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Venezuela se mantiene en la categoría de país «no libre» en Internet, según Freedom House

Esta puntuación ubica a Venezuela en el penúltimo lugar en cuanto a restricción digital en América Latina

Portales bloqueados

Venezuela ratificó su condición de nación con restricciones severas en el entorno digital, según la publicación del informe anual Freedom on the Net 2026 de la organización internacional Freedom House. Con una calificación global de 26 puntos sobre 100, el país se mantiene firmemente dentro de la categoría de estados «no libres» en materia de libertad en Internet.

Esta puntuación ubica a Venezuela en el penúltimo lugar en cuanto a restricción digital en América Latina, superando únicamente a Cuba (19 puntos), en una región donde naciones como Costa Rica (86), Argentina (70) o Brasil (66) reflejan estándares significativamente más altos de apertura digital.

Los tres pilares de la censura digital

La metodología de Freedom House evalúa el desempeño de las naciones a través de tres categorías principales: obstáculos al acceso a Internet, límites al contenido y violaciones de los derechos de los usuarios. En todas ellas, el informe constata patrones estructurales de control estatal:

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Límites y control de contenidos: El estudio enfatiza la persistencia de bloqueos prolongados contra medios de comunicación independientes y portales de noticias, así como la manipulación de la información en plataformas digitales. Estas prácticas han obligado a gran parte de la ciudadanía y a los trabajadores de la prensa a ejercer una sostenida autocensura por temor a represalias.

Vigilancia masiva y privacidad: El documento advierte sobre el fortalecimiento y la expansión de los mecanismos estatales de vigilancia digital. Esto incluye la utilización de herramientas de recolección de datos, la supervisión continua de plataformas y aplicaciones de mensajería, e incluso revisiones físicas arbitrarias de dispositivos móviles a ciudadanos.

Violación de derechos de los usuarios: La falta de independencia judicial y el marco legal vigente facilitan la criminalización de la actividad en línea. Publicar información crítica o disentir en redes sociales continúa exponiendo a periodistas, activistas y ciudadanos comunes a ser penalizados, limitando drásticamente el derecho a la protesta y a la organización pacífica en el terreno digital.

Un panorama regional desfavorable

El informe de Freedom House subraya que el deterioro de la libertad en Internet en Venezuela no es un fenómeno aislado, sino parte de un retroceso generalizado en entornos marcados por la erosión democrática. Pese a leves variaciones técnicas —como la ausencia reportada de interrupciones generalizadas de conectividad a gran escala durante este periodo evaluado—, el ecosistema digital venezolano sigue operando bajo un esquema férreo de censura institucionalizada que vulnera de forma sistemática los derechos fundamentales a la información y la libertad de expresión.