A Maduro le quedan cartas bajo la manga para intentar acceder al oro en Inglaterra ¿Qué sigue?

POLÍTICA · 3 AGOSTO, 2022 22:10

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La sentencia de la jueza Sara Cockerill del Tribunal Superior de Londres, en materia comercial, bloqueó el acceso de Nicolás Maduro al oro venezolano que está bajo custodia del Banco de Inglaterra. Pero el gobierno interino tampoco puede administrar estos recursos.

Cockerill dictaminó que la junta directiva ad hoc del Banco Central de Venezuela (BCV), que designó Juan Guaidó, es válida porque el Ejecutivo del Reino Unido reconoce al opositor como presidente.

No obstante, el manejo de las reservas de oro será determinado en otra audiencia.

Cartas bajo la manga

A pesar de que este primer fallo sienta un precedente importante a favor de Guaidó, el equipo legal de Maduro aún puede intentar otras acciones, según expertos en derecho internacional consultados por Efecto Cocuyo.

El abogado Simón Gómez Guaimara explica que el recurso que pueden ejecutar, en este momento, es el de apelación ante la Corte Suprema del Reino Unido, aunque no le augura éxito. “Es complejo que la Corte Suprema cambie la doctrina de una Sola Voz que corresponde al Ejecutivo, en este caso a la Reina, y que obliga al resto de los Poderes a reconocer a los gobiernos que reconozca la Corona”, sostiene.

Otro camino puede ser una demanda de carácter internacional, aunque esta salida no resultaría “ni conveniente ni pertinente”, en la opinión de Gómez, por el tiempo que requiere y otros inconvenientes de carácter político-legal.

“Pudieran intentar una demanda en la Corte Internacional de Justicia, aunque sería difícil porque Venezuela no reconoce la jurisdicción de esta corte y sería ir en contra de la tradición de nuestra política exterior relativa a la defensa de nuestras reclamaciones territoriales (El Esequibo)”, expone.

Y agrega: “El Reino Unido tendría que aceptar que Venezuela hipotéticamente lo demande porque los Estados acuden a la CIJ de forma voluntaria y se tiene que establecer un acuerdo entre ambas partes. Creo que el equipo de Maduro va a esperar, porque probablemente la situación se destrabe en 2024, dependiendo de lo que suceda en ese proceso electoral”, expone.

El especialista hace referencia a las elecciones presidenciales que deben convocarse ese año en Venezuela y que podrían resolver el problema de legitimidad que recae sobre el régimen de Maduro y que motivó a una parte de la comunidad internacional a reconocer a Guaidó como presidente interino.

Lea también:

Principio de soberanía

El abogado y consultor en Lotus Soluciones Legales, Moisés Montiel, explica que el argumento del equipo de Maduro es que ningún tribunal inglés puede desconocer una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) porque eso atentaría contra la soberanía de Venezuela. El TSJ venezolano declaró nula la junta ad hoc del BCV, nombrada por Guaidó.

El equipo de Guaidó contraargumentó que cualquier intento de darle efecto a las sentencias del TSJ, o siquiera analizarlas, causaría una contradicción al reconocimiento político que el Reino Unido le confiere a Guaidó porque parten de la idea de que el opositor está usurpando funciones y no es presidente de Venezuela.

Adicionalmente, el abogado Allan Brewer Carías, quien fue el testigo experto que presentó la junta de Guaidó en el juicio, acotó que en el derecho inglés hay una distinción que hace referencia a las acciones in rem y las acciones in personam, esto para señalar que los fallos del TSJ contra Guaidó no tienen efectos más allá de Venezuela.

“En el derecho inglés hay decisiones sobre cosas y sobre personas. Las decisiones sobre cosas pueden tener efectos extraterritoriales. Pero los juicios sobre personas en principio no tienen ese efecto. En Venezuela no tenemos esa distinción, no lo manejamos en nuestro derecho interno”, expone Montiel.

El abogado explica que, si bien la jueza reconoce que no puede pronunciarse sobre decisiones del TSJ por la doctrina de Estado, que le prohíbe entrometerse en los asuntos internos de Venezuela, argumenta que sí puede desconocer fallos que considere violan derechos universales.

“La jueza respondió que hay precedentes en los que tribunales ingleses han considerado que el fallo viola flagrantemente el estándar mínimo de la justicia civilizada y no lo han reconocido”, apunta Montiel.

En el caso de las sentencias del TSJ contra Guaidó, se alega que no se respetó el debido proceso puesto que los representantes del gobierno interino no estuvieron presentes ni los citaron cuando el TSJ se pronunció sobre su caso.

Adicionalmente, la jueza concluye que carece de base en su jurisdicción para aceptar los fallos del TSJ.

Montiel coincide con Gómez en que el equipo legal de Maduro puede apelar ante la Corte Suprema del Reino Unido, pero es probable que esta ratifique la decisión de Cockerill, con lo cual el juicio se quedaría sin materia porque no se admitirían los argumentos con los que el equipo de Maduro motiva su demanda (que Guaidó no es el presidente y que los fallos del TSJ deben ser acatados).

En el supuesto caso de que la Corte Suprema sostenga el mismo criterio que la corte comercial, «la jueza Cockerill tendría que decidir que la junta de Maduro no tiene capacidad procesal ni para entablar el juicio ni para tener acceso a las reservas, con lo cual desecharía la demanda», comenta Montiel. 

Y añade: «Lo siguiente que se tendría que ver es si esa hipotética decisión de desechar la demanda produciría lo que llamamos cosa juzgada que es cuando una decisión queda firme y ya no se puede tocar. Si esto es así y el BCV de Maduro proyecta otras acciones legales no podría hacerlas sobre la base de estos mismos hechos».

Aunque la elección de un nuevo primer ministro en el Reino Unido podría dar un giro si éste decide quitarle el reconocimiento a Guaidó, apunta Gómez.  

POLÍTICA · 15 AGOSTO, 2022

A Maduro le quedan cartas bajo la manga para intentar acceder al oro en Inglaterra ¿Qué sigue?

Texto por Ibis Leon | @ibisL

La sentencia de la jueza Sara Cockerill del Tribunal Superior de Londres, en materia comercial, bloqueó el acceso de Nicolás Maduro al oro venezolano que está bajo custodia del Banco de Inglaterra. Pero el gobierno interino tampoco puede administrar estos recursos.

Cockerill dictaminó que la junta directiva ad hoc del Banco Central de Venezuela (BCV), que designó Juan Guaidó, es válida porque el Ejecutivo del Reino Unido reconoce al opositor como presidente.

No obstante, el manejo de las reservas de oro será determinado en otra audiencia.

Cartas bajo la manga

A pesar de que este primer fallo sienta un precedente importante a favor de Guaidó, el equipo legal de Maduro aún puede intentar otras acciones, según expertos en derecho internacional consultados por Efecto Cocuyo.

El abogado Simón Gómez Guaimara explica que el recurso que pueden ejecutar, en este momento, es el de apelación ante la Corte Suprema del Reino Unido, aunque no le augura éxito. “Es complejo que la Corte Suprema cambie la doctrina de una Sola Voz que corresponde al Ejecutivo, en este caso a la Reina, y que obliga al resto de los Poderes a reconocer a los gobiernos que reconozca la Corona”, sostiene.

Otro camino puede ser una demanda de carácter internacional, aunque esta salida no resultaría “ni conveniente ni pertinente”, en la opinión de Gómez, por el tiempo que requiere y otros inconvenientes de carácter político-legal.

“Pudieran intentar una demanda en la Corte Internacional de Justicia, aunque sería difícil porque Venezuela no reconoce la jurisdicción de esta corte y sería ir en contra de la tradición de nuestra política exterior relativa a la defensa de nuestras reclamaciones territoriales (El Esequibo)”, expone.

Y agrega: “El Reino Unido tendría que aceptar que Venezuela hipotéticamente lo demande porque los Estados acuden a la CIJ de forma voluntaria y se tiene que establecer un acuerdo entre ambas partes. Creo que el equipo de Maduro va a esperar, porque probablemente la situación se destrabe en 2024, dependiendo de lo que suceda en ese proceso electoral”, expone.

El especialista hace referencia a las elecciones presidenciales que deben convocarse ese año en Venezuela y que podrían resolver el problema de legitimidad que recae sobre el régimen de Maduro y que motivó a una parte de la comunidad internacional a reconocer a Guaidó como presidente interino.

Lea también:

Principio de soberanía

El abogado y consultor en Lotus Soluciones Legales, Moisés Montiel, explica que el argumento del equipo de Maduro es que ningún tribunal inglés puede desconocer una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) porque eso atentaría contra la soberanía de Venezuela. El TSJ venezolano declaró nula la junta ad hoc del BCV, nombrada por Guaidó.

El equipo de Guaidó contraargumentó que cualquier intento de darle efecto a las sentencias del TSJ, o siquiera analizarlas, causaría una contradicción al reconocimiento político que el Reino Unido le confiere a Guaidó porque parten de la idea de que el opositor está usurpando funciones y no es presidente de Venezuela.

Adicionalmente, el abogado Allan Brewer Carías, quien fue el testigo experto que presentó la junta de Guaidó en el juicio, acotó que en el derecho inglés hay una distinción que hace referencia a las acciones in rem y las acciones in personam, esto para señalar que los fallos del TSJ contra Guaidó no tienen efectos más allá de Venezuela.

“En el derecho inglés hay decisiones sobre cosas y sobre personas. Las decisiones sobre cosas pueden tener efectos extraterritoriales. Pero los juicios sobre personas en principio no tienen ese efecto. En Venezuela no tenemos esa distinción, no lo manejamos en nuestro derecho interno”, expone Montiel.

El abogado explica que, si bien la jueza reconoce que no puede pronunciarse sobre decisiones del TSJ por la doctrina de Estado, que le prohíbe entrometerse en los asuntos internos de Venezuela, argumenta que sí puede desconocer fallos que considere violan derechos universales.

“La jueza respondió que hay precedentes en los que tribunales ingleses han considerado que el fallo viola flagrantemente el estándar mínimo de la justicia civilizada y no lo han reconocido”, apunta Montiel.

En el caso de las sentencias del TSJ contra Guaidó, se alega que no se respetó el debido proceso puesto que los representantes del gobierno interino no estuvieron presentes ni los citaron cuando el TSJ se pronunció sobre su caso.

Adicionalmente, la jueza concluye que carece de base en su jurisdicción para aceptar los fallos del TSJ.

Montiel coincide con Gómez en que el equipo legal de Maduro puede apelar ante la Corte Suprema del Reino Unido, pero es probable que esta ratifique la decisión de Cockerill, con lo cual el juicio se quedaría sin materia porque no se admitirían los argumentos con los que el equipo de Maduro motiva su demanda (que Guaidó no es el presidente y que los fallos del TSJ deben ser acatados).

En el supuesto caso de que la Corte Suprema sostenga el mismo criterio que la corte comercial, «la jueza Cockerill tendría que decidir que la junta de Maduro no tiene capacidad procesal ni para entablar el juicio ni para tener acceso a las reservas, con lo cual desecharía la demanda», comenta Montiel. 

Y añade: «Lo siguiente que se tendría que ver es si esa hipotética decisión de desechar la demanda produciría lo que llamamos cosa juzgada que es cuando una decisión queda firme y ya no se puede tocar. Si esto es así y el BCV de Maduro proyecta otras acciones legales no podría hacerlas sobre la base de estos mismos hechos».

Aunque la elección de un nuevo primer ministro en el Reino Unido podría dar un giro si éste decide quitarle el reconocimiento a Guaidó, apunta Gómez.  

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