluso a la Fuerza Armada, que juró el jueves obediencia y lealtad a Maduro en un acto dentro de Fuerte Tiuna.

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Foto: EFE/Miguel Gutiérrez