Bancos sin personal: Venezuela perdió 17 mil empleados bancarios en últimos dos años

Los bancos se están quedando sin personal. Katerin Misle trabajó durante cuatro años en la sucursal del Banco Mercantil en La Colonia Tovar. Empezó como cajera, ascendiendo a oficial de bóveda y supervisora de operaciones.

Disfrutaba de su empleo, pero los reclamos de los clientes por la falta de efectivo y limitación de operaciones, junto a un sueldo insuficiente, le hicieron pensar en un mejor futuro para su hija de tres años. Se fue en enero del 2018, después de la renuncia de dos de sus compañeros de trabajo. Ahora trabaja en una tienda de ropa en Guayaquil, Ecuador.

De acuerdo a estadísticas difundidas en mayo de 2018 por la Superintendencia de Bancos (Sudeban), la cantidad de empleados de la banca nacional, privada y pública, se ha reducido en 16.892 en los últimos 24 meses, con un balance de 98 agencias menos en el mismo tiempo. Esta reducción del recurso humano se ha acelerado, pues entre 2016 y 2017 se registraron 4.567 trabajadores menos, mientras que entre 2018 y 2017 se registró una baja de 12.325 empleados.

En total, la banca nacional empleaba a 75.101 personas en 3.552 agencias para mayo de 2016 en 32 entidades bancarias. Dos años más tarde, este sector de la economía registra ahora 58.209 trabajadores, una caída de 22,5%. Más o menos uno de cada cuatro empleados menos. Así mismo, un banco menos –el del Pueblo, fusionado con Bicentenario- y 3.454 oficinas, que equivale a 2,75% sedes menos.

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Contracción pronunciada

Saúl Galán trabajó en Bancaribe hasta septiembre de 2016 para mudarse a Chile. Ya la mitad de la oficina se había ido cuando también renunció. Como Katerin, él también había ascendido dos veces, pero la inseguridad ciudadana, la crisis económica y la escasez de alimentos completaron la decisión.

Antes de entrar a la banca trabajó por varios años en Cantv, de donde también salió buscando mejoras salariales, pero ni siquiera así pudo alquilar una habitación para vivir con su novia. “Algunos me llamarían exagerado, pero me robaban dos veces a la semana porque vivía en un barrio de Caracas. Y asesinaron a mi hermano de 17 años para quitarle el celular”.

Así que ocupó su habitación hasta que volvió a recordar el hambre que vivó en la niñez, cuando a pesar del esfuerzo de su madre, no lograban completar las comidas. “Me gradué, trabajé por años, y apenas podía sobrevivir”. Cuando su papá le pidió desalojar, compró dos pasajes de autobús, viajando ocho días por carretera. “Después de seis meses de llegar aquí obtuve un trabajo como desarrollador junior, lo cual no se corresponde para mi experiencia pero estamos mejor”.

La pérdida de recursos humanos en los bancos ha sido desigual. Incluso algunos bancos sumaron empleados en 2017, pero ahora han perdido otros este año. Entre las cinco entidades financieras que más han reducido su plantilla están Banesco (3.949), BOD (2.481), Mercantil (2.327) y  Provincial (1.794). Entre el 42% y el 31% de sus trabajadores.

En agencias, Banesco encabeza la lista con 40 menos, seguido de Mercantil (25), Bancamiga (23) y Banco de Exportación y Comercio (19), Bancaribe (15), Provincial (9), Caroní (9), Fondo Común (6), Citibank (2) y Sofitasa (1).

Bancos al mínimo

El privado Banco Internacional de Desarrollo es el banco que más agencias cerró. Pasó de 924 empleados en 49 agencias, a tan sólo uno en su única sede. La misma está ubicada en el piso 8 del Edificio Dozsa de la Urbanización El Rosal, en Caracas. Ya en 2017 tenía sólo veinte empleados allí.

Así mismo, el también privado Banco de Exportación y Comercio (Bancoex), que es la filial del Banco Exterior de Cuba, cerró sus 19 sucursales. Así pasó de tener 375 empleados en 2016 a apenas 17 en su oficina central que está ubicada en el piso 11 de la Torre Banhoriente en Caracas. Abrió sus puertas en el país en el año 2005.

Oportunidades en la crisis

Para el ingeniero agrónomo Alexander Ceballos, su trabajo en el Banco Provincial le permitió tener una vida cómoda. Entró en 2009 como encargado de la evaluación de unidades de producción para la aprobación de créditos agrícolas en San Juan de Los Morros. Antes de cumplir cinco años trabajando pudo comprar un carro y una casa nueva, con muebles y electrodomésticos.

Todo cambió a mediados de 2016. “Comencé a notar una fractura en mis finanzas”. Dejó de vivir holgadamente, de ayudar a su familia. Muchos de sus compañeros de trabajo se habían ido, no pudo seguir pagando la póliza de su carro. Su sueldo apenas cubría sus gastos. En mayo de 2017 partió con su esposa e hijos para España. Allí inició como ayudante para ensamblaje de muebles.

Ahora tiene estatus migratorio regularizado y un empleo como obrero en una fábrica de quesos. “Me siento orgulloso, porque me demostré que puedo superar lo que sea”. Confiesa que aún espera por el apostillado de sus títulos, que lo encargó a alguien en Venezuela.

En medio del éxodo de empleados, hay tres bancos que lograron aumentar su plantilla: Plaza (772), Bancrecer (331), y Banfanb (79). En conjunto tenían 1.538 nuevos empleados para mayo de 2017, pero su nómina se redujo en 356 un año después.

Vale destacar el caso del Banco Plaza, que tenía una oficina y 40 empleados en 2016, creció a las actuales 37 sedes con 812 empleados. Aunque esto implica 84 menos que un año antes, lograron abrir tres nuevas agencias.

Lo supera Bancrecer con 37 nuevas agencias, y lo sigue Bangente (14), Del Tesoro (10), 100% Banco (10), Bicentenario (8), Banplus (7), Venezuela (5), Venezolano de Crédito (2) y Banfanb, Instituto Municipal de Crédito, Activo, Nacional de Crédito, Exterior y Novo Blanco con una nueva agencia cada uno.

Primeras huídas

Desde mayo de 2016 se cerraron 232 agencia bancarias, mientras que se abrieron 134 nuevas. Y similarmente, 29 bancos perdieron 18.074 empleados y sólo tres sumaron 1.182.

Pero no todo éxodo es reciente. Omar Alarcón era gerente de seguridad de datos del Banco Exterior, y reportaba al gerente de división. “Era mi empleo soñado, mi mejor experiencia laboral en mis 20 años de carrera”, cuenta desde Melbourne, Australia, donde reside desde 2009.

Tiene gratos recuerdos de sus compañeros, la directiva y la visión corporativa de la empresa. “Trabajé en distintos proyectos como la implementación de tarjetas con chip inteligente, mejorar la banca electrónica, digitalización de documentos y distribución óptima de efectivo”.

Aunque debió empezar desde abajo, hoy es gerente de programas de auditoría en una oficina del gobierno encargada de las rutas de transporte pesado. Como varios de los contactados para este trabajo, sigue en contacto con otros exempleados bancarios que han emigrado o sólo esperan la fecha para irse. “No se están yendo sólo los empleados de agencia sino de la planta en las sedes principales”. Dice lamentar no haberse equivocado cuando decidió irse porque veía una mala perspectiva para el país.

“Aún recuerdo el día que renuncié. Me sentí mal, sobre todo por mi jefa y por mi equipo de trabajo. Sentí que estaba dejando una familia”.

En la siguiente infografía, los datos oficiales de Sudeban son visualizados de forma interactiva

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