Centros electorales desolados y playas llenas en Nueva Esparta este domingo #6D

POLÍTICA · 6 DICIEMBRE, 2020 21:43

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Mirian Nuñez


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Centros electorales desolados y playas llenas caracterizó la jornada electoral de este domingo 6 de diciembre en la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, en un proceso donde algunos candidatos consideraron que “la movilización fue extraordinaria” y donde servicios como la luz, por esta vez, no fallaron.

En Nueva Esparta, se instalaron este domingo 520 mesas en 241 centros electorales con la participación, según datos oficiales, de 1.560 testigos.

Un boletín de prensa del candidato principal de la lista del chavismo en la entidad, Dante Rivas, da cuenta que a las 7 de la mañana ya estaban todas las mesas instaladas, y que “el pueblo entero salió a votar por la paz y la democracia”.

Sin embargo, una consulta realizada por Efecto Cocuyo en varios municipios de la entidad confirmó, como pasó en el resto del país, la poca participación en estas elecciones parlamentarias y de las diversas motivaciones de los electores para movilizarse o no a asistir a sus centros de votación.

“No había nadie en centros”

Evelin Girardi, vecina del municipio Maneiro, no votó. Como en todos los eventos electorales salió a mirar el proceso y visitó entre cinco y seis escuelas “para que nadie le eche cuentos”.

Comentó que a las 12:00 del mediodía en la unidad educativa José Augusto D´León, de Los Robles, que siempre está full en elecciones, “no había nadie”.

Tampoco había gente en la unidad educativa José Gregorio Hernández, de la calle Igualdad ni en el Liceo Nueva Esparta (ambos del municipio Mariño). En su recorrido por esta jurisdicción visitó el sector de Achípano y Los Cocos y no se veía gente en la calle, “eso estaba vacío a primera hora de la tarde”, enfatizó.

“Bueno, ahora dicen que la votación es rápida, pero no vi nada, ni puntos rojos”, comentó.

En el municipio turístico Antolín del Campo, cuya alcaldía es manejada por el chavismo, la situación no fue distinta. Una vecina del sector que se reservó la identidad, votó en la unidad educativa Antolín del Campo en Paraguachí y comentó “eso estaba pelado, no había nadie. Imagínate que me tuve que devolver al carro a llevar la cartera porque no me la dejaron pasar, pero yo creo que era por el teléfono”, dijo.

Frank, quien es funcionario de un órgano de seguridad en del estado acudió a votar antes de presentarse a la Unidad Educativa Francisco Esteban Gómez, en el municipio Arismendi, donde le correspondía cumplir guardia desde las 9 am hasta las 3 de la tarde.

Comentó que “ellos (CNE) hicieron un reporte a las 12 del mediodía y a esa hora habían votado 656 personas en ese centro. En las elecciones pasadas habían votado unas 1000 personas a la misma hora, según datos de los funcionarios de mesas que se encontraban en el lugar”.

Reconoció que en este centro, uno de los más concurridos en la capital neoespartana, La Asunción, se cumplió con las medidas de bioseguridad.

“Todo muy organizadito, todo lo vi bien, yo pensé que con esto de la pandemia la gente iba a estar tu sabes, pero tenían mucha conciencia con su distanciamiento social y su tapaboca”.

Junto a Frank estaban en este centro de votación la gente de bioseguridad, los de VEN911, una enfermera del ministerio de Salud, la GNB (Vigilancia Costera), Protección Civil, los del CNE y los miembros de las 4 mesas de ese centro.

¿Las playas?… más llenas que los centros electorales

Nairobis Mata votó en la casa de cultura Manuel Plácido Maneiro en Pampatar y lo hizo de manera rápida y con medidas de bioseguridad.

“Donde yo voté no hubo puntos rojos, siempre había y los quitaron, pero me dijeron que en Pedro González, que es del circuito 1, sí había punto rojo”, refirió como novedad.

Mata comparó este proceso con anteriores. “Para otros procesos no vi una participación así como antes, para mi hay mucha gente que se abstuvo de votar”.

Lo que sí estuvo concurrida para esta contadora fue la playa.

“La playa estaba buenísima, estaba más llena que los centros electorales y eso que fuimos como a las 3 de la tarde”, dijo.

“Nosotros nos fuimos a Playa Guacuco y estaba full de carros, toldos, gente, como si fuera una temporada alta, la gente se relajó, imagino como estamos flexibilizados y hay gasolina todos dijeron salimos”, refirió.

Aliss Rivas, maestra en un colegio privado en el municipio Maneiro, también se fue a la playa El Concord, en el municipio Mariño. Le tocaba votar en Los Robles y ni se asomó, “porque siempre hacen trampa y no voy a perder mi tiempo”, afirmó.

“Me llevé a los sobrinos y esa playa estaba divina, había bastante gente, disfrutando su día de playa como si no hubiese elecciones”, comentó.

“El agua es más importante que las elecciones”

Un funcionario del Seniat, que prefirió resguardar su nombre, comentó que no  fue a votar y que la institución dejó a la disposición de cada trabajador el asistir o no a la cita electoral.

Al consultarle por qué no participó en el proceso respondió “porque esos son una cuerda de sinvergüenzas que hay ahí”.

“Yo no salí ni a ver cómo estaba todo porque estaba llegando el agua, había que lavar y limpiar la casa, había que aprovechar el agua. El agua llega cada 40 días y había que aprovecharla y casualmente llegó hoy, domingo 6 de diciembre”, sostuvo el vecino del municipio Arismendi.

“El agua es más importante que las elecciones”, puntualizó.

María Antonia Pérez de Leiva votó temprano en el Centro de Unearte (Arismendi) y calificó la experiencia como “rápida”, pues ya había participado en el simulacro.

A la señora Pérez de Leiva le hubiese gustado participar más del proceso, pero “hoy llegó el agua y me mantuvo en la casa, porque tuve que lavar”.

Foto: Cortesía