Bancos y petrolera iraníes que operan en Venezuela acumulan sanciones desde hace 10 años

POLÍTICA · 5 NOVIEMBRE, 2018 16:38

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Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez


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No son las primeras sanciones que el Banco Internacional de Desarrollo (BID), el banco binacional Irán-Venezuela o Petropars, acumulan por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos o incluso la Unión Europea.

Estas tres instituciones que aparecieron este lunes, 5 de noviembre, como parte de una larga lista de 700 entidades, bancos y personas a las que la administración de Donald Trump incluyó en una nueva serie de sanciones contra Irán, ya sumaban bloqueos de sus operaciones desde al menos el año 2009.

Cuando Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela, impulsó relaciones estratégicas con países adversarios ideológicos y económicos de EEUU como Irán. Una de sus primeras acciones fue la de establecer la figura de empresas mixtas para la operación de capital extranjero en la explotación de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y certificar las reservas de petróleo más grandes del mundo.

Así llegó Petropars a Venezuela. En el año 2006 Pdvsa y la petrolera iraní firmaron un acuerdo como parte del Plan Orinoco Magna Reserva para la explotación del Bloque Ayacucho 7 de la FPO.

A la cita, en el corazón petrolero de la Faja, en el estado Anzoátegui, el Gobierno venezolano convocó a medios nacionales e internacionales. Hugo Chávez y Mahmoud Ahmadineyad, entonces presidente del Gobierno islámico de Teherán, iniciaron de forma simbólica la explotación petrolera en este bloque, en San Tomé, específicamente en el campo Kuricapo.

Chávez llevó a su máximo nivel las relaciones e intercambio comercial con Irán. En su mejor momento los iraníes llegaron a fabricar casas en varios estados del país como Monagas y convenios para hacer 10 mil viviendas más en Yaracuy, Lara y Carabobo.

Impulsaron igualmente la construcción de una cementera en el municipio Piar del estado Monagas (Cerro Azul), así como una fábrica de municiones y una planta de ensamblado de automóviles que se encuentra en el estado Aragua.

Los convenios incluyeron asistencia en materia agrícola, asistencia médica, transferencia tecnológica y intercambio cultural. Pero sobre estos convenios pesaron denuncias de corrupción, obras inconclusas y desvío de dinero, que pese a todo esto y un informe de la Contraloría General de la República en 2014, que advertía sobre irregularidades, nunca hubo investigaciones o responsables de estos hechos.

En el año 2009, Chávez y Ahmadineyad anunciaron la creación del banco binacional Irán-Venezuela, que serviría para apalancar las relaciones económicas y financiar proyectos de inversión, tanto entre los dos países como el resto de Latinoamérica, alimentados por el discurso de acabar con el «yugo imperialista».

Sin embargo, este banco en el 2013 recibió la primera sanción del Tesoro estadounidense. La justificación es que servía de representante financiero del del Banco de Desarrollo de Exportaciones de Irán (Edbi), que había sido sancionado previamente y que este lunes, volvió a ser sancionado por Estados Unidos.

El Financial Tribune, diario económico iraní en inglés, informó en el año 2016 que sobre este banco binacional existía el interés de vender parte de sus acciones, por las limitaciones económicas venezolanas y la lejanía entre los dos países.

Ese periódico citó al CEO del banco, Davoud Banaei, quien para ese entonces dijo que «la larga distancia geográfica entre los dos países junto con las regulaciones monetarias de Venezuela, aumentan el costo de las transacciones».

Filial del Ebdi

En el caso del Banco Internacional de Desarrollo, esta entidad también fue objeto de sanciones, acusada de ser una filial del Edbi y participar con el programa nuclear iraní. La primera medida llegó en 2010 desde la Unión Europea. Entonces el banco se defendió, según recogió EFE entonces, con un comunicado en su página web en el que negaba tales relaciones. Además, citó a la entonces presidenta de Sudeban, María Elena Fumero, quien aseguraba que no había evidencias de estos hechos.

Aunque Chávez negó cualquier relación con este tipo de financiamiento, el Departamento del Tesoro mantuvo la orden ejecutiva contra el BID.

El Banco Internacional de Desarrollo, además, pasó de 924 empleados en 49 agencias en 2016, a tan solo uno en su única sede en el país. Ésta se encuentra ubicada en el piso 8 del Edificio Dozsa de la Urbanización El Rosal, en Caracas, dirección que figura en la lista de las sanciones de este lunes, 5 de noviembre.

Con información de Jeanfreddy Gutiérrez