60% de los ingresos de los venezolanos se va en alimentos, afirma Ansa
La época de hacer una gran compra quincenal o mensual quedó en el pasado

El presupuesto familiar en Venezuela sigue atrapado en la canasta alimentaria. Un ciudadano promedio destina actualmente el 60% de sus ingresos mensuales exclusivamente a la compra de comida, según el más reciente balance presentado por la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA).
Las declaraciones de su presidente, Ítalo Atencio, exponen una radiografía detallada de cómo la pérdida del poder adquisitivo y la inflación contenida han transformado por completo la dinámica en los hogares y los pasillos de los comercios.
Del “gran mercado” a las visitas hormiga
La época de hacer una gran compra quincenal o mensual quedó en el pasado. De acuerdo con el gremio, el consumidor venezolano ahora asiste al supermercado entre dos y cuatro veces por semana. Esta modalidad de “reposición inmediata” responde a un flujo de caja restringido: se compra lo que se necesita para el día o la semana, dependiendo de la disponibilidad de dinero.
El informe de ANSA revela un dato crítico sobre el comportamiento dentro de los establecimientos: los clientes pasan un promedio de 55 minutos en las tiendas, pero el 80% de ese tiempo lo dedican exclusivamente a recorrer pasillos, evaluar marcas y comparar precios. Solo el 20% restante se emplea en el proceso de pago en caja.
Abastecimiento alto, pero con bolsillos flacos
Paradójicamente, la escasez ya no es el problema central en los anaqueles. ANSA reportó que el índice de abastecimiento nacional se mantiene en un 98%, impulsado de forma contundente por la industria local. Alrededor del 90% de los productos exhibidos son de producción nacional, ganándole terreno a los artículos importados o “puerta a puerta” que dominaron años anteriores.
Esta abundancia de opciones, sumada a la proliferación de nuevas cadenas y marcas, ha desatado una fuerte competencia en ofertas y promociones. Sin embargo, aunque el consumidor tiene más de dónde escoger y evaluar la experiencia de servicio, el margen para otros gastos esenciales (como salud, servicios públicos o educación) o para la recreación sigue siendo sumamente estrecho.
La mira puesta en diciembre
Con la mirada fija en el último trimestre, el sector de supermercados enfoca sus esfuerzos en mantener la estabilidad de los precios para garantizar el abastecimiento de los productos tradicionales de la temporada decembrina. El reto del sector comercial y de la industria será captar un porcentaje del presupuesto de los ciudadanos en un entorno donde, después de comer, a las familias venezolanas les queda muy poco espacio para maniobrar.