El regreso de Machado o la prueba de fuego para el plan de EEUU y las negociaciones: analistas
Piero Trepiccione no ve el retorno divorciado del plan de tres fases de EEUU. Tony Frangie Mawad espera presión hacia mesa de diálogo pero tambien coordinación

Con un “ya estoy aquí con ustedes”, la líder opositora María Corina Machado anunció su regreso a Venezuela. La información se dio a conocer cuando se presume ya llevaba más de un día en suelo nacional, no antes, por lo tanto no hubo recibimiento en Maiquetía ni en cualquier otro punto.
La Premio Nobel de la Paz 2025 reapareció públicamente en el santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, y de allí emprendió una caravana hasta Caracas. Su retorno, destacan analistas políticos, no solo movió masas, lo cual apenas es el inicio, sino que viene a dinamizar todo el ambiente político del país: desde las negociaciones hasta la rearticulación ciudadana como mecanismo de presión y maquinaria electoral.
¿Por qué se permite el regreso de Machado en estos momentos? ¿Cuál será su incidencia en el proceso de diálogo que inició el 6 de agosto? son algunas de las preguntas disparadas.
Los politólogos Piero Trepiccione y Tony Frangie Mawad, consultados por Efecto Cocuyo, indican que los movimientos de la máxima dirigente de Vente Venezuela en los próximos días y semanas darán más señales sobre sus objetivos.
De momento, no se perfila un enfrentamiento o ruptura con el plan de Estados Unidos para Venezuela, pero sí la intención de presionar cambios más rápidos a través de las negociaciones, con apoyo de la organización ciudadana.
“Hubo coordinación”
Ante la falta de información oficial sobre la ruta seguida por Machado para entrar a Venezuela, y qué actores en específico entraron en juego para que el retorno no tuviera obstáculos y se preservara su seguridad, llueven las especulaciones.
No pocos dan por descontado que hubo acuerdo entre Washington, el interinato y la líder opositora para facilitar el retorno. El presidente de EEUU, Donald Trump, se hizo el desentendido, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, lo atribuyó directamente a las negociaciones. El interinato y la alta vocería del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) guardaron silencio, al menos en las primeras horas.
“Este regreso se produce bajo la concepción de la negociación y el plan de tres fases (de EEUU para Venezuela), para poder lograr que en Venezuela se retorne al pluralismo, la posibilidad de los actores de hacer política, en un acuerdo respetado por las partes, en función de los objetivos estratégicos de EEUU que es que Venezuela tenga un gobierno estable que impulse el potencial energético”, sostuvo Trepiccione.
A su juicio, la llegada de Machado, tras más de 10 meses en el exilio, es una “prueba de fuego” que medirá el alcance de los compromisos políticos adquiridos en lo que va de tutelaje de EEUU y la mesa de diálogo. Descarta que el regreso de la exdiputada haya tomado por sorpresa tanto a Washington como al interinato.
“Hoy en día es difícil hacer movimientos sorpresas de este tipo, con tanta tecnología disponible para monitorear los desplazamientos de alguien, especialmente de una figura tan vigilada como Machado. Sin duda hubo alguna especie de coordinación para facilitar su regreso. Igualmente recordemos que hay muchas variables y actores principales y secundarios, algunos siguen la línea, otros no y en lo adelante hay que estar atentos al comportamiento, especialmente del lado del chavismo” , advirtió Trepiccione.
De momento, Rubio quiso dejarlo claro: “Las condiciones que permiten el regreso de Machado son resultado directo de las conversaciones de reconciliación apoyadas por EEUU”. También hizo dos peticiones. Una, según las interpretaciones, dirigida a Machado: “Que todos los actores políticos apoyen las conversaciones” (mesa de diálogo). La otra al interinato: “EEUU espera que las libertades de todos los sectores de la política venezolana sigan siendo respetadas”.
“Estaba subiendo la presión internacional, del Congreso norteamericano, especialmente el ala de Florida, antes de las elecciones de medio término (3 de noviembre) para permitir la entrada en María Corina después de ya varios notables intentos que habían hecho quedar a la administración Trump como no interesada en permitir la entrada. Fue como una tormenta perfecta que permitió el regreso a Venezuela”, señaló Mawad.
¿Acelerador o válvula de escape?
En sintonía con Rubio, la presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, aseguró en sus redes sociales que el retorno de Machado es el “resultado directo del 3 de enero y de la fortaleza del diálogo”.
Esto después de que el tercer acuerdo de la mesa de diálogo apenas arrojara otro avance en la designación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y Figuera fuera “bombardeada” con críticas en las últimas semanas por la ambigüedad con la que se refiere al tema de las elecciones presidenciales y su reunión con Delcy Rodriíguez en Miraflores.
¿Viene Machado a presionar aún más a la mesa o se espera que ayude a canalizar el descontento popular mientras las negociaciones concretan mayores resultados? El cuarto ciclo de reuniones está previsto entre el 11 y el 15 de noviembre.
“Depende de los próximos pasos que dé Machado como el mayor referente político y motivacional de la opinión pública en este momento, de su capacidad de reordenar y atender los niveles de demanda de respuesta de la sociedad venezolana, de la capacidad de articulación. Allí se verá si puede acelerar procesos. También depende de la respuesta del gobierno encargado que pudieran generar retrasos o desvíos del foco de las negociaciones para ralentizar resultados”, advirtió Trepiccione.
Subrayó que EEUU necesita estabilidad institucional para que la cooperación petrolera no sufra interferencias y tampoco el plan de las tres fases. De allí que estima que exista un compromiso de las partes para que la mesa no sea pateada y se preserve la estabilidad del país. Pese a ello, no desestima riesgos por la entrada en el juego de actores, especialmente del chavismo por la presencia de Machado, que puedan generar incidentes no esperados.
Mawad considera el retorno de Machado como el evento político más importante luego de los eventos del 3 de enero, de allí que sí espera que la movilización generada por la líder opositora sirva para acelerar el proceso hacia una transición en Venezuela.
“Su entrada probablemente se traduzca en nuevas giras, nuevas campañas para reconstruir la red de activistas, de testigos electorales y de organizaciones de la oposición para reenergizar a la gente, recuperar el capital político y generar presión suficiente a nivel popular, tanto para EEUU como para el interinato, para poner una fecha de elecciones”, dijo.
La mesa de diálogo ha prometido un nuevo TSJ para diciembre y este cuarto ciclo de reuniones promete ahondar en el tema de las inhabilitaciones políticas, que involucra a Machado y en la restitución de los partidos políticos intervenidos judicialmente. Sobre el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) no se adelanta nada.
¿Habrá coordinación con la mesa?
Los politólogos también esperarían que Machado ayude a unificar a los factores políticos de oposición y que se supere la fragmentación exhibida tras el denunciado fraude electoral de 2024, los comicios parlamentarios, regionales y locales de 2025 y la instalación de la mesa de diálogo. Machado ha asegurado que fue excluida de “manera deliberada” de las negociaciones mientras que Figuera, Rubio y hasta el mismo Diosdado Cabello, lo niegan.
“Será la clave de la madurez política, acercar posiciones, armar una plataforma que integre voluntades. Vemos disposición con declaraciones como la de Figuera, Henrique Capriles; otras posiciones directas, otras más latentes, pero de reconocimiento al liderazgo. La movilización de la gente alrededor de Machado este domingo fue algo extraordinario y ahora deben concentrarse en consolidar un movimiento de carácter orgánico en estados y municipios para rearticular, reconectar. Amenazas habrá muchas, pero es importante superar la fragmentación”, enfatizó Trepiccione.
En tono jocoso, Capriles advirtió que tanto a los Rodriguez como a Cabello se les acabó la “manguangua” con el regreso de Machado, el cual aplaudió. Otros dirigentes de Unión y Cambio, como José Guerra, hicieron lo propio.
Machado y algunos congresistas norteamericanos también han señalado la disposición del liderazgo a reunirse con la gobernante encargada y encabezar negociaciones directas, si es necesario. A una pregunta de periodistas en la Casa Blanca, Trump calificó como “interesante” la posibilidad de que ambas se midan en elecciones, las cuales, según sondeos, ganaría Machado con mucha ventaja.
“Es temprano para estimar cuál puede ser el efecto de Machado en la mesa de diálogo en el terreno. Ella ha dicho que si esta mesa da resultados, ella va a apoyar el proceso y creo que va a mantener esa posición. Habrá que ver qué acercamientos y qué coordinación empieza a haber entre María Corina y la mesa o si se mantiene la separación y surgen tensiones. Creo que existe mucha posibilidad de cooperación y de ver resultados que beneficien a Machado, incluyendo el levantamiento de su inhabilitación”, es la apuesta de Mawad.
