Abstención del 6D refleja la “despolitización del cuerpo social”, afirma el padre Alfredo Infante

POLÍTICA · 7 DICIEMBRE, 2020 21:26

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Ibis Leon | @ibisL

Foto por Iván Ernesto Reyes

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La alta abstención registrada este domingo 6 de diciembre es el resultado de una creciente “despolitización del cuerpo social” y una “depresión política” generada por la desconfianza que tienen los electores en los dirigentes, señala el padre jesuita Alfredo Infante.

El coordinador del Centro de Derechos Humanos del Centro Gumilla considera que es errado atribuir la poca participación al llamado que hizo el sector que respalda al opositor Juan Guaidó, “porque eso sería darle un peso que no tiene”.

“La abstención es el resultado de una desconfianza tremenda hacia el quehacer político. El cuerpo social no se siente interpretado por los políticos”, expresa.

Agrega que las irregularidades y violaciones constitucionales que caracterizaron el proceso electoral también desmovilizaron a los votantes. “Este evento generó mucha desconfianza en la gente por cómo estaba concebido de forma amañada y fraudulenta”, manifiesta.

Considera que la consulta popular que promueve el gobierno interino no convocará a la mayoría del país porque, afirma, también están desconectados de las expectativas y necesidades reales de la gente.

“Estamos en una paradoja porque para que podamos salir de esta crisis es necesario el ejercicio de la política a través de mecanismos democráticos, es necesaria la rehabilitación de la política”, subraya.

Control social

Solo uno de cada cinco venezolanos inscritos para votar lo hicieron por los partidos que respaldan a Nicolás Maduro, de acuerdo con el primer boletín que informó el Poder Electoral. El chavismo perdió 2 millones de votos de su base dura, respecto a las parlamentarias de 2015; pero más allá de la falta de capital político, Infante destaca la pérdida de la capacidad para movilizar mediante mecanismos de control social.

“El chantaje que se hizo fue muy fuerte y, sin embargo, la gente no comió cuentos. El pueblo le está dando una gran señal a los actores políticos, el chavismo ya no tiene respaldo y el descontento es claro, pero también perdió fuerza de chantaje y eso puede ser peligroso porque como no tiene legitimidad, respaldo ni capacidad para chantajear es posible que, si siguen con la dinámica autocrática, venga mayor represión”, señala.

El también coordinador del Centro Monseñor Arias Blanco (dedicado a la acción pastoral en Caracas) sostiene que la consecuencia de la instalación de una nueva Asamblea Nacional que resulta de unos comicios no competitivos será la profundización de la autocracia y la desinstitucionalización en el país.

“El primer hecho lamentable es que el gobierno se siente triunfador con un 30 % de participación logrado con fraude y chantaje. Al sentirse triunfador va a profundizar la hegemonía, la autocracia y va a tener todos los poderes bajo su control. Ya desmanteló a los partidos políticos, al aparato productivo, a la institucionalidad y ahora también ha comenzado el control y la restricción a la sociedad civil organizada. Si los actores democráticos también se despolitizan no vamos a contar con los cauces legítimos para enfrentar esto, tenemos que pensar como sociedad civil cómo resistir lo que viene”, advierte.