Venezuela alertó este lunes ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) de que 4.200 tropas «entrenadas» de EE.UU. están «listas y preparadas para invadir» su territorio, por lo que hizo un llamado a exigir el retiro inmediato de estos militares y de las ocho embarcaciones que, según Caracas, están desplegadas cerca de sus costas.
«Estados Unidos ha concentrado activos militares cerca de las costas venezolanas, estamos hablando de ocho embarcaciones militares que poseen, hasta donde sabemos (…), más de 1.200 misiles a bordo«, dijo el canciller Yván Gil durante su intervención en la reunión virtual de urgencia que convocó el domingo el Gobierno de Colombia, que tiene la Presidencia pro tempore de la Celac, ante el despliegue estadounidense.
El ministro, que agradeció al Ejecutivo de Gustavo Petro por la convocatoria, denunció también «la presencia en el Caribe de un submarino nuclear» que, consideró, «viola no solo la zona de paz» declarada en 2014 «sino que también estaría violando» el Tratado de Tlatelolco de 1967, que declaró a América Latina y el Caribe como zonas libres de armas nucleares.
Canciller dice que es una «excusa» de EEUU
El funcionario chavista dijo que EE.UU. usa «como excusa para este despliegue inusitado y grosero» un «relato totalmente falso» sobre «un supuesto cartel que han denominado Cartel de los Soles», una presunta organización narcotraficante señalada como terrorista por Washington, que la vincula con el Gobierno de Nicolás Maduro.
«Cualquier conflicto bélico contra Venezuela, usando un pretexto falso como lo es el narcotráfico, cuando hemos exhibido importantes logros en esta materia, significaría realmente una desestabilización completa de toda la región», advirtió.
Gil aseguró que su país es «un territorio libre de cultivos ilícitos» gracias, aseguró, «al combate que han hecho» la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los cuerpos policiales, así como a «todo el despliegue que hace el Gobierno nacional con inversión de cuantiosos recursos».
Desmiente tráfico desde Venezuela
En ese sentido, indicó que «solo un 5 %» del «tráfico de drogas, de cocaína concretamente, que sale desde los centros de producción en Colombia y que se dirige a los Estados Unidos» intenta pasar por territorio venezolano, y «de ese 5 %, (…) un 70 % es incautado gracias a los operativos» de la FANB y de la Policía.
Por tanto, instó a la organización regional a «preservar la zona de paz» y a «condenar y exigir el retiro inmediato de estos activos militares» estadounidenses del Caribe, además de «reafirmar el respeto» al Tratado de Tlatelolco.
«Pedimos a toda la comunidad latinoamericana y caribeña, a los 33 países que somos miembros de esta comunidad, a dar un paso al frente en defensa de la zona de paz», expresó el canciller, quien agregó que su nación «se encuentra preparada, lista y con todos sus medios disponibles (…) bien aceitados» para defenderse.
Colombia rechaza «lógica de intervención»
La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, expresó este lunes el rechazo a «la lógica de intervención», al instalar la reunión virtual de ministros de Relaciones Exteriores de la Celac.
«La Celac nació para hablar con voz propia, hoy esa voz debe decir sin ambages: rechazamos la lógica de intervención, reafirmamos la carta de las Naciones Unidas, exigimos que toda preocupación legítima se canalice por vías diplomáticas y multilaterales y ofrecemos nuestra plataforma para canalizar soluciones latinoamericanas y caribeñas a los retos de nuestra casa común», dijo Villavicencio en imágenes que difundió el canal TeleSur.
Colombia, que desde abril pasado tiene la presidencia pro tempore de la Celac, convocó anoche esta reunión para «intercambiar puntos de vista y reflexiones sobre la coyuntura regional», luego del envío de embarcaciones de guerra estadounidenses al sur del Caribe con el propósito de «frenar el flujo de drogas», según Washington.
Para Villavicencio, «proteger la zona de paz» de la región «no implica negar nuestras diferencias internas ni minimizar la gravedad del crimen organizado transnacional» pero hay otras maneras de enfrentar esa situación.
«Significa enfrentarlo con instituciones, cooperación judicial y policial y confianza mutua, no con amenazas militares que inevitablemente terminan generando implicaciones negativas para la seguridad humana, el comercio, el turismo y las economías de todos nuestros países», agregó.
Buscar canales de diálogo y cooperación
Al convocar la reunión ministerial, la Cancillería colombiana destacó «la intención es reforzar los canales de diálogo y cooperación, reconociendo que los desafíos transnacionales requieren respuestas conjuntas y coordinadas».
«Los Estados miembros esperan que este espacio permita abordar, de manera abierta y constructiva, las preocupaciones existentes en torno a los recientes movimientos militares en el Caribe y sus posibles implicaciones para la paz, la seguridad y la estabilidad regional», señaló la Cancillería en un comunicado.
La Casa Blanca defendió la semana pasada el despliegue militar en el Caribe, que incluye destructores, un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear de ataque rápido, como parte de su estrategia antidrogas y aseguró que cuenta con el respaldo de varios países latinoamericanos.

