Control de EEUU, Fanb de “policía” interno: lecturas del simulacro militar en Caracas
Para Ricardo Sucre y el militar (r) Guillermo Beltrán Vielma, no fue un mensaje “agresivo” contra Venezuela sino demostración de presencia, defensa y control

El gobierno interino, a través del canciller Yvan Gil, anunció la autorización para el sobrevuelo controlado de aeronaves de Estados Unidos sobre Caracas como parte de un “simulacro de evacuación”. La embajada norteamericana habló de un “ejercicio de respuesta militar” ante cualquier contingencia.
Más allá de las versiones oficiales sobre los motivos de las maniobras militares, el hecho es que dos embarcaciones militares estadounidenses estuvieron en aguas venezolanas (buque de asalto anfibio USS Iwo Jima (LHD-7) y el crucero misilístico USS Lake Erie (CG-70) y dos aeronaves surcaron el cielo caraqueño para mostrar presencia, control y capacidad, el pasado sábado 23 de mayo.
Esto ante la mirada atónita de quienes se acercaron a Valle Arriba, donde se ubica la embajada de EEUU, para presenciar las maniobras o de quienes pudieron grabar el paso de las aeronaves desde sus casas o vías cercanas. A diferencia de la madrugada del 3 de enero, los marines no entraron por la fuerza, sino en plena cooperación con las autoridades venezolanas encargadas.
Para analistas militares, consultados por Efecto Cocuyo, no se trató de un “mensaje agresivo” de Washington contra Venezuela, sino de demostración de presencia, defensa y control de la seguridad en el hemisferio, en lo que el país pasó a ser pieza clave desde la extracción de Nicolás Maduro, en un contexto de tutelaje.
La soberanía nacional sólo ha quedado para el discurso.
¿Cómo queda la Fuerza Armada (Fanb)? Como espectadora y relegada a un papel de control interno.
No anticipa conflicto
“La embajada de EEUU habló de maniobra militar y forma parte del plan de operaciones del Comando Sur, el plan de seguridad nacional de EEUU en su zona de influencia, a través de un país que tutela. Aunque los soldados estadounidenses portaban armas no se hizo énfasis en el uso de armamento ni demostraciones de ese tipo, sino lo más cercano a una evacuación en caso de conflicto, con el uso de aeronaves. La situación de Venezuela lo permite”, señaló el politólogo Ricardo Sucre.
A su juicio, la Casa Blanca no tuvo la intención esta vez de “mostrar los dientes” al gobierno chavista como antes del 3 de enero hasta que concretó el ataque y detención de Maduro, sino avanzar en la cooperación, dado un nuevo nivel de relaciones entre EEUU y Venezuela. Tampoco lo relaciona con la anticipación de algún conflicto armado en territorio venezolano.
“Venezuela no es el estado 51, pero en la visión geopolítica del presidente Donald Trump sí lo es, por ser una pieza clave en la capacidad de respuesta en el hemisferio, a lo que suma el petróleo, el oro y los minerales de ambos países, para afianzar frente a Rusia y China. Que Marco Rubio (secretario de Estado) sea el que diga que Delcy Rodríguez va a la India es parte de eso. EEUU se prepara pero no porque vaya a pasar algo en Venezuela”, sostiene.
Sucre acotó que no hay antecedentes de maniobras militares de este tipo en Venezuela u otros países en “tiempos de paz”, solo en situaciones de guerra.
“Recordamos la evacuación de tropas en Vietnam, la invasión a Grenada. Son maniobras militares que se dan en tiempos de guerra, antes, durante y después”, dijo.
Según registro de Efecto Cocuyo, alrededor de 20 personas, entre civiles y personal militar armado, descendieron de las aeronaves que se posaron en el estacionamiento de la embajada norteamericana. Una de ellas fue el comandante del Comando Sur de los EEUU, el general Francis L. Donovan. Además de supervisar el simulacro, se indicó que el comandante se reuniría con autoridades del gobierno interino de Venezuela. La permanencia de las aeronaves “híbridas” se extendió al menos 50 minutos.
Mensaje de “presencia y capacidad”
“Creo que la intención principal de EEUU fue enviar un mensaje de presencia y capacidad, más que un mensaje agresivo. No fue una maniobra improvisada ni casual. El hecho de realizar un ejercicio visible en Caracas, con aeronaves militares estadounidenses y con presencia del jefe del Comando Sur, tiene un peso político y simbólico importante”, coincidió el teniente coronel de la Aviación venezolana (r), Guillermo Beltran Vielma.
Para el militar retirado, con el ejercicio militar, Washington deja claro que mantiene atención directa sobre Venezuela y el Caribe.
“El ejercicio fue presentado bajo un enfoque de evacuación y respuesta de emergencia, lo cual reduce la tensión política y evita mostrarlo como una acción ofensiva. Pero obviamente, toda operación militar también sirve para medir tiempos de reacción, coordinación y capacidad real en el terreno”, expresó el piloto.
Desde el punto de vista operativo, el militar retirado en el exilio destacó el uso de las aeronaves MV-22B Osprey y Bell Boeing V-22 Osprey, capaces de despegar como helicóptero y volar como avión, describió, lo que les da mucha movilidad y flexibilidad operacional.
“Los Osprey llaman mucho la atención porque son equipos muy asociados a operaciones rápidas y despliegues especiales.Y la presencia del jefe del Comando Sur le dio un nivel mucho más alto al ejercicio. Cuando un comandante o general de ese rango participa personalmente, ya no es solamente una práctica táctica; también hay un mensaje político y estratégico detrás”, agregó.
“El comandante del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, estuvo hoy en Caracas, Venezuela, en su segunda visita oficial al país”, destacó la embajada estadounidense en la red social X. La primera visita de Donovan al país fue el 18 de febrero.
Beltran Vielma, con 30 años de servicio dentro de la Fuerza Aérea Venezolana, indicó que como militar activo vivió intercambios y operaciones conjuntas y combinadas con fuerzas militares de Colombia, Brasil, países del Caribe e incluso EEUU, lo cual no era extraño dentro del ámbito militar profesional, pero nada como lo ocurrido este 23 de mayo. El objetivo de tales operaciones conjuntas, describió, fue crear doctrina común, coordinación, interoperabilidad y preparación ante distintos escenarios, previamente establecidos entre los países participantes.
“Hay que entender este ejercicio (del 23 de mayo) dentro de dos dimensiones distintas. Una es la dimensión operacional: oficialmente fue un simulacro de evacuación y respuesta de emergencia. La otra dimensión es la simbólica y estratégica, y allí es donde el momento histórico pesa muchísimo más, porque Venezuela viene atravesando un proceso complejo desde enero. Han ocurrido hechos políticos y militares que hace pocos años parecían imposibles”, subrayó.
¿Y la Fanb?
Tras la alocución del ministro de Relaciones Exteriores del gobierno encargado, Yván Gil , y el comunicado sobre el “simulacro” de EEUU, reinó el silencio en el interinato. Ni una palabra de la gobernante encargada, Delcy Rodriguez, ni de los ministros de Defensa e Interior y Justicia. Tampoco de altos voceros del chavismo como el presidente del Parlamento, Jorge Rodriguez.
El silencio dio espacio a una lluvia de críticas entre las filas del chavismo por permitir que EEUU “violara nuevamente” la soberanía nacional, al punto de que el ministro Gil borró el comunicado con la autorización de Miraflores de sus redes sociales. Más de uno también advirtió sobre la nueva humillación sufrida por la Fanb que no figuró por ninguna parte el sábado.
“En décadas de relaciones diplomáticas entre Venezuela y USA ningún gobierno tuvo la osadía de autorizar el vuelo de aviones militares sobre nuestro territorio, y menos desde la Cancillería. ¿Qué es lo siguiente, autorizar la instalación de una base militar gringa en Venezuela?”, escribió la exministra Mary Pili Hernández en su cuenta de X.
Hernández además preguntó a la Asamblea Nacional si autorizó el ejercicio militar de EEUU en Caracas, de acuerdo con el numeral 11 del artículo 187 de la Constitución que establece que es competencia del Poder Legislativo autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.
Más allá de la red X, el descontento chavista se limitó a la presencia de grupos con carteles en puntos como la Plaza Bolívar y Plaza Venezuela, donde se leían frases como “Yankee, go home”. Algunos justificaron que tocaba “aceptar” este tipo de medidas por parte de EEUU, mientras Maduro siguiera siendo un “rehén”.
“Bajo el tutelaje de EEUU la Fanb quedó como una fuerza para el orden interno, la estabilidad. Para lo externo, la defensa del hemisferio está EEUU que es el que ahora garantiza la seguridad. El trabajo del ministro Gustavo González López, visitando unidades militares, es hacia adentro. Este ejercicio no debió gustar entre los militares de carrera”, subrayó Sucre.
De acuerdo con el numeral 1 del artículo 6 de la Ley de la Fanb, es función de la institucion castrense “asegurar la soberanía plena y jurisdicción” de la República en todos los espacios territoriales. Beltran Vielma recalcó que bajo el interinato la soberanía sólo quedó en el discurso. La soberanía, enfatizó, depende de la fortaleza real de las instituciones, de la estabilidad del país y de la capacidad del Estado, elementos que no están en la Venezuela actual.
“Para mí y creo que para muchos venezolanos esto (el simulacro) produce una sensación extraña, porque durante años se habló de soberanía, antiimperialismo y defensa absoluta del espacio nacional, y ver aeronaves militares estadounidenses operando públicamente en Caracas rompe completamente con esa narrativa histórica. ¿Cómo pasamos de un discurso de confrontación total con EEUU a permitir ejercicios visibles de este tipo en Caracas? Por eso el impacto del ejercicio fue más simbólico y psicológico que militar”, acotó.
Mayor cooperación
Para los analistas consultados no sería sorpresivo que más ejercicios como los del 23 de mayo se vuelvan a dar. Sucre no descarta que la Fanb se incorpore a futuras maniobras como parte de la cooperación bajo el tutelaje. Lo que sí descarta, de momento, es la instalación de bases militares estadounidenses en el territorio.
Durante las maniobras militares, la embajada de EEUU ratificó que siguen “comprometidos” con el plan de las tres fases (estabilización, recuperación y transición) para Venezuela “libre, segura y próspera” y con la seguridad en todo el hemisferio occidental.
“Como militar venezolano, más que verlo como una demostración de fuerza, lo veo como un reflejo del momento histórico que vive el país. Y sinceramente creo que muchos venezolanos sienten algo parecido: una mezcla de impacto, reflexión y esperanza sobre lo que puede venir. EEUU tiene intereses estratégicos en Venezuela y en el Caribe, eso siempre ha existido y seguirá existiendo, pero también creo que Venezuela tiene un futuro enorme si logra estabilizarse, recuperar sus instituciones y reconstruir confianza”, reflexion el militar retirado.
