Disputa opositora en Miranda “aleja a la gente del voto” y exhibe debilidad de la MUD, señala analista

POLÍTICA · 6 NOVIEMBRE, 2021 16:34

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Ibis Leon | @ibisL

Foto por Mairet Chourio

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El enfrentamiento entre los dirigentes opositores Carlos Ocariz y David Uzcátegui por la gobernación del estado Miranda subió de tono con la publicación de dos videos en los que se acusan entre sí de promover intrigas, mentiras, derrochar dinero en medio de una emergencia humanitaria compleja y trabajar para el oficialismo.

Esta confrontación “aleja a la gente del voto” y exhibe la debilidad de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el partido más votado en la historia reciente del país, en opinión del politólogo Jesús González.

El profesor universitario advierte otra consecuencia -la más visible de todas- que es la dispersión del voto opositor y el riesgo de que esto se traduzca en una victoria para el chavismo que va con un candidato unitario, aspirante a la reelección: Héctor Rodríguez.

“No están viendo con claridad que van a perder si no se ponen de acuerdo. Se disparan entre ellos y lo que están haciendo es llevando a la muerte al electorado opositor”, expresa González.

El profesor explica por qué la disputa también revela la debilidad que atraviesa la MUD: “Durante 2015 no solo había una dirección clara sino una estrategia y unas reglas. La MUD se construyó sobre una alianza electoral con mecanismos de coordinación y de organización, hoy está muy debilitada por distintas fallas: la primera es que no existe una dirección nacional que coordine la campaña de manera general en una elección tan atomizada como la que tenemos; la segunda es que ese pacto que unió a la MUD, en 2015, ya no existe, no hay reglas claras compartidas por todos; la tercera es el deterioro del liderazgo y de la política nacional”.

“En Miranda lo que hay es la disputa entre una fuerza política emergente, que nace del propio seno de Primero Justicia, y una fuerza que se resiste a ser desplazada y que ya no tiene la hegemonía en el estado”, manifiesta.

Voto dividido

La oposición va divida en Miranda en dos principales planchas: MUD y Fuerza Vecinal. Esto quiere decir que el respaldo se diluye entre dos candidatos (sin contar a los aspirantes independientes ni de la oposición moderada), mientras que el oficialismo concentra su apoyo en Héctor Rodríguez, quien además tiene a su disposición los recursos del Estado.

Este escenario puede resultar aún más favorecedor para el chavismo si se registra un alto porcentaje de abstención el próximo 21 de noviembre.

El caso de Miranda se repite en el estado Táchira, otro estado cuya tendencia electoral histórica es más proclive a las fuerzas que adversan a Nicolás Maduro.

Articulación social

González explica que la victoria opositora en alcaldías y gobernaciones, en contextos autoritarios, significan la posibilidad de generar mecanismos de organización social para articular los cambios políticos que aspiran los ciudadanos.

“En los regímenes autoritarios el tema de la competencia es limitada, pero dentro de esa competencia limitada existe la posibilidad de generar mecanismos de organización social, hay que pensar cómo se vuelve a reorganizar el bloque mayoritario que no es ni chavista ni opositor, es independiente. Esto significa que hay que acercarse a esa nueva mayoría, escucharla y organizarla. Estas elecciones son una oportunidad para reconquistar espacios para transformar la voluntad de cambio y de organización que va a necesitar el país de cara a las presidenciales”, afirma.