Cierre de comunicación con islas caribeñas tensa más la relación de Venezuela con Unión Europea
Expertos consultados señalan que la medida puede generar un colapso migratorio porque Aruba y Curazao fungen de conexión para los venezolanos que entran y salen al país
El cierre de las comunicaciones aéreas y marítimas con Aruba, Curazao y Bonaire tensa más la relación de Venezuela con la Unión Europea (UE), en opinión de expertos consultados.
Las islas, que forman parte del Reino de los Países Bajos, dependen del intercambio comercial que se paralizó por orden del presidente Nicolás Maduro hasta nuevo aviso.
“Desde el punto de vista diplomático esta decisión genera un nuevo impasse con la Unión Europea porque estas islas, aunque tienen un margen de autonomía, forman parte de los Países Bajos. De hecho, Holanda tuvo un pronunciamiento en el que señala que esta acción lo que hace es perjudicar a la población de las islas. Pero también puede generar un colapso migratorio porque Aruba y Curazao se han convertido en puntos de conexión para los venezolanos que salen e ingresan al país”, explica el internacionalista y consultor Daniel Merchán.
Los Países Bajos es miembro de la Unión Europea que ha sido crítica con el Gobierno venezolano por las denuncias de violación de derechos humanos en las protestas antigubernamentales de 2017. En noviembre de ese año, la UE impuso un embargo de armas y un veto a la venta de equipos que pudieran ser utilizados para la “represión interna” de los venezolanos.
Merchán subraya que dentro del intercambio comercial con estas islas caribeñas el petróleo juega un papel importante. “Una refinería de Pdvsa funciona en Curazao y no se sabe qué pasará con eso en medio del cierre de comunicaciones”, apunta el experto.
El internacionalista Eloy Torres opina que el cierre aisla aún más a Venezuela del mundo. “Son medidas que se interpretan contra la Unión Europea y provocan que el país se sienta más desguarnecido por el aislamiento político”.
A su juicio, el contrabando de alimentos hacia estas islas que denuncia el presidente Maduro no se detendrá paralizando las comunicaciones. “Con esto lo que hacen es acrecentar el contrabando porque la economía no se puede manejar por capricho”, manifestó.
Merchán coincide con esta premisa: El contrabando no es algo nuevo y seguirá ocurriendo mientras el Gobierno no tome medidas económicas y mantenga una distorsión de precios tan grande respecto a los mercados internacionales. El cierre de la frontera con Colombia demostró que es una medida ineficiente, lamentablemente, la crisis económica es tan grande que el Gobierno (venezolano) busca reducir desesperadamente el escape que tiene la economía por esta vía (del contrabando)”, concluyó.
Las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire pidieron ayuda a los Países Bajos para afrontar la decisión del Gobierno venezolano y advirtieron el posible deterioro de relación comercial con Pdvsa.
Lea también:
Cierre de comunicaciones con Aruba, Curazao y Bonaire se mantiene
