Intolerancia a la crítica, subordinación merman al Gran Polo Patriótico

POLÍTICA · 20 SEPTIEMBRE, 2020 11:41

Intolerancia a la crítica, subordinación y exclusivo uso electoral merman al Gran Polo Patriótico

Texto por Deisy Martínez │@deicamar

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De la gran alianza que acompañó a Hugo Chávez en sus triunfos en elecciones bajo la denominación del Gran Polo Patriótico (GPP) y que llegó a agrupar hasta 24 organizaciones, hoy solo quedan ocho partidos y el Psuv como tolda mayoritaria. Antiguos miembros hablan de la poca disposición a escuchar críticas, una idea equivocada de subordinación  y que solo se usara con fines electorales, como las principales causas del deterioro de coalición chavista.

“El Partido Comunista de Venezuela (PCV) siempre promovió dentro del Gran Polo Patriótico que esa alianza meramente electoral trascendiera a un gran frente unitario que contribuyera al éxito de las políticas públicas a favor del pueblo. Pero un rasgo dominante desde la época de Chávez entre los dirigentes del Psuv ha sido creer que como tiene el gobierno y tienen el poder no necesitan a más nadie y no tienen porqué soportar críticas”, expresó el dirigente del PCV, Pedro Eusse a Efecto Cocuyo.

Imposición de ideas

Acusa a los actuales líderes psuvistas de no estar comprometidos con la transformación de la realidad actual por el bienestar de la población, de los trabajadores, de los pensionados, por lo que la administración de Nicolás Maduro no luce dispuesta a rectificar sus políticas.

El tipo de unidad que ellos quieren es de subordinación y eso no sirve. Alguien pudiera pensar que nuestras críticas son nuevas  pero en el 14 Congreso del PCV en 2011, llamamos a la reconstrucción del proceso bolivariano, producto de las serias debilidades detectadas y que ya para entonces dominaban el proceso revolucionario”, aseguró Eusse.

Cansados de no ser escuchados, el PCV, junto al ala de Patria Para Todos (PPT) que controla Rafael Uzcátegui, un sector de Tupamaro, Izquierda Unida, Corriente Marxista, Lucha de Clases, Partido Revolucionario del Trabajo, MBR-200, Red Autónoma de Comuneros, Compromiso País (Compa) y Somos Lina (producto de una división de UPV, partido fundado por Lina Ron), montaron tienda aparte del GPP y conformaron la Alternativa Popular Revolucionaria (APR).

El objetivo, señala es cohesionar a las fuerzas de izquierda y “dignificar la lucha revolucionaria”.

La APR también derivó en una nueva alianza electoral de izquierda fuera del GPP. La plataforma postuló abanderados por su cuenta a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

Viejas rencillas

El excoordinador nacional de Clase Media Socialista y antiguo movimiento integrante del GPP, Carlos Hurtado, apunta que las rencillas en el seno de la coalición no son nuevas, solo que esta vez algunos factores de izquierda sienten que es el momento de independizarse electoralmente del chavismo y ganar sus propios espacios.

“Este tipo de diferencias y problemas con partidos aliados a la revolución, llámese PPT, PCV, UPV, IPC, entre otros, siempre se han presentado, ese tipo de circunstancias que ellos exponen ahora siempre las ha habido sobre todo cuando hay elecciones, solo que se discutían a puerta cerrada y estaba Chávez que llamaba a las reuniones,  los regañaba, les recordaba a esos partidos que no tenían ni el 1%, que el Polo Patriótico no podía mostrar debilidad y ellos cedían porque hablaba el líder”, recuerda el dirigente desmarcado del madurismo desde 2014.

La gran alianza electoral

En 1998, Chávez acudió por primera vez a unas elecciones presidenciales con un Polo Patriótico (PP) conformado por nueve organizaciones, encabezado por su partido, el Movimiento Quinta República (MVR) e integrado además por el Movimiento al Socialismo (MAS), PPT, PCV, Independientes por la Comunidad Nacional (IPCN), Gente Emergente, Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Solidaridad Independiente (SI) y Acción Agropecuaria (AA).

En la legitimación del cargo, luego de un proceso constituyente, el expresidente fallecido en 2013, se presentó a las elecciones generales del año 2000 con un PP al que se le restaron dos organizaciones, IPCN y AA.

En 2006, la coalición llegó a su máxima expresión con 24 partidos integrantes. En ese entonces se sumaron Podemos (producto de la división del MAS que se deslindó de Chávez), Movimiento Independiente Ganamos Todos (MiGato), Unidad Popular Venezolana (UPV), Clase Media Revolucionaria, Liga Socialista y el Movimiento por la Democracia Directa (MDI).

También, Partido Unión Movimiento Cívico Militante, Grupo Nacional Socialista de Liberación Pro-Venezuela, Unidad Patriótica Comunitaria,  Organizados para Gobernar (OPG), Fuerza de Acciones Coordinadas de Bases por la Alianza, volvió IPCN, Organización Nacionalista Democracia Activa, Movimiento Nacional Independiente, Poder Laboral, Corrientes Revolucionarias Venezolanas y Redes (de Juan Barreto).

Para las presidenciales de 2012, con las que Chávez  gana su tercer mandato, el número de organizaciones aliadas bajó a 11, lideradas por el Psuv, nacido en 2007. El PP pasó a denominarse Gran Polo Patriótico Simón Bolívar. Fallecido el líder y postulado  Maduro como candidato  presidencial en 2013, el número de partidos subió a 14, pero bajó de nuevo a 11 para las parlamentarias de 2015 en las que ganó la oposición.

De más a menos

El 3 de septiembre, el GPP reducido a nueve partidos, representado por el primer vicepresidente del Psuv, Diosdado Cabello, inscribió 517 candidaturas a las parlamentarias del 6 de diciembre de este año. Al Psuv lo acompañan esta vez el MEP, UPV, ORA, Podemos, Alianza Para el Cambio, Somos Venezuela (creado para las presidenciales de 2018), más un ala del PPT y Tupamaro con directivas impuestas por sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

“Esta situación de descontento entre los aliados no es entendible para el gobierno de Maduro y no puede aceptarlo, que siendo aliados vayan a criticar las políticas que se vayan a desarrollar en el presente y el futuro. Entonces le da la orden al TSJ: sácame a los que me están estorbando para yo tener mi alianza perfecta”, agrega Hurtado.

Control judicial

Pero no solo el PPT y Tupamaro fueron objeto de medidas judiciales, el resto de los integrantes del actual GPP también, por lo que la coalición se compone prácticamente de organizaciones intervenidas con autoridades impuestas  o bajo el mando de una dudosa dirigencia, todas leales al gobierno de Maduro.

En 2015 el TSJ intervino a la directiva del MEP, removió a Wilmer Nolasco y nombró como presidente a Gilberto Jiménez Prieto.  En 2019 se acusa a Henry Hernández, actual presidente de UPV, de usurpar la presidencia de ese partido desde 2017. Dirigentes consignaron reclamos ante el CNE y el TSJ sin obtener respuesta.

Podemos fue intervenido en 2012, proceso en el que resultó desplazado el exgobernador de Sucre, Ramón Martínez como  presidente para imponer a Didalco Bolívar. Ese mismo año, el PPT había sido objeto de una primera medida con la que resultó favorecido Rafael Uzcátegui (hoy removido) como máxima autoridad.

“Es mentira que los partidos del GPP pensamos igual pero debemos tener conciencia unitaria, esa fue la orden de Chávez. La derecha está muy mal y eso es problema de ellos, pero las fuerzas revolucionarias debemos tener unidad monolítica”, pidió Cabello.

Regreso condicionado

La salida del PCV, una parte del PPT y Tupamaro se considera una baja importante por tratarse de aliados históricos con representación en el Parlamento nacional. Redes, el partido del exalcalde de Juan Barreto también  se apartó de la coalición chavista luego de resultar anulado por el Poder Electoral en 2017. Dicha tolda estableció una alianza con el partido Soluciones para Venezuela, de Claudio Fermín, para competir en las parlamentarias de diciembre.

Barreto acusó recientemente a Miraflores de querer intimidar a la “izquierda descontenta” con decisiones administrativas y judiciales.

“Pretenden contener el descontento y que no tenga canales de expresión, que la izquierda democrática y popular se inhiba, se frustre, se desmovilice y no participe, pero no lo van a lograr, debemos encontrarnos y unirnos”, insta.

Pero Eusse afirma que no se trata de una ruptura definitiva con el gobierno chavista, los partidos de la APR, o al menos el PCV, está dispuesto a regresar a la alianza si se cumplen una serie de condiciones, entre ellas el cese de las medidas judiciales no solo contra partidos de izquierda sino de cualquier tendencia.

“Repudiamos lo que se está  haciendo a través del TSJ, no contribuye en nada a la posibilidad de reunificación de las fuerzas revolucionarias, esa no es una invitación a la unidad sino que por el contrario expresa una actitud sectaria y divisionista”, cuestiona.