Chavismo usa excarcelaciones para profundizar diferencias en la oposición, afirman politólogos   

Puerta Riera y Aveledo creen que incidencia de grupo de Capriles en Miraflores es muy “limitada”

En medio de una escalada por la presión del gobierno de Estados Unidos contra la administración de Nicolás Maduro se produjeron 13 excarcelaciones de presos políticos, que un sector encabezado por Henrique Capriles se atribuye, luego de negociaciones con Miraflores.

Entre quienes este domingo 24 de agosto salieron de prisión pero con medidas alternativas, están el exalcalde de Maracaibo, Rafael Ramírez Colina, de Primero Justicia (PJ), su exdirector de despacho, Pedro Guanipa – hermano del Tomás Guanipa y del dirigente de PJ, hoy preso político, Juan Pablo Guanipa- el exparlamentario, Americo De Grazia y la activista de la tolda aurinegra, Mayra Castro, afectada por problemas de salud.

A juicio de politólogos consultados por Efecto Cocuyo esta decisión, que involucra a poco más de una decena de presos políticos que recordaron, no obtienen libertad plena y cinco como Ramírez y Guanipa cumplirán casa por cárcel, parece más una estrategia para profundizar las divisiones en el seno de la oposición que el “fruto” de una negociación política. 

María Puerta Riera y Guillermo Tell Aveledo coinciden en que la capacidad de incidencia de Capriles y de otros diputados electos de la Asamblea Nacional (AN) sobre las medidas que pueda tomar el poder es “limitada” debido a la naturaleza de quienes ocupan Miraflores. 

“Las autoridades pueden haber aceptado estas excarcelaciones como lo han hecho en otros momentos por tres razones principales: Consideran que el riesgo de excarcelar a estos ciudadanos es menor y que no alteran la dinámica general del sistema. El número de liberaciones es pequeño y algunas son solo medidas de casa por cárcel; desde el propio poder ya se ha anunciado la posibilidad de una nueva ola represiva debido a la situación externa, lo que hace que estas liberaciones parezcan gestos menores; y en última instancia profundizan las diferencias entre los sectores de oposición, debilitando así a los adversarios del gobierno”, señaló Aveledo. 

Para Puerta Riera no están claros los términos en caso de que se tratara de una negociación y recordó que ha sido una estrategia, hasta ahora “exitosa” por parte del chavismo, el atizar las diferencias entre los adversarios, lo que profundiza a más de un año de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. También en momentos en que Maduro busca una alineación interna contra las medidas de EEUU, apoyadas por la líder opositora, María Corina Machado.  

Incidencia limitada 

“Más allá de la propaganda política o de las liberaciones en sí mismas, este tipo de eventos nos permite analizar el rol de ciertos actores dentro del sistema político. A algunos actores se les permite hacer intercesión y se les reconoce como sectores con los que se puede hablar, aunque su poder efectivo sea relativamente limitado. Esto es lo que algunos sectores plantean implícitamente como una diferencia frente a otros liderazgos, pero en realidad, esto parece revelar más la opinión que el sistema tiene sobre tales actores, que la capacidad de incidencia real que estos tengan”, señaló Aveledo. 

De allí, considera el politólogo, la lluvia de críticas que desató el anuncio de las excarcelaciones que pese a no ser rechazadas en sí mismas porque las detenciones han sido arbitrarias e injustas, arrojan dudas sobre el papel que cumple el exgobernador de Miranda y dirigentes como Stalin González, de Un Nuevo Tiempo (UNT), frente a Miraflores.   

A través de su cuenta en la red X, Capriles reiteró que hablarían con quien tuvieran que hablar para que no quede ni un solo preso político en Venezuela, acompañado de un video en el que se aprecia a Mayra Castro, quien duró poco más de un año encarcelada, cuando salía de la prisión. También fue divulgado un video en el que Tomás Guanipa abraza al exalcalde de Maracaibo y muestra a su hermano, Pedro Guanipa, reencontrándose con su familia. 

“Es necesario reconocer y señalar que esta es una incidencia limitada. El número de liberaciones sigue siendo relativamente bajo en comparación con la cantidad de personas encarceladas en los últimos meses por razones políticas. Además, esto no resuelve el problema estructural del sistema político venezolano ni la falta de garantías para la participación. Sigue habiendo una enorme distancia entre las garantías formalmente declaradas y la realidad de los procesos de detención, retención y tratos que los liberados, y los cientos de personas aún sometidas, han recibido. Muchas de las pocas liberaciones son parciales”, advirtió Aveledo. 

Además de Ramírez Colina recibieron casa por cárcel, Nabil Maalouf, Valentín Gutiérrez y David Barroso. Hasta el 18 de agosto, la ONG Foro Penal registró 815 presos por motivos políticos en Venezuela, entre ellos cuatro adolescentes. 

“Con respecto a los actores que inciden para la liberación de algunos presos políticos, su papel debe verse en perspectiva. El sistema mismo limita su capacidad de incidencia a la intercesión, y los resultados que se logran dicen más sobre los debates internos del propio círculo de poder —sobre quién puede o no ser liberado— que sobre las capacidades reales de estos actores”, añadió el politólogo. 

“Habla con unos para molestar a otros”

Tres días antes de las excarcelaciones, Capriles emitió un comunicado en el que rechazó «toda acción de fuerza contra Venezuela”, a propósito del despliegue militar de EEUU en el Mar Caribe para combatir el narcotráfico. Abogó por recurrir al diálogo y la negociación sin “interferencias extranjeras” para buscar una salida a la crisis venezolana. 

“Todo esfuerzo por incidir es loable, pero debemos admitir que esa influencia está limitada por las reglas no escritas del sistema, amén de presiones estructurales sobre los actores no oficialistas. Acatando estas opacas y cambiantes reglas, estos actores pueden mantener hilos de comunicación con ciertos sectores de poder, que son quienes, según sus propias dinámicas, autorizan o desautorizan estos procesos”, acotó el profesor universitario sobre la incidencia del grupo de Capriles. 

Puerta Riera puso como ejemplo de que la negociación en lo que a presos políticos se refiere se ha visto “torpedeada” por el fenómeno de la puerta giratoria, en el que unos son excarcelados y otros detenidos. Este lunes, 25 de agosto, Vente Venezuela denunció la detención por parte de funcionarios encapuchados y armados, de su coordinadora parroquial en el estado Bolívar, Lorenia Gutierrez.  

Entre las críticas formuladas contra Capriles y los también diputados electos Tomás Guanipa y Stalin González se contaron la que los señala de intentar sacar provecho político de las excarcelaciones y erigirse como la oposición capaz de negociar con Maduro en sustitución del liderazgo de Machado. Otra consistió en que se favoreció a encarcelados cercanos a ese grupo y no se tomó en cuenta a defensores de derechos humanos o dirigentes ligados a Machado como Juan Pablo Guanipa.

Sin mencionar nombres, la organización política Encuentro Ciudadano, de Delsa Solórzano, divulgó un comunicado en el que saluda las excarcelaciones pero rechaza la “instrumentalización política”, traducido en usar a los privados de libertad como “moneda de canje” o medio de propaganda para favorecer a un sector. La tolda recordó que aún faltan muchos presos políticos por los cuales abogar para su libertad. 

“Al gobierno le interesa hacer ver que habla con unos para molestar a los otros, para que proliferen las diferencias y los señalamientos de traición. El principal interés es promover la división profunda en el seno de la oposición y por ende la inercia, una oposición inútil, incapaz de articular una estrategia para lograr el cambio político”, alertó Puerta Riera. 

No dejó de destacar la división de PJ -que también apunta como un logro del chavismo- con el grupo que con Capriles participó en elecciones con Unión y Cambio e intenta negociar con el gobierno, mientras el partido que preside María Beatriz Martínez , mantiene el apoyo al liderazgo de Machado. El mismo Tomás Guanipa fue señalado de abogar por la liberación de un hermano (Pedro) mientras Juan Pablo, cercano a Machado, sigue detenido, versión que el diputado electo y su familia han rechazado con indignación.