Fiscalía de EEUU amplía acusación contra Maduro y Flores por torturas y narcoterrorismo
Nuevamente, aparece en el expediente sus presuntos vínculos con el Cartel de los Soles y grupos guerrileros

Fiscales estadounidenses agregaron más cargos al expediente de Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los acusaron este jueves de conspiración para cometer torturas contra ciudadanos estadounidenses en Venezuela.
Los nuevos cargos contra la pareja se hicieron públicos el jueves y se suman a los cargos de narcotráfico y posesión de armas que ya se habían presentado contra ellos, los cuales han negado.
La fiscalía del Distrito Sur de Nueva York formalizó una segunda imputación contra Maduro y Flores, ampliando de forma categórica el expediente penal en su contra. De acuerdo con el documento judicial, la acusación sostiene que durante más de 25 años “ambos abusaron de sus cargos públicos para enriquecerse y mantenerse en el cúpula del poder mediante corrupción, narcotráfico y graves violaciones a los derechos humanos”.
Los fiscales reiteran que Maduro y Flores formaban parte del denominado “Cártel de los Soles”, utilizando al Ejército, a la judicatura y a las fuerzas de seguridad del Estado venezolano para traficar drogas bajo total protección institucional.

La nueva acusación sostiene además que la red operó en alianza directa con organizaciones criminales internacionales como las Farc, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas, el Cártel del Norte del Valle y el Tren de Aragua, empleando aeronaves militares y vehículos oficiales para el transporte de cocaína.
Asimismo, el expediente no se limita a un recuento histórico, sino que confirma que esta conspiración de narcoterrorismo, importación de drogas y delitos de armas continuó activa hasta 2025.
Junto con estas revelaciones, el documento señala a otros altos jerarcas del régimen bajo los seudónimos CC-1, CC-2 y CC-3, identificados como co-conspiradores clave vinculados a operaciones de narcotráfico, represión estatal e inteligencia dentro de organismos como la Dgcim.
En el plano de las violaciones a los derechos humanos, la fiscalía presentó cargos por conspiración para cometer tortura, detallando de forma extraordinaria prácticas crueles contra ciudadanos estadounidenses y detenidos en Venezuela, entre las que se incluyen descargas eléctricas en genitales, simulaciones de ahogamiento, palizas, privación de sueño y amenazas directas contra familiares.
Según el escrito fiscal, Maduro recibía reportes constantes sobre los interrogatorios e instruía de manera directa el trato hacia los prisioneros.

Estos nuevos señalamientos coinciden con la comparecencia este jueves de Cilia Flores ante el juez federal de distrito Alvin Hellerstein en Manhattan. Durante la audiencia, la defensa de Flores solicitó que se le otorgue la libertad bajo fianza mediante arresto domiciliario en un inmueble de Nueva York alegando complicaciones de salud, petición a la que el Departamento de Justicia se opone de forma rotunda al advertir un riesgo extremo de fuga y garantizar que Flores cuenta con atención médica adecuada en el centro de detención federal de Brooklyn.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, permanecen detenidos desde enero en un centro de detención en Brooklyn, adonde fueron trasladados después de que las fuerzas estadounidenses los capturaran en una redada al amanecer en su complejo en Caracas.
Organizaciones de derechos humanos en Venezuela y ex prisioneros han denunciado durante mucho tiempo lo que han descrito como “tortura sistemática” en las cárceles venezolanas.
Las nuevas acusaciones se refieren a la supuesta tortura de ciudadanos estadounidenses que estaban detenidos en Venezuela mientras Maduro estaba en el poder.
El juicio contra Maduro y Flores está previsto que comience en junio de 2027.