Transporte público arranca octubre con nueva tarifa de 220 bolívares por ajuste mensual
Transportistas insisten en llevar la tarifa a medio dólar

Como ha venido ocurriendo desde julio cada primer día de mes, conforme al esquema de ajuste periódico implementado entre el Ejecutivo nacional y los gremios de transporte, a partir de este jueves 1 de octubre entró en vigencia la nueva tarifa para el servicio público. El pasaje urbano mínimo en la ciudad capital y principales áreas metropolitanas quedó fijado en 220 bolívares.
El reajuste obedece a la aplicación del acuerdo suscrito en mayo de este año, el cual estableció una revisión mensual de la tarifa para mantenerla indexada al equivalente de 0,25 dólares, calculados a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).
Rutas suburbanas e incrementos progresivos
Con la entrada en vigencia del nuevo tabulador, las rutas suburbanas y periurbanas también registraron incrementos en función del kilometraje recorrido:
- Rutas suburbanas cortas y medianas: Tienen una escala de precios que oscila entre los 300 y 1.100 bolívares.
- Horario nocturno, domingos y feriados: Mantienen el recargo autorizado del 20% sobre la tarifa base.
Transportistas insisten en llevar la tarifa a $0,50
Pese a la aplicación sistemática de las revisiones mensuales, voceros de los bloques de transporte expresaron que la tarifa actual de 0,25 centavos de dólar resulta insuficiente para cubrir el mantenimiento preventivo de las unidades, la compra de repuestos y los insumos operativos.
Representantes del sector anunciaron que mantendrán mesas de trabajo con las autoridades del Ministerio de Transporte con el fin de plantear un ajuste estructural que lleve el pasaje a 0,50 dólares a la tasa oficial. Asimismo, reiteraron la urgencia de concretar el subsidio directo o bono compensatorio de transporte dirigido a adultos mayores, estudiantes y personas con discapacidad.
Por su parte, los usuarios reportaron las habituales dificultades para conseguir el efectivo diario necesario para cubrir sus traslados, en un contexto donde el cobro del transporte público continúa dependiendo de la disponibilidad de piezas monetarias físicas.