OPINIÓN · 6 JULIO, 2022 05:13

Un llamado a la rebelión

Ver más de

Susana Reina | @feminismoinc

¿Cómo valoras esta información?

2
QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Vuelvo a ver Las Sufragistas. Cuarta vez, mismo sufrimiento, misma sensación de impotencia, injusticia, extrañeza, asombro de que las cosas tengan que ser tan difíciles para nosotras las mujeres, las de esa época y las del presente.

Pensar que apenas se van cumpliendo 100 años de esos acontecimientos. Pensar que aún en muchos países del mundo las mujeres no pueden votar, ni ir a la escuela, ni vestirse como quieren, ni decir esta boca es mía, porque la religión, o la costumbre o el poder, no lo permiten, no quieren, no les da la gana.

Veo entonces las cosas que posteamos las feministas con optimismo, los comentarios que hacemos cotidianamente resaltando logros y avances, las acciones que emprendemos sobre la base o creencia de que todo lo conquistado hasta ahora está asegurado, y de pronto, nos damos de narices con noticias muy tristes que dan cuenta real de la condición de la mayoría de las mujeres en el planeta: revocación del derecho constitucional al aborto en los Estados Unidosaumento del desempleo femenino después del Covid-19, baja la representación de mujeres en posiciones de poderretroceso del respeto a los derechos fundamentales basados en el sexoincremento de la brecha salarial, incremento de feminicidios, todo esto registrado en lo que va del 2022. Constatar que estamos tan lejos aún de la verdadera igualdad de derechos duele.

Nada puede darse por sentado

Discusiones que ya se habían superado desde el siglo pasado, argumentos basados en hechos que sirvieron de base para promulgar legislaciones pioneras y de vanguardia, manifestaciones públicas que movieron masas defendiendo nuestros más básicos derechos, cumbres mundiales celebradas con resoluciones refrendadas por los países civilizados, todo esto parece estar dando pasos acelerados hacia atrás, vistos los últimos acontecimientos.

Crece la industria de la explotación sexual de las mujeres y con ello, el ataque a los derechos reproductivos fundamentales. Proliferan granjas de paridoras pobres para familias adineradas, las industrias del proxenetismo y de la pornografía en auge. Violaciones pagadas y filmadas con la aprobación abierta o tácita de gobiernos y jueces patriarcales. Nuevas esclavitudes intentando ser reguladas con la excusa de proteger a quienes las sufren. Manipulaciones desde el lenguaje e instrumentalización del género como categoría identitaria y no de opresión. Tener que volver al ABC y explicar todo de nuevo.

Conclusión: no hay garantías. Todos los pasos andados por años pueden desandarse en un minuto. Todo el sacrificio de estas inglesas del siglo pasado así como de las americanas, asiáticas, musulmanas, africanas, europeas, latinas, mujeres de todas partes, luchadoras, vivas y muertas, se puede perder si no mantenemos sus mensajes vivos y las conceptualizaciones correctas bien presentes en la agenda pública.

Cada una, desde su espacio, con sus redes, muévase

Que ninguna se quede callada ante el más mínimo síntoma de este terminator machista que no muere. Mensaje de rebeldía, de protesta en alta voz, sin pena, sin culpa.

Las feministas tenemos fama de intratables, de exageradas, de alarmistas. No importa. Que nos digan indecentes, alborotadoras, nazis, conflictivas, amargadas, extremistas, radicales. No importa. Nadie dijo que esto no tendría un costo. Otras mujeres patriarcales aferradas a sus estereotipos de género y hombres no conscientes de que el machismo los hunde a ellos también, temerosos todos de perder sus privilegios y seguridades, nos criticarán. No importa.

Lo que verdaderamente importa es que nos resistamos a aceptar con sumisión, entrega o resignación a tanto retroceso junto, como si fuera cosa natural. Tenemos todas que conectarnos con la indignación constructiva, esa que lleva a la transformación, primero personal y luego social.

Señalemos todo aquello que vaya en contra de nuestras libertades más básicas, de los derechos ya adquiridos, del deseo de ser y hacer lo que queramos con nuestras vidas y cuerpos, como las ciudadanas de primer orden que somos.

Ahora más que nunca el llamado es a defender activamente y en red, el legado de las feministas que nos antecedieron para consolidar las libertades que les dejaremos a nuestras hijas y nietas. Hagamos lo que sea necesario para que el trabajo de esas pioneras no haya sido en vano. Las de mi generación tenemos este impostergable compromiso con la historia.

***

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.

De la misma autora: Solidaridad entre mujeres: una conversación difícil

ESPECIALES · 25 SEPTIEMBRE, 2021

Qué pasa en la frontera sur de Estados Unidos

Texto por Ivan Reyes | @IvanEReyes

ESPECIALES · 4 SEPTIEMBRE, 2021

Salud sexual en Venezuela: guía para jóvenes

Texto por Albany Andara Meza | @AlbanyAndara

ESPECIALES · 1 JULIO, 2021

Venezolanos en el Río Grande

Texto por Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

ESPECIALES · 29 JUNIO, 2021

#PandemiaEnVenezuela

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 15 MARZO, 2021

#UnAñoDePandemia

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 20 FEBRERO, 2021

Explosión Monagas

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

ESPECIALES · 4 FEBRERO, 2021

Cáncer en Venezuela

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

ESPECIALES · 7 NOVIEMBRE, 2020

INVESTIGACIÓN | Finanzas dispersas: el rompecabezas del Gobierno interino

Texto por Equipo de Investigación (*)

ESPECIALES · 5 JULIO, 2020

Civiles que hicieron historia

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 14 ENERO, 2020

INVESTIGACIÓN | Metro Dirección Colapso

Texto por María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

ESPECIALES · 17 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | 102 toneladas de droga esfumadas en manos del Estado

Texto por Cristina González | @twdecristina

ESPECIALES · 16 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Vargas: Tragedia y olvido

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 22 OCTUBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Infancia de luto

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Parir y nacer en la Venezuela del hambre

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Misses y santos

Texto por Ana Griffin y Reynaldo Mozo Zambrano

ESPECIALES · 15 JULIO, 2020

INVESTIGACIÓN | Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro

Texto por Julett Pineda y Edgar López

ESPECIALES · 30 MAYO, 2019

El amargo cacao venezolano: entre el delito y el asedio oficial

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

OPINIÓN · 11 AGOSTO, 2022 05:35

Camino a la recuperación económica

Estamos creciendo económicamente, incluso, tendremos el más alto de toda la región latinoamericana. Según el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) la economía nacional creció 12,3% en el primer semestre de 2022, con respecto al mismo período de 2021. Se trata de una recuperación «desde el sótano» donde estábamos, pues en los últimos seis años, la […]

OPINIÓN · 10 AGOSTO, 2022 05:31

Papá ¿dónde queda el Darién?

Marcos, de 7 años, se esmeraba dibujando El Ávila con sus creyones mientras escuchaba la radio de la cocina que tenía sintonizada su padre. La pregunta puso a correr a su papá Ernesto, quien tuvo que apelar a un mapa para ubicar la selva de Panamá. Ernesto trató de explicar en palabras sencillas lo dicho […]

OPINIÓN · 9 AGOSTO, 2022 05:38

Craso error: alimentar desconfianzas

La desconfianza ha sido uno de los grandes obstáculos que han tenido los partidos políticos opositores al gobierno de Nicolás Maduro para mostrarse cohesionados y, al mismo tiempo, representar una alternativa atractiva para sus electores. En los últimos años, tenemos una larga lista de episodios que han servido para alimentar la desconfianza política y, en […]

OPINIÓN · 8 AGOSTO, 2022 05:45

La prostasina: ¿un nuevo marcador de riesgo potencial de diabetes y cáncer?

Los médicos han identificado una proteína en la sangre que podría emplearse como una señal de advertencia temprana para los que corren el riesgo de padecer diabetes, cáncer o ambas enfermedades simultáneamente. Investigadores de Suecia y China tomaron muestras de sangre en más de 4500 adultos de mediana edad, como parte de un gran estudio […]

OPINIÓN · 8 AGOSTO, 2022

Un llamado a la rebelión

Texto por Susana Reina | @feminismoinc

Vuelvo a ver Las Sufragistas. Cuarta vez, mismo sufrimiento, misma sensación de impotencia, injusticia, extrañeza, asombro de que las cosas tengan que ser tan difíciles para nosotras las mujeres, las de esa época y las del presente.

Pensar que apenas se van cumpliendo 100 años de esos acontecimientos. Pensar que aún en muchos países del mundo las mujeres no pueden votar, ni ir a la escuela, ni vestirse como quieren, ni decir esta boca es mía, porque la religión, o la costumbre o el poder, no lo permiten, no quieren, no les da la gana.

Veo entonces las cosas que posteamos las feministas con optimismo, los comentarios que hacemos cotidianamente resaltando logros y avances, las acciones que emprendemos sobre la base o creencia de que todo lo conquistado hasta ahora está asegurado, y de pronto, nos damos de narices con noticias muy tristes que dan cuenta real de la condición de la mayoría de las mujeres en el planeta: revocación del derecho constitucional al aborto en los Estados Unidosaumento del desempleo femenino después del Covid-19, baja la representación de mujeres en posiciones de poderretroceso del respeto a los derechos fundamentales basados en el sexoincremento de la brecha salarial, incremento de feminicidios, todo esto registrado en lo que va del 2022. Constatar que estamos tan lejos aún de la verdadera igualdad de derechos duele.

Nada puede darse por sentado

Discusiones que ya se habían superado desde el siglo pasado, argumentos basados en hechos que sirvieron de base para promulgar legislaciones pioneras y de vanguardia, manifestaciones públicas que movieron masas defendiendo nuestros más básicos derechos, cumbres mundiales celebradas con resoluciones refrendadas por los países civilizados, todo esto parece estar dando pasos acelerados hacia atrás, vistos los últimos acontecimientos.

Crece la industria de la explotación sexual de las mujeres y con ello, el ataque a los derechos reproductivos fundamentales. Proliferan granjas de paridoras pobres para familias adineradas, las industrias del proxenetismo y de la pornografía en auge. Violaciones pagadas y filmadas con la aprobación abierta o tácita de gobiernos y jueces patriarcales. Nuevas esclavitudes intentando ser reguladas con la excusa de proteger a quienes las sufren. Manipulaciones desde el lenguaje e instrumentalización del género como categoría identitaria y no de opresión. Tener que volver al ABC y explicar todo de nuevo.

Conclusión: no hay garantías. Todos los pasos andados por años pueden desandarse en un minuto. Todo el sacrificio de estas inglesas del siglo pasado así como de las americanas, asiáticas, musulmanas, africanas, europeas, latinas, mujeres de todas partes, luchadoras, vivas y muertas, se puede perder si no mantenemos sus mensajes vivos y las conceptualizaciones correctas bien presentes en la agenda pública.

Cada una, desde su espacio, con sus redes, muévase

Que ninguna se quede callada ante el más mínimo síntoma de este terminator machista que no muere. Mensaje de rebeldía, de protesta en alta voz, sin pena, sin culpa.

Las feministas tenemos fama de intratables, de exageradas, de alarmistas. No importa. Que nos digan indecentes, alborotadoras, nazis, conflictivas, amargadas, extremistas, radicales. No importa. Nadie dijo que esto no tendría un costo. Otras mujeres patriarcales aferradas a sus estereotipos de género y hombres no conscientes de que el machismo los hunde a ellos también, temerosos todos de perder sus privilegios y seguridades, nos criticarán. No importa.

Lo que verdaderamente importa es que nos resistamos a aceptar con sumisión, entrega o resignación a tanto retroceso junto, como si fuera cosa natural. Tenemos todas que conectarnos con la indignación constructiva, esa que lleva a la transformación, primero personal y luego social.

Señalemos todo aquello que vaya en contra de nuestras libertades más básicas, de los derechos ya adquiridos, del deseo de ser y hacer lo que queramos con nuestras vidas y cuerpos, como las ciudadanas de primer orden que somos.

Ahora más que nunca el llamado es a defender activamente y en red, el legado de las feministas que nos antecedieron para consolidar las libertades que les dejaremos a nuestras hijas y nietas. Hagamos lo que sea necesario para que el trabajo de esas pioneras no haya sido en vano. Las de mi generación tenemos este impostergable compromiso con la historia.

***

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.

De la misma autora: Solidaridad entre mujeres: una conversación difícil

¿Cómo valoras esta información?

2

QUÉ CHÉVERE

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO

OPINIÓN · 11 AGOSTO, 2022 05:35

Camino a la recuperación económica

OPINIÓN · 10 AGOSTO, 2022 05:31

Papá ¿dónde queda el Darién?

OPINIÓN · 9 AGOSTO, 2022 05:38

Craso error: alimentar desconfianzas