¿El interinato dejó solos a Maduro y a Flores en EEUU?
El abogado Mariano de Alba señala que Venezuela paga la defensa del exgobernante y la diputada, pero el interinato se perjudica a sí mismo si pide inmunidad para Maduro

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció nuevos cargos contra el exgobernante Nicolás Maduro y su esposa y diputada Cilia Flores: supuesta conspiración para cometer tortura. Las nuevas acusaciones se relacionan con las denuncias de ex presos políticos estadounidenses sobre las condiciones en las que estuvieron detenidos en Venezuela y que incluyen haber sido víctimas de torturas y tratos crueles e inhumanos.
Tales cargos se suman a los ya impuestos hace nueve meses, en la primera audiencia de la pareja en Nueva York, tras ser detenidos y extraídos de Venezuela por fuerzas militares estadounidenses, el 3 de enero. Aún está por verse si Maduro y Flores enfrentarán un juicio por los delitos de narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de cocaína hacia EEUU y tráfico de armas. Según expertos, si no llegan antes a un acuerdo, todo parece indicar que sí se llegará a ese proceso judicial y con altas probabilidades de ser encontrados culpables.
El reciente viaje de la gobernante encargada Delcy Rodríguez a EEUU para reunirse con el presidente Donald Trump e intervenir en la 81 Asamblea General de Naciones Unidas (ONU)- en la que no menciono a Maduro y a Flores- y las nuevas acusaciones mantienen en el aire las interrogantes sobre si el interinato, avalado por Washington, está haciendo algo para lograr la liberación de la pareja, aparte de someterse a las decisiones de la Casa Blanca.
Gobierno paga defensa y envía a Godoy
“En primer lugar, hay que recordar que el gobierno venezolano está pagando la defensa de ambos a pesar del régimen de sanciones, por lo que el gobierno estadounidense estuvo de acuerdo con que el Estado venezolano financiara la defensa, muy probablemente en una concesión al gobierno de Delcy Rodríguez”, señaló el abogado experto en Derecho Internacional y Diplomacia, Mariano de Alba, en declaraciones a Efecto Cocuyo.
Para de Alba no es casualidad además que la exembajadora de los gobiernos de Hugo Chávez y Maduro, Coromoto Godoy haya sido designada en marzo de este año por el interinato como embajadora de Venezuela en la ONU. Destacó que Godoy es una persona “muy cercana” al exgobernante apresado, por lo que a su juicio, es muy probable que coordine muchos asuntos relacionados al juicio y mantenga comunicación con Maduro desde Nueva York.
Recordó igualmente que según documentos del juicio, el gobierno venezolano también estaría dispuesto a pagar el costo de un eventual arresto domiciliario de Flores, el cual fue negado en audiencia este 8 de octubre por “riesgo extremo de fuga”. El juez argumentó precisamente los recursos de los cuales dispone la diputada y que podrían ser empleados para escapar de las autoridades. Está pendiente una apelación.
“Creo que es pronto para hablar de gestiones para una liberación. Posiblemente entre Caracas y Washington se haya conversado, por ahora, es sobre las condiciones de detención. Eso no elimina la posibilidad de que eventualmente, y conforme vaya avanzando la relación entre el gobierno de Rodríguez y el de EEUU, sí se plantee, siempre de manera muy secreta, la posibilidad de llegar a un acuerdo para la liberación o al menos la rebaja de eventuales penas”, dijo de Alba.
El abogado no descarta que deba haber presión interna dentro del chavismo que reclama el “rescate” de Maduro y Flores. Tampoco que la política interfiera como ocurrió con el caso de Alex Saab, durante el gobierno de Joe Biden, pero insistió en que es muy pronto y dependerá del desarrollo del actual proceso político, que de acuerdo con el Departamento de Estado, debería culminar en el retorno de la democracia a Venezuela.
No procede inmunidad
El 2 de octubre, cuatro fiscales del Departamento de Justicia se opusieron a las mociones de desestimación por inmunidad en el primer caso contra Maduro y Flores, por lo que se pidió al juez Alvin Hellerstein desestimar los argumentos de la defensa. El Departamento de Estado reforzó con una declaración oficial que EEUU no reconoce a Maduro como presidente ni a Flores como primera dama desde 2019, cuando apoyó el gobierno interino de Juan Guaido, luego de las “fraudulentas elecciones” de 2018 en las que Maduro fue reelecto.
“La Fiscalía sostiene que los acusados incurrieron en conductas dirigidas a eludir, en lugar de hacer cumplir, la legislación aplicable, incluido el derecho interno venezolano, cuando participaron en los delitos de tráfico de cocaína, narcoterrorismo y armas alegados en la acusación, razón por la cual tampoco pueden invocar inmunidad basada en actos oficiales”, señaló el abogado que ha seguido de cerca las audiencias de Maduro y Flores, Nizar El Fakih, en la red X.
El 6 de octubre trascendió que según un documento judicial, el 14 de mayo la Embajada de Venezuela presentó una nota diplomática en la que transmitió una solicitud formal del interinato para que EEUU concediera a Rodríguez inmunidad como jefa de Estado en el caso civil “Kenemore vs. Maduro”, abierto en Florida (juez ordenó a Maduro y a otros acusados pagar $314 millones por daños y perjuicios a tres ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos arbitrariamente y torturados en Venezuela) en el que figuran como demandados tanto Rodríguez como Maduro.
De acuerdo con información publicada por la agencia EFE, después, el 20 de julio, EEUU comunicó al tribunal de Florida que Rodríguez era la jefa de Estado de Venezuela y que, por ello, gozaba de inmunidad frente a esa demanda. La Fiscalía añadió que Venezuela tampoco solicitó inmunidad para Maduro en ese caso, al igual que sucede con el proceso judicial en curso antes del juicio.
“Los abogados de Maduro ya han reclamado dos tipos de inmunidad. Inmunidad personal, argumentando que era jefe de Estado e inmunidad funcional, argumentando que cualquier acto que realizó fue un acto oficial en ejercicio del gobierno. Es sumamente improbable que esas inmunidades sean reconocidas en EEUU, primero porque el narcotráfico nunca es un acto oficial y menos ahora con la acusación de tortura, porque justamente es uno de los crímenes donde la inmunidad funcional no aplica”, explico de Alba.
El abogado sostiene que así el interinato hubiera pedido inmunidad para Maduro y Flores, la solicitud no iba a afectar la posición estadounidense de no reconocimiento a Maduro como Jefe de Estado desde 2019. Advirtió que los tribunales son respetuosos de la posición del Ejecutivo.
“Rodríguez solicitó su propia inmunidad visto que luego del 3 de enero ella ejerce la presidencia y si hubiese dicho que Maduro sigue siendo presidente, hubiese negado el reconocimiento que le dio EEUU y su propia inmunidad, e igual eso no hubiese cambiado la situación de Maduro. Para Flores el argumento de inmunidad es aún más débil o inexistente porque ella no era jefa de Estado y fuera de visitas oficiales en el extranjero, no hay una regla internacional que prevea la inmunidad para los cónyuges de los jefes de Estado”, agregó.
¿Qué se espera para Maduro y Flores?
Para de Alba y otros expertos es muy probable que Maduro y Flores vayan a juicio y sean encontrados culpables de los cargos que se les atribuyen, especialmente los relacionados con torturas. Sin embargo, admitió que todo depende de lo que suceda políticamente en Venezuela, las preferencias de gobierno estadounidenses luego de que finalice el segundo periodo de Trump y cómo resulte la transición.
“Podríamos llegar a una situación donde surgen negociaciones sobre la posible pena para rebajar o incluso un indulto tras la condena como parte de un gran acuerdo de transición en Venezuela. Pero por ahora no está nada claro ni luce muy probable. Simplemente no es imposible”, advirtió el abogado.
Como improbable aunque tampoco imposible, califica la posibilidad de que con Maduro y Flores se de una situación parecida a la de Alex Saab. Estima que frente a victimas estadounidenses de tortura, sube mucho el costo politico de un eventual acuerdo o indulto, aunque preciso que el caso de Flores es mas probable un acuerdo que con Maduro por la dificultad de obtener pruebas directas en su contra.
El director del FBI, Kash Patel, declaró que “el régimen de Maduro torturó a más de una docena de ciudadanos estadounidenses”, a través de métodos como el uso de drogas, descargas eléctricas y agresiones sexuales.
“Los cargos por narcotráfico parecían de entrada más difíciles de probar pero ahora con la acusación de tortura, creo que hay mayor probabilidad en que al menos sean declarados culpables por uno de los cargos. En cualquier caso, estamos hablando de penas máximas de entre 20 y 30 años”, indicó.
El 20 de diciembre de 2023, bajo la gestión de Biden, se produjo un canje entre EEUU y Venezuela en el que fue liberado Alex Saab, detenido en territorio estadounidense a la espera de juicio por lavado de dinero, a cambio de la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela y 20 presos políticos venezolanos. En julio de 2025, se produjo un nuevo intercambio de otros 10 norteamericanos y presos políticos venezolanos por 252 migrantes nacionales deportados por EEUU a El Salvador.
Tras la caída de Maduro, Saab fue entregado de nuevo a EEUU (16 de mayo de 2026). En septiembre se declaró culpable ante una Corte Federal de Miami por conspiración para lavado de dinero. Se comprometió a colaborar con información y devolver 195 millones de dólares.
Juicio más largo
“Los nuevos cargos transforman la naturaleza del juicio en contra de Maduro y Flores. Ahora pasa de ser un caso antinarcóticos a un juicio que también evaluará con detalle violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Creo que ese cambio va a fortalecer el caso para los fiscales estadounidenses y facilitar en cierto sentido el trabajo que tienen poder delante, el cual es probar las dos acusaciones que han presentado. La fiscalía necesitará testigos directos y especialmente que hayan sido parte del régimen, y esos testigos, como es el caso de Hugo Carvajal que ya está colaborando, también pueden tener sus propios problemas de credibilidad”, apuntó de Alba.
Una buena pregunta, acotó, es si EEUU buscará y apresará a los co-conspiradores 1,2 y 3 que aparecen en la acusación sobre torturas y que al parecer siguen formando parte del gobierno venezolano tras la salida de Maduro o si se les ofrecerá algún trato a cambio de que colaboren con la justicia norteamericana en contra del exgobernante y su esposa.
De acuerdo con El Fakih, durante la audiencia en la que se le nego la peticion de arresto domiciliario a Flores, este 8 de octubre, el juez del caso intentó realizar allí mismo la audiencia de presentación de cargos por el delito de tortura, para leerle sus derechos a Flores y preguntarle de una vez si se declaraba culpable o no culpable. La defensa le comunicó al tribunal que renunciaba a esa audiencia rápida porque necesitaban estudiar la acusación con calma.
De Alba apuntó que probablemente la nueva acusación vaya a extender el tiempo que dure el juicio y que los abogados de Maduro y Flores soliciten que se separen los cargos y se evalúen de forma independiente.
Mientras tanto, a Maduro a diferencia del expresidente Chavez no se le menciona en discursos oficiales. La campaña en redes sociales por la liberación se reduce a post en cuentas como la del diputado Nicolas Maduro Guerra (hijo de Maduro), de Con el Mazo Dando (programa de TV de Diosdado Cabello, aunque el ministro también ha dejado de nombrarlo y en el canal del Parlamento, ANTV.
