Aspirantes a rectores buscan fórmula para “equilibrar” el nuevo CNE

POLÍTICA · 22 MARZO, 2021 16:40

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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Factores del chavismo y de la oposición discuten a puerta cerrada el nombramiento del nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Algunas señales, como la extensión del lapso de postulaciones, confirman públicamente que la renovación de las autoridades electorales puede abrir paso a una negociación política.

La elección de un nuevo árbitro es una de las garantías mínimas que exige una parte de la comunidad internacional para reconocer las elecciones en Venezuela e, incluso, flexibilizar las sanciones que se imponen al gobierno de Nicolás Maduro.

Ante la dificultad que supone elegir un CNE completamente independiente, en un contexto de alta polarización política y autoritarismo, dos expertos electorales proponen una fórmula que puede equilibrar el poder dentro del órgano comicial.

El periodista especializado en la fuente electoral Eugenio Martínez y el ingeniero experto en el sistema electoral Roberto Picón, ambos candidatos a rector del CNE, postulados por el Foro Cívico, proponen centrar la negociación no en los cinco rectores principales sino en los ocho rectores incluyendo a los suplentes que tienen una supervisión técnica significativa en los órganos subordinados del CNE.

 “El CNE es más sencillo equilibrarlo pensando en ocho que en cinco rectores porque cuando se piensa en cinco siempre se cae en el debate del 2-2-1 (dos chavistas, dos opositores y uno neutral), uno neutral que es difícil de encontrar”, explica Martínez.

En su opinión, se necesita que la oposición tenga presencia en los tres órganos subordinados, una participación que ha limitado el oficialismo pues en los últimos 15 años solo ha concedido un espacio en la Comisión de Participación Política y Financiamiento y en la vicepresidencia del Poder Electoral que tiene un carácter más administrativo.

“Se necesita, más allá de la concesión tradicional que es un rector en la Comisión de Participación Política, equilibrar el CNE y esto pasa por tener presencia también en la Junta Nacional Electoral que se encarga de todo el aspecto técnico y logístico de la elección, desde el cronograma hasta los centros de votación, y la Comisión de Registro Civil que se encarga del padrón de votantes”, expresa.

Martínez señala que hay rectores suplentes con más poder de decisión política y técnica que los propios rectores principales, es el caso de Carlos Quintero, quien integra la Junta Nacional Electoral y es el responsable del nuevo sistema automatizado de votación.

Quintero manejaba información sobre el proveedor del hardware y el software, así como el proceso de compra, que el rector principal Leonardo Morales admitió desconocer.

A pesar de que Morales era vicepresidente del CNE, su rol fue más administrativo porque no tenía mayor incidencia en la logística de las elecciones al no integrar ni la Junta Nacional Electoral ni la Comisión de Registro Civil.

“Un CNE impoluto no es posible en un país donde todo el mundo ha participado en el conflicto político, el punto es que toda la sociedad sienta que tiene una representación dentro del Poder Electoral. Por eso es importante que haya presencia del gobierno y de la oposición en esas tres comisiones que son las que determinan cómo se organizan las elecciones, quién puede votar, en qué sitio y cuáles son los partidos que puede participar válidamente así como los grupos de electores”, afirma el ingeniero Roberto Picón.

Picón también explica lo que considera son los incentivos que tiene el oficialismo para hacer concesiones en esta materia: “Un CNE reconocido promovería la participación en las próximas elecciones y esto traería una normalización al conflicto político, lo que se trata de un premio codiciado por (Nicolás) Maduro que necesita este reconocimiento. Si el CNE puede actuar independiente, esto podría generar concesiones en cuanto a la flexibilización de las sanciones económicas que han afectado al país”.

Órganos subordinados

La Ley del Poder Electoral establece cuáles son las atribuciones que tiene cada uno de los órganos subordinados que constituyen el corazón del Poder Electoral.

Junta Nacional Electoral. Se encarga de la dirección, supervisión y control de todos los actos relativos al desarrollo de los procesos electorales y de referendos. Estos son: planificar y ejecutar todos los actos relativos a la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos; elaborar las listas elegibles a cumplir con el servicio electoral; proponer las circunscripciones electorales y establecer el número y ubicación de los centros de votación y de mesas electorales para los procesos electorales correspondientes; entre otras tareas.

Comisión de Registro Civil y Electoral. Se encarga de la centralización de la información del registro del estado civil de las personas naturales. Está a cargo de planificar, coordinar, supervisar y controlar el registro civil y electoral; depurar en forma continua y efectiva el Registro Electoral; entre otras funciones.

Comisión de Participación Política y Financiamiento. Tiene la responsabilidad de velar por la actualización del registro de inscripciones de las organizaciones con fines políticos, controlar, regular e investigar los fondos de los partidos y el financiamiento de las campañas electorales de los mismos, de los grupos de electores y de las asociaciones de ciudadanos que postulen a cargos de elección popular.